Uno de los temas más polémicos tratados en los artículos de mi blog es la ESTAFA de los “Ahorradores Energéticos” de pacotilla que tanto abundan en el mercado y que sigo afirmando que son un verdadero timo de publicidad engañosa.
 
Quiero referirme a los últimos comentarios a mi artículo  El “Ahorrador Energético”: un nuevo timo para “aho… que podéis encontrar en mi blog. El primero de ellos, firmado por Daniel Ponce, dice lo siguiente:

“Si hay tanta gente estafada xq solo hablas tu mal de ellos? y 4 gatos más que ni siquiera lo han probado, yo soy un distribuidor independiente de este producto mi nombre es Daniel Ponce y estaría encantado de instalarle mi ahorrador energético en su casa, de forma totalmente gratuita a cambio de que usted me pague el ahorro que le produce, (yo no trabajo con el enchufe, se perfectamente que es una estafa) pero igual se que el ahorrador con el que trabajo, lo mínimo que ha ahorrado en energía consumida y en dinero ha sido un 13% además de que anula casi en su totalidad la energía reactiva.

 

 
Asique como ya le digo estaría encantado en instalárselo y mostrarle como todos mis clientes han quedado satisfechos después de la instalación (repito: mi ahorrador y tan solo instalaciones profesionales) no las chapuzas que veo “como el enchufe.
 
Gracias de antemano y espero poder contactar con usted para que de una forma u otra corrija las palabras con las que habla de todos los ahorradores.”

Como podéis ver, amables lectores, se trata de un profesional que vende estos aparatos, pero como él mismo se encarga de decir, no vende chapuzas de  ahorradores energéticos “de enchufe” sino de Ahorradores Energéticos en “instalaciones profesionales”.

También dice que está dispuesto a instalarme uno gratuitamente en mi casa…etc.
Vamos a ver si de una vez por todas aclaramos este asunto. Para ello, voy a dirigirme al amigo Daniel, contestando a sus comentarios.

Daniel tiene razón cuando se trata de instalaciones de “Ahorradores Energéticos profesionales”, que indudablemente se refieren a aparatos de batería de condensadores  para reducir la energía reactiva en instalaciones de más de 10 KW (industrias y comercios). Estoy totalmente de acuerdo contigo, Daniel, y si te tomas la molestia de releer mis artículos y mis respuestas a comentarios de lectores, verás que confirmo el ahorro y aconsejo estos aparatos (los profesionales) para instalaciones de más de 10 KW.

Pero también te digo, Daniel, que tus indudablemente excelentes aparatos para ahorrar energía, EN MI CASA, con una potencia contratada de 6,6 KW , o sea, menor de 10 KW, como son las potencias de la inmensa mayoría de los hogares españoles, tus aparatos , por excelentes que sean, NO  Me ahorrarían un solo céntimo en la factura de la luz. ¿Por qué? Pues sencillamente, en mis facturas de la luz NO FIGURA, (y por consiguiente, no se factura) la potencia reactiva, que solo se factura a partir de 10 kw DE POTENCIA CONTRATADA. ¿Comprendes, Daniel, que en mi caso no me ahorraría un solo céntimo?. Y lo mismop para el 90 % de los hogares españoles.

De aquí extraemos dos conclusiones:
  • En un domicilio particular con potencia contratada de menos de 10 KW (más del 90 % de los hogares españoles), sea el Ahorrador de pacotilla o el más completo del mercado, NO ME HACE AHORRAR UN SOLO CEÑTIMO.
  • Estoy absolutamente de acuerdo que superados los 10 KW de potencia instalada (Comercios, restaurantes, fábricas, oficinas, etc.) el “Ahorrador de pacotilla” tampoco sierva para nada, pero sí es muy importante instalar un ahorrador profesional, pues realmente , como la compañía suministradora SI QUE NOS FACRURA LA ENERGÍA REACTIVA CONSUMIDA, CON LA BATERÍA DE CONDENSADORES CONTROLADA ELECTRÓNICAMENTE PODEMOS AHORRAR BUENOS PORCENTAJES EN LA FACTURA DE LA LUZ.
Resumo el asunto: No a los “Ahorradores Energéticos para domicilios, SI a los Ahorradores Energéticos PROFESIONALES para potencias de más de 10 KW.

Creo que en estas tres líneas se resume la realidad. No hay que darle más vueltas…Pero si alguien quiere seguir la polémica, estoy dispuesto a continuar. Y me comprometo, si se me dan argumentos convincentes, a rectificar mi posición. Pero hasta ahora, ni uno solo me ha movido.