La calefacción por Bomba de Calor es la gran desconocida del público, pero es la que tiene mayor eficiencia energética de todos los sistemas de calefacción, pues consume, para la misma aportación de calor, solo un terciode energía respecto a un sistema con caldera de gasoil, y  solo la mitad de una caldera de gas, considerada por muchos como la más económica en el coste del consumo.
 
Voy a explicar someramente  las características y el funcionamiento de este sistema, si bien, como se precisan conductos para llevar y extraer el aire de las diferentes zonas de la casa, requiere instalación, que no es muy complicada, pero debe hacerla un buen profesional, que te calculará y aconsejará sobre el aparato que mejor se adapte e tus necesidades, respecto a potencia, rendimiento, clase energética, etc.
 
La bomba de calor la habrás oído como adjetivo del aire acondicionado (Aire Acondicionado con Bomba de Calor). Es exactamente la misma aplicación y funcionamiento, pero en el caso del aire acondicionado no se requiere instalación de tuberías para el aire pero tiene el inconveniente de que solo calienta una habitación por aparato interior.
Ambas “bombas de calor” pueden hacer lo mismo: enfriar en verano y calentar en invierno.  En el caso del sistema de bomba de calor puede hacerse por conductos de aire, como he dicho, y también por el suelo radiante, mediante un sistema de tuberías con agua que es fría en verano y caliente en invierno.
 
La bomba de calor se basa en el mismo principio del frigorífico, si bien érste no es reversible. En el frigorífico, el calor de su interior se deposita sobre el evaporador, que , como tiene en su interior el líquido refrigerante a muy baja temperatura, se expande en este elemento, transformándose en gas, para lo que necesita gran cantidad de calor, que toma del interior del aparato, enfriándolo. El líquido, convertido en gas por el calor “robado” en el interior del frigorífico, está caliente, y al pasar por el condensador  (esa rejilla negra que tienen detrás los frigoríficos, que siempre están llenas de polvo) cede el calor al ambiente. Lo que ha sucedido es que el frigorífico ha extraído el calor de los alimentos y lo ha echado fuera del aparato.
 
La bomba de calor actúa de la misma manera, en verano aspira el aire caliente del interior, lo llerva al evaporador de la bomba, allí se enfría en contacto con el condensador que está a  temperaturas muy bajas, y lo envía de nuevo, ya enfriado, al interior de la casa.
 
El calor que ha recogido el condensador sirve para que el gas refrigerante se evapore, y vaya de nuevo al compresor, donde es comprimido de otra vez hasta volverlo líquido, pero antes ha pasado por el condensador, donde cede el calor al ambiente. Es lo mismo que sucede en el aire acondicionado.
 
En invierno, el proceso es a la inversa, tomando el calor del ambiente para “bombearlo” luego al interior de la casa. ¿Cómo puede tomar el calor del ambiente si está, por ejemplo, a cero grados?. Pues muy sencillo. El elemento “captador”  del calor del aire es el líquido refrigerante, que circula por el condensador, ya que su temperatura es de muchos grados bajo cero. Al entrar en contacto con un ambiente más caliente, a cero grados, por ejemplo, puede quitarle calor, que utiliza para calentar el aire que “bombea” al interior de la casa.
 
Queda claro entonces que el calor que coge la bomba del ambiente exterior no tiene coste energético para producirlo, ya que no hay que calentarlo, por lo que podríamos decir que el aire caliente obtenido es gratis. Entonces, ¿No consume energía la bomba de calor?. Pues no para calentar el aire, pero si para “bombearlo” y meterlo dentro de la casa. Ese es el consumo del aparato: la energía elétroica para trasladarlo de fuera a dentro. Y en verano, a la inversa.
Todos los demás sistemas eléctricos, como hemos visto, se basaban en consumir energía eléctrica pasándola por una resistencia que calentaba el ambiente.
 
Hablemos ahora de Rendimiento Energético. Técnicamente se denomina al rendimiento con las siglas del nombre en inglés COP, que en español llamaríamos Coeficiente de Rendimiento. Vamos a poner algunos ejemplos: El rendimiento de una bombilla incandescente es del 10 por cienteo, en este caso sería COP = 0,1 puesto que su función es dar luz, y solo aprtovecha, para esta función, el 10 % de la energía consumida, “tirando” el 90 % restante en forma de calor. Las bombillas de bajo consumo tienen un COP = 0,8. Otro ejemplo, cualquier calefactor eléctrico por resistencia tiene un rendimiento 100 %, ya que en todos los casos la totalidad de la energía eléctrica consumida se transforma en calor. En este caso el COP = 1.
 
Volvamos a la bomba de calor: su rendimiento no es del 100 % (COP = 1) sino que es COP = 5, lo que significa que facilita en forma de calor 5 veces más de lo que gasta. ¿No es extraordinario?.
 
Esto sucede con los mejores equipos, y depende también de la temperatura exterior, zona climática sistema de la bomba de calor (normal o Inverter, esta última mucho más efeiciente).
 
Para tener un margen en función de las condiciones que he dicho, vamos a tomar un COP de 3. O sea, si consume 1, nos da 3. Ejemplo: supongamos que el consumo de la bomba de calor es de 660 vatios, nos dará en calor el equivalente a 2.000 vatios, o sea, tres veces más de lo que consume.
 
¿Tiene limitaciones respecto a la temperatura exterior. Pues sí. Estos aparatos, en la actualidad,  llegan hasta conseguir funciuonar a 20 grados bajo cero…pero de momento, nada más.
 
Como decía al principio, en números redondos para memorizarlos, el consumo de esta calefacción es la mitad de la caldera a gas y solo un tercio de la caldera de gasóil. ¿Quién da más?