Estaba preparando el tema para mi próximo artículo, con la televisión puesta, cuando oí, por enésima vez, la publicidad engañosa de CALGON, el descalcificante para lavadoras. Y digo que se trata de publicidad engañosa porque ese anuncio publicitario generaliza, informando de las lindezas del producto y de su necesario uso si no queremos gastar más detergente y estropear la lavadora. Otras veces el texto del anuncio lo dice un pseudotécnico que aconseja su uso si no queremos romper la lavadora. Y todo eso es mentira. 
 
Se trata de publicidad engañosa pues como dice la Ley, “La publicidad engañosa es aquella que, de cualquier forma -incluida su presentación-, induce o puede inducir a error a sus destinatarios, puede afectar a su comportamiento económico o perjudicar o ser capaz de perjudicar a un competidor.” 
  • Es mentira que sea conveniente usarlo (y mucho menos que sea necesario) al menos en media España
  • Es mentira que se rompa la lavadora por no usar CALGON 
  • Es mentira que ahorre dinero 
  • Es mentira que no haya otra manera de corregir la dureza del agua para el lavado 
La primera gran mentira es que sea conveniente o necesario usarlo, como dice el anuncio. Debería especificarse que solo puede ser conveniente (no NECESARIO) cuando las aguas sean duras. Y la mitad de la población española dispone de aguas blandas, donde ni es necesario ni conveniente. El usarlo es tirar el dinero por el desagüe de la lavadora. 
 
Recuerdo que desde hace muchos años en la publicidad de este producto aparecía una lavadora abierta por el técnico, donde se veía una capa blanca sobre la cuba (el recipiente en cuyo interior gira el tambor). Pues bien, esa capa blanca no era de cal sino de restos de detergente EN POLVO con restos de suciedad. Recordemos que hace unos años los detergentes que se usaban eran todos “en polvo”. Ese tipo de detergentes (a diferencia de los actuales, líquidos), tenían problemas para disolverse en agua fría, por lo que parte del mismo no se utilizaba, por no disolverse, e iba a depositarse donde podía. Pero no por la cal del agua. 
 
Recordemos también que los detergentes (antiguos y actuales “en polvo” y los líquidos) llevan polifosfatos descalcificantes en su composición, equivalentes al CALGON (policarboxilatos). De esta manera, no solo el detergente funciona perfectamente en aguas blandas, sino incluso en durezas medias. 
 
Según esta publicidad, la cal del agua se precipita sobre los elementos de la lavadora, por eso dice el anuncio “… es un producto preventivo (contra la cal) por lo que cuanto antes lo utilice, mejor para su lavadora…” 
 
Veamos ahora si es cierto que la cal “precipita” sobre las partes calientes de la lavadora. Antiguamente había programas de lavado de hasta 90ºC. Hoy en día no se lava más allá de 60ºC. entre el agua fría y a 60ºC. ¿Cuánta cal “precipita” sobre la lavadora?.  Para que no se diga que invento lo que voy a decir, recurro a un artículo de WIKIPEDIA. Transcribo parte de dicho artículo: “…Es común que una sal aumente su grado de disolución cuando aumenta la temperatura siendo esta una propiedad coligativa de una solución, sin embargo, las sales de Ca, Mg, Fe y Si actúan en forma inversa, es decir, disminuyen su solubilidad y precipitan, la temperatura crítica es alrededor de 75-80°C (dependiendo de la presión atmosférica). Estas sales comúnmente encontradas en agua corriente constituyen la llamada dureza temporal del agua. 
 
Las sales que no precipitan con la temperatura se les denomina dureza permanente, estas son silicatos, sulfatos de calcio y magnesio, elementos trazas y cloruros.” 
 
Como puede verse, con agua fría (vamos a poner 15ºC como La temperatura habitual del agua de la red) es imposible que la cal precipite. La precipitación se produce al elevarse la temperatura, pero de forma irrelevante. Es al llegar la temperatura entre los 75 y 80ºC cuando realmente la cal precipita sobre las partes más calientes de la lavadora 
 
Amigo/a lector: ¿Lavas alguna vez por encima de los 60ºC? ¿No? Pues entonces, ¿Para qué usas CALGON? 
 
Si, ya sé, y ahora voy al tema. Es cierto que hasta elevadas temperaturas del agua no se produce la precipitación de la cal. Pero también es cierto que con agua blanda se disuelve mejor el detergente, lo que nos llevaría a recomendar su uso en el caso de aguas duras. Pero he dicho también que el propio detergente lleva en su composición elementos “reblandecedores” del agua, por lo que no sería necesario tampoco usar CALGON. 
 
Pero hay aguas muy duras, donde convendría usar CALGON pues el decalcificador del detergente no puede reducir toda la dureza… Sí, pero también hay otra solución: poner algo más de detergente (lo que aportaría más descalcificante), con lo que nos ahorraremos el CALGON. 
 
Fijaos lo que dice la publicidad de CALGON sobre este particular: “…Con CALGON solo necesita la cantidad de detergente recomendada para aguas blandas según el tipo de ropa y el programa elegido. En términos globales puede ahorrar hasta un 25 % de detergente…” Lo dicen ellos mismos: Poniendo CALGON puede ahorrase (en el caso de aguas duras) hasta un 25 % de detergente. Claro, el CALGON que se pone en lugar de ese 25 % más de detergente nos lo regalan por éso es más barato…
 
¿Comprendéis ahora amigos lectores por qué dejé de seguir preparando mi próximo artículo al oír por enésima vez la falsa cantinela de CALGON y me puse a escribir este artículo? 
 
Fijaos que empecé diciendo que la mitad de los españoles NO NECESITA CALGON, PUES EL AGUA ES BLANDA. El otro 50 % no lava a elevadas temperaturas, por lo que no hay peligro de “precipitación” de la cal, y no puede estropear la lavadora. Así pues, quizás un 25 % de los españoles debería poner CALGON, pero como el detergente lleva ya “descalcificante”, solo se trata de “echarle un chorrito más” si el agua es muy dura. 
 
Donde yo vivo (Castelldefels, Barcelona) la dureza es de 42º hidrotimétricos franceses. O sea, agua bastante dura. En mi casa nunca se ha utilizado CALGON. Nunca se ha averiado ninguna de mis lavadoras (en el transcurso de los años) por calcificación. 
 
Y si esto sucede en mi caso, ¿Qué no será, por ejemplo, en Madrid, donde la dureza no llega a 9º HF? Repito, media España no lo necesita y la otra media no tiene por qué preocuparse por las incrustaciones de cal si echa un poco más de detergente en la lavadora. 
 
Eso sí: detergente líquido. Se acabaron los polvos (detergentes, claro)