La confusión y las mentiras sobre la calefacción de los emisores térmicos publicitados como “de bajo consumo y alto rendimiento” siguen campando por sus respetos.


Se ha abusado tanto de la publicidad engañosa sobre el tema que todavía hoy –y mucho me temo que durará bastante tiempo- el ciudadano de a pié, que no tiene por qué conocer el tema en profundidad, es engañado sistemáticamente con falsedades, haciendo gastar  mucho más dinero por la compra de unos “emisores térmicos” que se dicen de bajo consumo cuando se trata de una barbaridad física afirmar que ahorran o gastan menos que los clásico radiadores de toda la vida.


Buscando un vídeo para ilustrar este artículo, he encontrado el colocado en el encabezamiento. Es nada menos que de LEROY MERLIN, y contiene la falsedad de afirmar que “ahorra un 30 % de electricidad” debido a que, a diferencia de los radiadores eléctricos clásicos, este tipo de emisor tiene “un fluido (aceite) en su interior” que se calientra mediante la resistencia, y a diferencia de los que no llevan fluido, se acumula el calor en él y cuando se para el aparato, sigue cediendo el calor que tomó.

Es impresentable que un comercio de esta envergadura permita emitir un vídeo con tamaña y bárbara falsedad (o estupidez). Pero vamos a ver, si se almacena el calor en el fluido, quiere decir que lo ha producido la resistencia, que no ha salido de la nada ¿NO? y que hasta que se calienta ese fluido, está consumiendo electricidad. O sea que tarda unos minutos en calentarse para luego trasladar el calor a la habitación. ¿Quién ha producido ese calor? ¿Ha venido por arte de magia? Pues no, claro. Ha sido el consumo eléctrico de la resistencia. Pues bien, cuando se corta la corriente, sigue cediendo el calor al ambiente, pero el mismo que cuando se inició la marcha se almacenó en el aceite, consumiendo electricidad, y luego se cede.


¿Dónde está el ahorro del 30 %?. El ahorro es CERO. Si tarda 5 minutos en calentarse es lógico que al final, el aparato ceda este calor. O sea que el saldo es cero. No se han enterado de la ley física que dice “La energía no se crea ni se destruye, solamente se transforma” . Por esta primera ley de la termodinámica, aplicada a este caso, LA ENERGÍA ELÉCTRICA se transforma en calor, y este va al aceite o fluido , que lo cede al ambiente. LEROY MERLIN, en su vídeo, dice que se crea de la nada un 30 % de calor. O sea, que viene del cielo. O del infierno, pero es gratis.  Esto es demencial!. ¿O es ignorancia supina?

Eso es absolutamente falso. Un kilovatio consumido por un emisor térmico es exactamente igual que un kilovatio consumido por cualquier otro aparato con la misma base: el radiador eléctrico clásico. La transformación de la electricidad en calor a su paso por una resistencia (base de todos estos aparatos), tiene un rendimiento del 100 %. O sea que si un radiador clásico tiene un  rendimiento del 100 %, ¿Cómo puede tenerse la osadía de decir que los emisores térmicos consumen menos o tienen mejor rendimiento, si no se puede dar más del 100 %?

Es como si comparamos un envase de plástico con un litro de gasolina con otro envase de oro con igualmente un litro de gasolina. ¿Verdad que en ambos casos el litro de gasolina de uno u otro envase rendirá lo mismo en un coche? Pues en los emisores térmicos pasa lo mismo: aunque la mona se vista de seda, mona se queda. El consumo es idéntico a igualdad de potencia. Eso sí, quizá el aparato parezca más bonito estéticamente o tenga diamantes incrustados. Pero ni consume más ni consume menos.

Vuelvo a insistir en este tema una vez más porque acabo de recibir un comentario en mi blog (podéis verlo completo en mi artículo citado, en fecha  6 de Noviembre de 2.011). Empieza así:

“…Mi mujer y yo nos estamos comiendo mucho la cabeza porque queremos poner emisores térmicos en casa, y después de mirar leer y releer comentarios, artículos, etc… nos volvemos más locos si cabe…”
Está claro, como decía, que entre unos y otros hemos ayudado a crear confusión. Pero la realidad hay que demostrarla, y yo creo haberlo hecho ya suficientemente en mis anteriores artículos.
La pareja del comentario (no puedo decir sus nombres pues no me los han facilitado) sigue diciendo: “…Nuestra duda es la siguiente:
¿Qué diferencia, económica puede haber a final de mes de unos emisores llamados de bajo consumo como acesol, ferroli, etc.. que son bastante caros, con otros mucho más económicos como pueden ser, fácula, fagor, etc?
Es decir, que me hacen falta 7 emisores en casa los cuales dan una potencia entre todos de 6250 w y funcionando entre 8 y 10 horas diarias a una media de 19 grados.
Los llamados de bajo consumo como antes dije, acesol, ferroli, etc…nos salen más o menos unos 3400 euros y los más económicos la mitad o menos.
Por eso nuestra duda ¿compramos los caros porque la factura de luz será mucho menor como dicen los fabricantes o bien nos ahorramos bastante dinero con los baratos?
Gracias por la explicación”
Veamos: este matrimonio dice que necesita 7 emisores para calentar su casa, con un total de 6.250 vatios de potencia (6,25 KW). Si están funcionando 10 horas diarias, el consumo al día es de 6,25 KW x 10 horas = 62,5 KWhora. Eso cuesta al día 62,5 KWh x 0,18 euros por KWh = 11,25 euros, al mes serían 337,5 euros, y en 5 meses por año, costaría 1.687,5 euros por la temporada. ¿Está claro?


Ahora vamos a qué tipo y marca de aparatos. Da lo mismo que sean de marca Acesol, Ferroli, Fagor, Fácula o marca “perico el de los palotes”. Da exactamente igual. TODOS, ABSOLUTAMENTE TODOS, cumplen con que A IGUALDAD DE POTENCIA, IGUAL CONSUMO. Como decía al principio. Si cada emisor tiene 1.000 vatios, y en todas las marcas son de 1.000 vatios, su consumo es idéntico. No te ahorras ni un céntimo con unos o con otros.

Si como dices, unas marcas cuestan el doble que otras, y el rendimiento es idéntico, ¿Cuál vas a comprar? ¿Está claro?

¿Sabéis, estimada pareja lo que haría yo? Ahorrar electricidad. ¿Cómo? Instalando aparatos de aire acondicionado CON BOMBA DE CALOR o directamente una BOMBA DE CALOR por conductos.

El consumo eléctrico pasaría a ser CUATRO VECES MENOS aportando el mismo calor. O sea, el coste por temporada en lugar de los 1.687 euros sería de 422 euros. Un ahorro de 1.265 euros por temporada anual.

El coste de cualquiera de los dos sistemas no será muy superior al de los emisores del tipo caro. Y el ahorro es de cuatro veces menos electricidad. ¿Quién da más? Solo con estufas de butano sería el conjunto más económico…