Hoy trataré de la Eficiencia Energética en los electrodomésticos, que puede llegar hasta reducir el consumo de energía eléctrica en más del 45 % en los aparatios electrodomésticos de uso diario.
En los años 80 y 90 comenzaron los movimientos para la reducción de consumos de energía eléctrica, agua, y productos complementarios, con el objeto de reducir costes y mejorar el medio ambiente.
Para que tengamos una idea clara diré que el consumo de energía en los hogares de la Unión Europea era el 50 % del consumo energético total. O sea, que el consumo de los hogares es equivalente al de las fábricas, oficinas, comercios, etc. Y dentro de los hogares, el mayor consumo energético se lo llevan los electrodomésticos, la calefacción, el aire acondicionado y la iluminación. De ahí la importancia de la apuesta sobre reducción de los costes energéticos en los electrodomésticos, que se propuso la entonces Comunidad Económica Europea, y que culminó en 1.994 con las normativas aparecidas después de convertirse en la Unión Europea (1.993).
Para fijar los objetivos energéticos, se establecieron siete categorías (ver imagen) situando la media en las categorías D y E, con un consumo medio de 100, y por encima, como más eficientes, C, B, A. Por debajo, como menos eficientes, se establecieron las categorías F y G.

Estas categorías de clasificación energética eran fiel reflejo de los consumos de los electrodomésticos de los años 80. El objetivo era que evolucionaran hacia consumos más bajos, o sea, hacia las categorías más cercanas a la A

Vamos a imaginar que una lavadora consumía, en aquellos años, en un ciclo de lavado, 1.200 vatios.hora (1,2 KWh. Hoy, el mismo aparato con la misma eficacia de lavado, consumiría, en la clase A, el 55 % de electricidad, o sea, se reduciría el consumo a 660 vatios.hora (0,66KWh) que es casi la mitad de energía eléctrica que se consumía. Otro tanto sucede con el agua, detergentes, suavizantes, etc.
Hoy casi todas las marcas que se venden en España tienen electrodomésticos con modelos de Clase Energética A. Puedes ver -y aplicar-  la base de datos de la página oficial de IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía del Ministerio de Industria)  donde vas a encontrar cualquier modelo y marca de los electrodomésticos que se venden en nuestro país, con su clasificación energética, consumos de agua y energía, y todos los datos necesarios para la comparación entre modelos. Una vez decidido el modelo y marca que más te convenga, puedes buscar el mejor precio en las tiendas de electrodomésticos.
Como decía, es importantísimo, para ahorrar cada día en el lavado de la ropa, de la vajilla, en la secadora, etc, comprar los modelos de aparatos de la clase energética A. Se amortizan en poco tiempo, y durante su vida útil (unos 10 años) producen un ahorro económico considerable, y ayudan a la sostenibilidad del planeta.
En próximos artículos iremos dando los datos y recomendaciones sobre cada tipo de aparato doméstico, calefacción, aire acondicionado, etc, facilitando al mismo tiempo información básica de lo que se necesita saber para comprar el aparato más adecuado a nuestras necesidades.
Habiendo alcanzado la clase energética A, alguien puede pensar que se ha conseguido el objetivo y ya no se puede reducir más el consumo. Pues no es así. Mañana seguiré ampliando este tema con las nuevas categorías de Eficiencia Energética que se están creando.