Después de la anulación por el Gobierno de la última subasta de la luz y de dar diversas informaciones sobre cómo quedará la próxima factura de la electricidad, parece que el Gobierno tiene ya decididos los nuevos procedimientos. Muchos son los cambios, acertados unos, erróneos otros y todos, sin excepción, complejos y confusos. He encontrado un amplio y excelente artículo en la revista CONSUMER de EROSKI, que os recomiendo leer en su totalidad y del que voy a extraer lo más destacado para comentarlo. Se trata del artículo s del nuevo sistema de medición de la electricidad”

Con fecha 1 de Abril de 2.014 se inicia el nuevo sistema de cálculo del coste de la electricidad, que como sabemos, consta de dos grandes bloques: el coste del kWh eléctrico y los peajes de acceso a las redes, que son fijos, y dependen de la potencia contratada (término de potencia), subvenciones, impuestos, etc. Como sabemos, cada parte supone aproximadamente el 50 % del total. Veamos qué cosas varían y cómo, tras la anulación del sistema de subastas. Vamos al citado artículo de la revista CONSUMER de EROSKI.

“…será sustituido por otro modelo más innovador, que basará su importe en relación a cómo cotiza la electricidad en el mercado mayorista en ese momento. De esta forma, el precio voluntario para el pequeño consumidor (PVCP) sustituye a la antigua tarifa de último recurso (TUR), que afecta a la factura eléctrica de unos 16 millones de consumidores, con una potencia contratada de menos de 10 kilovatios,…

…los usuarios de energía eléctrica ya empezarán a notar las variaciones en la computación de la factura a través del nuevo sistema tarifario. Esta fórmula, en opinión del Ejecutivo, supondrá un ahorro de alrededor del 3% con respecto al anterior modelo, aunque al final todo dependerá de cómo evolucione la cotización del pool de empresas relacionadas con la energía, que es lo que indicará el precio que pagarán los clientes por usar el servicio eléctrico…”

El ahorro del 3 % que dice el Gobierno que se va a obtener con la nueva factura se debe a la anulación de las subastas, cuyo coste, al parecer, era de esa cantidad. De otra parte, se  dice que se eliminará la llamada TUR (Tarifa de Último Recurso) sustituyéndola por esta, variable en función de los costes de generación y distribución de la electricidad.

“La puesta en marcha de la nueva factura de la luz supondrá muchas variaciones, tanto en la forma como en el fondo, con respecto a la anterior medición. Si bien en la nueva tarifa los peajes los seguirá regulando el Gobierno como hasta ahora, y los impuestos se mantienen intactos, se implanta un modelo de pago por la generación de energía con criterio de mercado. Es decir, el importe lo fijará en cada momento “el mercado”, que es el conjunto de mayoristas en el que se encuentran productoras y comercializadoras de esta energía.”

Queda claro que los peajes (parte fija de la factura) seguirán siendo regulados por el Gobierno, así como los impuestos. En cuanto al coste de generación de la energía, será el que dicte “el mercado libre” que, como sabemos, está compuesto por las compañías productoras y comercializadoras de la energía. Y como también sabemos, ambos tipos de empresas, las que generan y las que comercializan la energía, SON LAS MISMAS, o mejor dicho, SON LA MISMA COSA, controladas por los mismos. Si además es conocido que en las compañías eléctricas existen acuerdos entre ellas actuando como un Cártel de intereses, ¿De qué mercado libre nos hablan? No se trata de un mercado libre. Se trata de dejar a las eléctricas que pongan el precio que mejor les convenga si el Gobierno no controla esos costes de generación de la energía.,

“De esta forma, los consumidores pagarán la electricidad consumida, no por una tarifa regulada, sino al importe medio del mercado en el periodo de facturación, que casi siempre será diferente, incluso con fuertes oscilaciones en función de las leyes del mercado”Eso significa que el coste del kWh puede variar de hora en hora,..

“Aquellos consumidores que dispongan de contador por horas pagarán cada fracción de consumo al precio exacto que marque el mercado en ese preciso momento, como si de una venta en Bolsa se tratase. Pero en el caso de que no tengan el medidor, habrá un cambio fundamental en la operación, ya que entonces se les aplicará el coste medio del mercado durante el periodo de facturación. De esta forma pueden salir beneficiados o perjudicados en función de su cotización, lo que no se puede prever con anticipación.

Para satisfacer esta demanda de información, la propia web ministerial publicará todos los días los precios. Así, los usuarios podrán (introduciendo sus datos) obtener el gasto por el periodo facturado, así como la evolución de su factura (día a día), para que no tengan que soportar ninguna sorpresa al final de cada mes.

También el operador del mercado eléctrico ofrecerá a los usuarios las cifras a través de su web, donde se reflejarán los costes diarios de la energía negociada, así como otros datos secundarios, como el volumen de contratación, precio horario, etc.”

Menos mal que el Gobierno nos facilita las cosas: para que no tengamos sorpresas al recibir la factura, ya lo sabéis, entrar cada día en la Web del Ministerio de Industria y Energía y allí encontraremos los precios del día, los tomamos hora a hora y al final de mes ya no nos asustará la factura…porque ya estaremos cansados de revisar, cansados de controlar y cansados de que nos tomen el pelo y nos metan mano en el bolsillo, cambiando los precios cada hora del día…Es para volverse locos…
Para acabarlo de arreglar, veamos más novedades en la próxima factura:

“A la vez que se han establecido los cambios en la fijación de los precios de la luz, también hay una variación sustancial en el recibo de esta energía. ¿Cómo afectará a los consumidores? Por un lado, se incrementa la parte fija de la factura, lo que es la potencia contratada. Por otra parte, baja la parte variable de la misma, que es la que depende directamente de su consumo. 

Esto, en la práctica, significará que los hogares que menos electricidad consuman sufrirán una mayor alza de la cuota fija, reflejándose en un incremento de la factura; mientras que, por el contrario, quienes más utilicen esta energía notarán que la parte fija se diluirá en su recibo, hasta incluso depararles un mayor ahorro. De esta forma, se prima el mayor consumo en detrimento de los hogares que gastan menos todos los meses, a los que les costará más contener sus desembolsos, a pesar del menor uso que den a esta energía.”

Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, el Gobierno decide subir de nuevo el término fijo de la factura, el que contiene la potencia contratada, que se paga siempre, consumas o no. Por otra parte, dice el artículo de CONSUMER, “…, baja la parte variable de la misma, que es la que depende directamente de su consumo…” Como sabemos, cada parte representa aproximadamente el 50 % de la factura. Aumenta la parte fija y dice que baja la parte variable… ¿Será ese 3 % anunciado? La conclusión final de CONSUMER es la siguiente: “se prima el mayor consumo en detrimento de los hogares que gastan menos todos los meses, a los que les costará más contener sus desembolsos, a pesar del menor uso que den a esta energía.”
 
¿Os suena eso de que paguen más caro el kWh los que menos consuman y pagar menos quienes más consuman? A mí sí me suena. Leed mi reciente artículo “El coste del kWh: cuanto más ahorres electricidad, más caro te sale, y cuanto más gastes, menos pagas
Como veréis, yo había llegado a la misma e injusta conclusión.