En esta serie de artículos sobre el Aire Acondicionado no podía faltar una referencia y sus  correspondientes explicaciones, sobre la nueva Directiva Europea y el Reglamento referente al nuevo etiquetado energético en los aparatos de aire acondicionado, donde se expondrán, además de otros interesantes requisitos, las indicaciones sobre la clasificación energética de los aparatos en la etiqueta energética que obligatoriamente debe acompañar a cada acondicionador y en su exhibición en las exposiciones de los puntos de venta. Se pretende de este modo que en el momento de efectuar la compra de un acondicionador, el comprador sepa exactamente la eficiencia energética del aparato, incluyendo la referencia a la función de refrigeración y también a la función de calor cuando el aparato sea reversible (bomba de calor). 

 
Así pues, esta información es sobre la eficiencia energética de los aparatos de aire acondicionado es imprescindible conocerla en sus dos versiones, de frío y de calor, para efectuar la compra más eficiente y rentable. Como sabemos (igual que en los electrodomésticos de Línea Blanca) cuanto más eficiente sea el aparato, menos electricidad consumirá para su funcionamiento y aportación de frío o calor.
 
Este conocimiento puede determinar (es recomendable hacerlo) qué aparato comprar, pues aún cuando pueda resultar más caro de adquisición, un acondicionador por ser de mayor eficiencia energética, normalmente es aconsejable pagar un poco más pues se ahorrará en consumo eléctrico durante toda la vida del aparato.
 
En este artículo hablaré solo de una parte de esta nueva directiva, la referente a la indicación de eficiencia energética contenida en la etiqueta energética que debe acompañar a cada aparato.
 
Ya hemos visto que son dos indicaciones de eficiencia las que debemos observar: la referente al frío y la correspondiente al calor, ya que normalmente los acondicionadores actuales vienen todos con bomba de calor. Veamos lo que dice esta nueva normativa referente a ambos ´índices de frío y calor. Primero, las definiciones:
 
«Factor de eficiencia energética nominal (EER)»: la potencia declarada para refrigerar [kW] dividida por la potencia nominal utilizada para refrigeración [kW] de una unidad cuando refrigera en condiciones estándar.
 
«Coeficiente de rendimiento nominal (COP)»: la potencia declarada para calefacción [kW] dividida por la potencia nominal utilizada para calefacción [kW] de una unidad cuando proporciona calefacción en condiciones estándar
 
A continuación he preparado una tabla donde se indican las clasificaciones energéticas de los acondicionadores y sus SEER y SCOP, que espero os sean de utilidad.
Clase energética
SEER (frío)
SCOP (calor)
A+++
mayor que 8,50
mayor que 5,10
A++
entre 6,10 y 8,50
entre 4,60 y 5,10
A+
entre 5,60 y 6,10
entre 4 y 4,60
A
entre 5,10 y 5,60
entre 3,40 y 4
B
entre 4,60 y 5,10
entre 3,10 y 3,40
C
entre 4,10 y 4,60
entre 2,80 y 3,10
D
entre 3,60 y 4,10
entre 2,50 y 2,80
E
entre 3,10 y 3,60
entre 2,20 y 2,50
F
entre 2,60 y 3,10
entre 1,90 y 2,20
G
menor que 2,60
entre 2,60 y 1,90













Un nuevo paso de este reglamento es informar directamente del “consumo estacional” de un acondicionador, teniendo en cuenta su potencia y su eficiencia energética. A este indicador se le llama SEER cuando se trata de enfriar y SCOP cuando se trata de calentar. Junto a estos indicadores, en la etiqueta energética del aparato, se dan también los consumos anuales en condiciones estándar y dependiendo de la zona climática. Estos indicadores y su eficiencia se reflejan en las etiquetas energéticas actuales dando tres versiones, según la zona climática europea, clasificadas en Cálida, Media y Fría.

-Cálida: Sur de Europa, España, parte de Italia, Grecia
-Media: Centro Europa
Fría: Este de Europa y países nórdicos
Ya sabéis, amigos lectores, una parte fundamental a tener en cuenta en vuestra decisión de compra. Es que el aparato sea de la más alta clasificación energética que encontréis, puesto que a pesar de resultar algo más caro, os lo compensara con creces gastando menos electricidad durante sus años de funcionamiento. Por eso es conveniente no bajar de la clase energética A, y preferiblemente A+, A++ y A+++, a mediada ’que estas nuevas clasificaciones vayan apareciendo en el mercado con los avances tecnológicos de los fabricantes.
Este tema de las clasificaciones energéticas lo dejaré por hoy, pues hemos visto lo imprescindible para decidiros en el momento de la compra, pero en próximos artículos volveré a incidir en este tema ampliando información.