JOSÉ MIGUEL JIMÉNEZ ha dejado un comentario en mi artículo donde opina que las marcas blancas de electrodomésticos duran menos que las primeras marcas. En parte tiene razón en algunos puntos y en parte está equivocado. Vamos a analizar su comentario, que dice así:

Buenas tardes

Las marcas blancas duran menos que las de marca, y eso creo que es dato, o al menos la percepción de todo el mundo es esa.

Cierto es, que podemos encontrar aparatos de marca blanca que tienen 10 años y siguen funcionando, y aparatos de marca que se rompen en 2 años y un día (justo cuando ya no tienen garantía). Pero si hablamos de “medias”, creo que los de marca duran más.

El motivo es que los componentes de las marcas pasan por controles de calidad más precisos, y se le hacen más controles después del ensamblado. Después de todo, se juegan el prestigio de la marca. Sé que muchos componentes son iguales, o pueden parecerlo, pero no lo son, tienen referencias diferentes

El otro lugar donde se abarata es el diseño. Los de marca suelen ser más eficientes en energía, ya que su diseño es más sofisticado. En las demás, el diseño se adapta para abaratar el componente, y en muchos casos se traduce en un consumo mayor.

Un saludo y ánimo con el blog, me gusta mucho!!”

JOSÉ MIGUEL llega a la conclusión que las marcas originales, o primeras marcas, duran más que las marcas blancas. Apoya su opinión en que los componentes de las marcas blancas tienen menor calidad que las marcas originales y sufren menos controles de fabricación; que muchos componentes son distintos y que las marcas se juegan un prestigio y las marcas blancas no. Que se abarata el diseño en el caso de las marcas blancas, que las marcas suelen ser más eficientes energéticamente que las blancas y que estas últimas tienen un consumo mayor.
Ya he adelantado que nuestro comentarista tiene razón en parte y en parte no. Veámoslo. Hay tres tipos de fabricantes de marcas blancas:
  • Fabricantes de electrodomésticos que hacen sus propias marcas y además hacen marcas para terceros.
  • Fabricantes de electrodomésticos que se dedican casi en expulsiva a fabricar marcas blancas.
  • Fabricantes que diferencian sensiblemente sus marcas propias de las marcas blancas que suministran.
Depende del tipo de fabricante, y como veremos, del comprador (importador). Puede resultar interesante comprar una marca blanca o puede resultar un desastre. Es como una lotería, ya que nunca sanes que criterio de fabricación se ha aplicado.
He vivido casos prácticos con los tres tipos de fabricantes y marcas blancas. En el primer caso, conozco a varios fabricantes en esa situación. Para poner un ejemplo, ARÇELIK. Su marca propia, BEKO, tiene una calidad-precio reconocida en el sector como muy interesante. Pues bien, este fabricante ha construido máquinas prácticamente idénticas a las BEKO, con marcas blancas para EL CORTE INGLÉS (SAIVOD), para HIPERCOR (ANSONIC) que son iguales a las BEKO con ligeras diferencias estéticas, pero no de prestaciones ni de calidad. Sin embargo, este mismo fabricante, si el comprador le obliga a rebajar el precio, propone la eliminación de algunas prestaciones para conseguir el coste que el comprador exige. Es el caso, por ejemplo, de CARREFOUR (FIRST LINE). En estos casos de BEKO puedo afirmar que los controles de calidad y el diseño y la calidad de los materiales son los mismos. Simplemente se reducen prestaciones o se elimina alguna, según la exigencia del comprador propietario e la marca blanca.
En el segundo caso, los fabricantes de electrodomésticos que se dedican fundamentalmente a fabricar marcas blancas. Os explico dos casos: MENEGHETTI, fabricante de encimeras y hornos de cocina, que no tiene marca propia. Todo lo que fabrica es para terceros, por lo tanto son marcas blancas. Pero con una diferencia: esas marcas blancas pueden llevar la marca principal del fabricante que los comercializa. En este caso, le ponen su marca propia a aparatos construidos por el fabricante italiano. Tal sucede en el caso de algunas encimeras con la marca FAGOR, BALAY, etc. Su calidad es buena.
Otro fabricante que se dedicaba a construir lavadoras, lavavajillas, frigoríficos para marcas blancas y también para la marca propia era IAR-SILTAL. Los aparatos eran exactamente iguales: solo cambiaba la etiqueta donde se ponía la marca y el modelo. Este fabricante llegó al extremo de fabricar y embalar algunos aparatos sin identificar marca ni modelo. Dejaba un pequeño paso rectangular en el embalaje, en el sitio donde iba, por ejemplo, el depósito de detergente de la lavadora, y cuando le hacían un pedido de lavadoras con la marca XX, metía por el agujero del embalaje los depósitos de detergente de plástico con la marca y modelo del solicitante. en su frontal.  Está claro que en este caso, todos los aparatos tenían los mismos componentes, controles y calidad en cualesquiera de las marcas blancas.
El tercer caso es el fabricante que diferencia sensiblemente sus propias marcas de las marcas blancas. Viví (mejor dicho: SUFRÍ) un caso concreto con aparatos de aire acondicionado. Yo (mi empresa) atendía en aquel entonces la asistencia técnica de aire acondicionado a varios fabricantes e importadores. El caso es que era en el 2.006, con una guerra de precios desatada en los comercios vendedores de aire acondicionado, que luchaban por ofrecer las mejores gangas. El importador a quien  le atendíamos la posventa en toda España, a través de una red de Servicios Técnicos, se planteó en aquel año un importante pedido de aparatos para una de las primeras cadenas o agrupaciones de comerciantes de electrodomésticos del país. El pedido fue de 5.000 aparatos, con la marca blanca de la cadena. El precio que exigía la cadena de comercios era muy bajo. El importador presionó y presionó al fabricante chino para que bajara el precio. Y al final lo consiguió. Le bajaron el precio.
Empezaron a venderse los aparatos y muy pronto comenzaron a dar problemas. Alertado por los informes técnicos que nos facilitaban los Servicios, tuve varias reuniones con el importador, hasta que finalmente descubrí lo siguiente: los chinos, con la presión exigida por el importadores sobre los precios, a) bajaron la cantidad del gas refrigerante en el circuito, b) en lugar de las tres velocidades de salida de aire,, dejaron el mando del aparato, pero no había tres velocidades, sino solo una, fija, c) la potencia real del aparato se rebajó en 250 vatios.
Las reclamaciones a los Servicios Técnicos llegaron a saturar de avisos de reparación, que además no tenían solución. Todo porque a las presiones sobre el precio, los chinos debieron pensar “menos precio, menos calidad y menos prestaciones”.
La cosa terminó como el rosario de la aurora. Cuando descubrí el pastel, el mercado era un clamor. Además, los Servicios no podían resolver el desaguisado, pues era irresoluble. Dejé de atender a este importador y el Grupo de Comerciantes le devolvió todos los aparatos (5.000) al importador. Luego me enteré que se los había vendido a un africano que se los compró todos…O sea que el problema cambió de continente…
Después de lo visto, creo que las marcas blancas deben tomarse con prudencia. Las gangas a veces salen muy caras. Si se compran marcas blancas es aconsejable comprobar que el vendedor de los aparatos tenga muy buena seriedad y prestigio en el mercado. Si no es así, puede darte muchos problemas…Si en vendedor no os merece garantía, mejor marca original.