En repetidos artículos he explicado que la calefacción más cara es la producida por estufas eléctricas sean del tipo que sean, y los emisores térmicos no escapan de esta característica, pues consumen exactamente la misma cantidad que cualquier otro aparato.   Sin embargo los emisores térmicos son muchísimo más caros que otros radiadores o calefactores que calientan lo mismo y cuesta lo mismo su consumo. Este artículo lo he preparado al observar en ALIMARKET, una revista de electrodomésticos que hablan de BIONAIRE, una marca que fabrica todo tipo de calefactores eléctricos a un precio muy interesante, muchísimo más económico que los tan cacareados emisores térmicos. 

Como sabéis, cuando se habla de calefacción económica yo soy partidario de la bomba de calor, del gas natural con calderas y radiadores de agua, las estufas de butano, etc. Y en último lugar, siempre está la calefacción eléctrica por estufas o radiadores, convectores, o como quiera llamárseles. Pero en muchos casos no es posible instalar calefacciones más económicas por su elevado coste de compra e instalación, no por su consumo. Y eso lleva en muchas ocasiones a los radiadores eléctricos, y entre ellos, los fabricantes de los llamados pomposamente “emisores térmicos” (¿Qué son los demás aparatos eléctricos de calefacción sino aparatos que emiten calor, o emisores de calor, o emisores térmicos?) Todo es lo mismo, pero esas dos palabras “emisores térmicos”, junto con un diseño atractivo, mucha publicidad y mucha “cara dura” se venden con un coste dos y tres veces el de un radiador normal y corriente, con termostato y varias potencias, y con programador horario, y muchísimo más baratos
El engaño de los emisores térmicos lo podéis leer en todos mis artículos dedicados al tema, por lo que ahora solo diré, para abreviar, que sea el aparato, sea, emisor térmico, estufa eléctrica, radiador, convector, etc., si tiene, por ejemplo, una potencia de 1.000 vatios (1 KW), gastará siempre 1 KW se llame como se llame, y producirla 860 Kcalorías. Ni una más ni una menos. O sea que el engaño de la publicidad cuando dice que economizan el consumo de electricidad, es absolutamente falso.
¿Cómo puede ahorrarse electricidad en una estufa o emisor térmico? Solo hay una posibilidad: utilizar el aparato las horas estrictamente necesarias, y que la temperatura sea la imprescindible para el confort. Ambas condiciones se consiguen: la primera, poniendo un programador en el aparato para seleccionar las horas de funcionamiento y apagado del aparato, y la segunda, colocando un termostato en el aparato para que la temperatura ambiente sea siempre la programada para cada momento. Estas dos condiciones, de cumplirse, facilitan a cualquier radiador las funciones de los emisores térmicos. O sea, calentar a las horas indicadas y a la temperatura programada. Por lo demás es todo igual.
Siempre he recomendado buscar estos aparatos con ambos elementos incorporados o poniéndolos como auxiliares en la habitación (para ver la temperatura ambiente y en el circuito de alimentación si se trata del programador).
Pero resulta que hace unos días encontré ese artículo citado en la revista ALIMARKET, que os aconsejo leáis en su totalidad pues se habla de radiadores normales con ambos aparatos, termostato y programador incorporados (lo que les equipara en funciones a los emisores térmicos), pero a unos precios que realmente me han sorprendido
Creo que todo el que esté interesado en este asunto debería ver el enlace citado, donde hay ejemplos como el siguiente: “…En cuanto a ‘BPH1520’, esta unidad ha sido pensada para tener un uso móvil o fijo colgado en la pared. Dotado de un termostato digital, está dotado de un dispositivo de protección anti-vuelco y doble protección sobrecalentamiento. Cuenta con una potencia máxima de 1.500 W., temporizador y dos posiciones de calefacción. El PVP es de 99 €…” 
Aconsejo también ver la pagina Web de BIONAIRE (del grupo OÍSTER ELECTRODOMÉSTICOS), pues están todos los modelos con sus características, potencias, precios, etc. y también un apartado donde indican los Distribuidores de estos aparatos y una pestaña “dónde comprar” con su ubicación (grandes almacenes, tiendas de bricolaje, hipermercados, etc,) Ahí podéis encontrar el sitio más cercano a vuestro domicilio si deseáis verlos y comprobar sus precios. Y seguro que encontraréis también en los mismos comercios otras marcas de calefacción con muy buenos precios.
Tengo que deciros, amigos lectores, que mi único motivo al escribir este artículo es el de informar de la existencia estos aparatos con estos precios, en contra de los elevadísimos precios de los llamados emisores térmicos. Y que cada uno vea si le conviene o no. Eso es ya cosa vuestra.