En mi reciente artículo Eficiencia Energética: preguntas y respuestas de u…“: dos lectores han dejado sendos “comentarios” sobre los engaños respecto a la Eficiencia Energética de los aparatos de calefacción, que por su interés voy a reproducir y comentar. 

 
Comenzaré por el comentario de SERDNA , si bien os voy a situar primero quién hay detrás de ese seudónimo. 
Si entráis en la cabecera de su blog veréis que se trata de un profesor universitario llamado Andrés, que tiene varios blogs. Entre ellos GUIA DE LA ENERGÍA He visitado algunos, de momento, pero ya me ha apuntado como “seguidor”, por su indudable interés, tanto en sus conocimientos de calefacción como en alimentación y otros aspectos médicos. Veamos lo que dice Andrés: 
Serdna ha dejado un nuevo comentario en su entrada “Eficiencia Energética: preguntas y respuestas de u…“: 
 
¡Hola Antonio!
 
Primero, enhorabuena por tu blog, donde llevas a cabo una labor mas que necesaria para intentar abrirles los ojos a nuestros conciudadanos.
 
Yo sigo alucinando que no esté penado como estafa todo esta publicidad engañosa de los emisores.
 
Permíteme que añada un poco de informacion experimental sobre rendimiento de bombas aire/aire, por si alguien piensa que los números son demasiado bonitos para ser ciertos. Concretamente los números los mide la Agencia Sueca de Energía, para poner a disposición de sus habitantes (especialmente los costeros, claro) para la compra de bombas de calor: traducido por google o en sueco original. Pulsando en cada modelo evaluado accederéis a la página de resultados empíricos. El valor COP de referencia, el que viene en la publicidad, es el que se mide con 20°C interiores, 7°C exteriores y una humedad relativa exterior del 70% —esta última va de memoria—, mientras el compresor de la bomba está trabajando a un 75% de su potencia máxima.
 
Últimamente estoy perdiendo tiempo en otros menesteres (no, la calefacción no es el sitio más peligroso donde la codicia —más soberbia— hace de las suyas), por lo que aún tengo a medias una entrada en mi blog con gráficas resultantes de las mediciones empíricas de los suecos. También este invierno tengo un contador en el enchufe de la bomba de calor en la casa de mi chica y voy anotando consumos, con los cuales espero evidenciar la conveniencia de contratar tarifa de discriminación horaria (el contador de energía soporta medición en franjas horarias): no por ahorrar, sino porque nos roben menos ;-).
 
Un saludo.” 
Os animo, amigos lectores, a que visitéis el gran trabajo realizado por Andrés, (o Serdna) como reza su seudónimo).
Añadiré, amigo Andrés, que he visto los “COPs” que se indican, el mejor de ellos de 3,6, pero como sabes, ese rendimiento energético de la transformación eléctrica consumida en un mayor equivalente en calor, hoy en día se han superado muchísimo los datos de la Agencia Noruega. De los 3,6 que cita, hoy estamos ya en COPs muy superiores a 4, llegando a alcanzar “en laboratorio” un COP de 7. El futuro de la bomba de calor tiene todavía muchas sorpresas, a cual más agradable.
Continúo ahora con nuestro segundo comentarista. Como él dice (no da su nombre) “un joven Ingeniero de Caminos”. Dice así su comentario:

“Anónimo ha dejado un nuevo comentario en su entrada “Eficiencia Energética: preguntas y respuestas de u…“: 

¡Hola Antonio!
 
Tan sólo le escribo para hacerle una reverencia y reconocele la paciencia inacabable que tiene con algunos de sus lectores. Quiero hacer mención también al anterior post, el del señor Serna, y reconocerle tambié su gran labor en la red a cuenta de la eficiencia energética.
 
Sus blogs son una gran herramienta para intentar (sólo intentar) hacer ver las estafas en calefacción.”
 
Reciban un cordial saludo de un joven Ingeniero de Caminos.“ 
Gracias, joven amigo Ingeniero de Caminos. En mi nombre y en el de Andrés (Serdna) por tu reconocimiento por la labor de divulgación que él efectúa y yo pretendo hacer. Sé que es muy difícil, pero pienso, parodiando la frase, “divulga, que algo queda”. Y de eso, de que algo queda, sí estoy seguro. Confiemos que algún día ese algo se convierta en mucho