Ayer hablaba del “Ahorrador Energético”, que según sus vendedores puede ahorrar un 35 % en la factura de la electricidad, o un 30 % o como mínimo un 20 % seguro. No aclaran el por qué de estas distintas posibilidades de ahorro, aunque dan una pista: “dependiendo de la clase energética  de los electrodomésticos”.
 
Como no explican en qué se basan las distintas cantidades de ahorro, me imagino lo que debe ocurrir: Se conecta a la red de tu casa un aparato electrodoméstico, y el Ahorrador Energético le pregunta: ¿Qué tipo de electrodoméstico eres y qué eficiencia energética tienes? Y el aparato le dice: soy un frigorífico, y mi eficiencia energética es un A+. Bien –contesta el Ahorrador- a ti te corresponde entonces un ahorro del 30 % en el recibo eléctrico…
Apreciados lectores, ¿Verdad que esto no es serio? Pues igual de serio es lo que se consigue con este aparato. Si algún beneficio produce (depende del factor de potencia de los circuitos y aparatos eléctricos de tu casa) este beneficio será íntegramente para la compañía que te suministra la electricidad, no para ti, pues tu pagas los vatios consumidos (amperios x voltios, o sea, intensidad eléctrica X voltaje) como la tensión es fija y constante (220 voltios) si a causa de tu circuito, la compañía tiene que enviarte más intensidad para compensar el factor de potencia, es un problema de la compañía, pues a ti siempre te costará lo mismo (vatios).
¿A quién beneficia entonces si pones un aparato “Ahorrador Energético” y en un momento dado se produce algún ahorro debido al factor de potencia que en ese momento tengas? Pues solo y exclusivamente a ella, a la compañía eléctrica.
De otra parte, si la posibilidad de ahorro fuera importante, por ejemplo, el mínimo del 20 % que publicitan, ¿No crees que la compañía eléctrica no te pondría un contador (que los hay) de potencia reactiva para cobrártela? Si no te lo pone y absorbe la diferencia, ten por seguro que la compañía  no lo hace por favorecerte, sino porque la pérdida (su pérdida) no es significativa.
Solo cuando las pérdidas son importantes, obligan al consumidor a poner los dos contadores, y en grandes potencias, correctores automáticos del factor de potencia.
Si no estás, como me imagino, en este caso, ¿Por qué tienes tú que comprar un cacharro que te costará un dinero para que se ahorre unos céntimos la compañía?.
Hechas estas consideraciones, que se deducen de lo que ayer os contaba, Ver primera parte sobre el ahorrador energético, voy a daros la información necesaria para que, vosotros mismos, comprobéis lo que dice el vendedor, Productos Innovadores del Sur, S.L., sobre sus propios productos. Eso sí, “en letra pequeña”. Veamos la web de la sociedad vendedora de estos artilugios,  Productos Innovadores del Sur, S.L.  Voy a transcribir las “perlas”  que allí se pueden observar. Veamos…
 4. Responsabilidades

4.1. A pesar de que Productos Innovadores del Sur, S.L. pone el máximo esfuerzo en garantizar la precisión y exactitud en el contenido de esta página web, ésta puede contener errores o inexactitudes. Consecuentemente no garantizamos la veracidad, la fiabilidad o la exactitud de su contenido.

 

Qué se puede esperar de alguien que “vende un  producto” mediante publicidad contenida en unas explicaciones “técnicas” y a renglón seguido dice que ésta (su página web publicitaria) puede contener errores o inexactitudes. Consecuentemente no garantizamos la veracidad, la fiabilidad o la exactitud de su contenido Y se quedan tan panchos!. Pero…¿esto qué es?. Dicen una cosa y a continuiaciónb dicen que no garantizan que lo que dicen sea veraz, fiable y exacto
¿Os queda alguna duda sobre el timo y la publicidad engañosa que está llevando a cabo esa sociedad con su invento del Ahorrador Energético?.
Mi pregunta de siempre, en relación con la publicidad engañosa: ¿Cómo se consiente esta publicidad sin que ningún estamento oficial o jurídico intervenga de oficio para evitar y penalizar el engaño?
Mientras, cuando leáis algo tan extraordinario como ahorrar mediante aparatos milagrosos y de precio relativamente bajo, leed con atención, especialmente si hay una aclaración complementaria que viene a decir ”donde digo digo quiero decir Diego”, aunque no garantizo nada de lo que digo…