EDUARDO, un lector del blog ha dejado un comentario, el 4.02.2013, sobre la eficiencia energética en mi artículo El ¿mayor? rendimiento de los Emisores Térmicos Interesante comentario donde plantea diferentes cuestiones: a) Que efectivamente, como digo en mis artículos no puede hablarse de mayor eficiencia energética en los emisores térmicos, pero SI de mayor CONFORT; b) Dice “romper una lanza” por los fabricantes de estos aparatos que siguen investigando y mejorándolos; c) Hace una comparativa con la velocidad “económica” de los coches. Vanos a ver los diferentes puntos del comentario, si bien recomiendo su lectura total en el enlace de dicho artículo. 

 
Primero quiero dar las gracias a EDUARDO y a otros como él, que discrepan de algunas de mis convicciones, pero al contrario de algunos iluminados que se creen infalibles y afirman su argumento en contra diciendo que “es así porque así lo creo”, en el caso de EDUARDO discrepa pero argumentando, siempre con acierto, pero en algunos momentos olvidando puntos importantes de esos argumentos. Veamos lo que dice y las respuestas. 
 
Reconoce EDUARDO,

“…desde el punto de vista del consumidor, no queda claro cómo las compañías fabricantes de estos aparatos siguen hablando de eficiencia, ahorro y mil cosas más si como bien ha explicado hasta la saciedad a tantos kwh de consumo tantas calorías y tal, que es una ley física….” Hasta aquí, nada que objetar por mi parte. Luego Añade EDUARDO:
 

“…Toda resistencia eléctrica da la misma cantidad de calor a igual potencia nominal. Lo que los fabricantes mejoran es el control de esa resistencia. Cuando se enciende y cuando se apaga para conseguir un mayor confort. Esta es la realidad. Todo lo demás es publicidad de impacto. Que si son más eficientes, que si gastan menos y aguantan el calor… tonterías. Eso sí, rompo una lanza en favor de los fabricantes que evolucionan sus productos para que el consumo (que es el mismo) se haga de forma más EFECTIVA (a falta de una palabra mejor y sin pretender confundir a la gente)…”

 
“…¿Como es esto posible? Muy sencillo y creo que hay varias empresas que siguen esta linea y por ello sus productos son más caros. Mejor control de la temperatura para que la resistencia actúe (consuma) de forma más adecuada. Así, gastaríamos la misma electricidad calentando en una hora una habitación ideal (que no tuviera pérdidas) de 0 a 10 grados con una resistencia de 10kwh que en 10 horas con una resistencia de 1kwh, ¿correcto?. Pero esto no es así, ya que no existe esa habitación ideal. Hay pérdidas y por tanto hay que controlarlas. Qué desarrollan las “buenas” compañías, sistemas más precisos de medición de la temperatura y con esto consiguen que el confort que proporcionan sus aparatos sea mayor ya que la resistencia actúa cuando la temperatura desciende pocas décimas de grado manteniendo más constante la temperatura de una habitación. Lo que consiguen es un mayor CONFORT ya que la variación térmica es menor (es como en canarias y su clima más estable) y no una mayor eficiencia energética pero claro esto ni de lejos es más impactante…”
Aquí discrepo en parte de EDUARDO. Dice que los fabricantes de emisores térmicos se esmeran para construir sistemas más precisos, poniendo como ejemplo los termostatos electrónicos (digitales), que consiguen un menor diferencial de temperatura y que eso hace que puedan ser más CONFORTABLES y más EFICACES (NO más eficientes energéticamente hablando). 
 
Ciertamente EDUARDO tiene razón en cuanto a que uno de los principales argumentos de estos fabricantes es la mínima oscilación de temperatura entre los termostatos digitales sobre los analógicos. Me explicarme. Los termostatos analógicos (los de siempre) pueden graduarse normalmente, para calefacción, entre los 5 y los 30 ºC, y un diferencial de temperatura que podría ser, y vamos a aplicarlo en este caso, de 1 ºC. Eso quiere decir que si ponemos la temperatura de la calefacción a 21 ºC, cuando llegue a esa temperatura debería desconectarla. Pero cuando descienda, llegará un momento que la volverá a conectar. Si el diferencial es 1ºC, cundo descienda a 20 ºC se volverá a poner en marcha hasta recuperar ese grado. Vamos a suponer que en esa habitación, por sus dimensiones, aislamiento, etc., tarda 10 minutos el calefactor en volver a recuperar 1 ºC, lo que significaría que los intervalos de funcionamiento del calefactor serían de períodos de 10 minutos. 
Ahora vamos al termostato de los modernos, digital. Más exactos que los analógicos. El emisor térmico que incorpora este adelanto, tiene la misma potencia que el empleado en el ejemplo anterior, el simple radiador de toda la vida. Bien, supongamos que este nuevo termostato, que es lo que dice nuestro amigo EDUARDO, es el doble de exacto que el analógico, reduciendo a la mitad los tiempos de recuperación. Ponemos este flamante emisor térmico a funcionar hasta 21 ºC. Una vez conseguido, sabemos que su diferencial respecto al antiguo termostato es la mitad: volverá a conectar el emisor al bajar la temperatura MEDIO grado. Por lo taño, al descender la temperatura hasta 20,5 ºC, el termostato volverá a poner en marcha el emisor, que como solo tiene que elevarla MEDIO grado, tardará en elevarlo de nuevo 5 minutos, que es la mitad de lo que tardaba el termostato analógico. De esta manera, se producirán conexiones solo de 5 minutos, pero se producirán el doble de conexiones-desconexiones, pues la potencia y el calor aportado por ambos calefactores es siempre el mismo y en este caso volverá a conectarse después de bajar solo medio grado.. 
¿Que se consigue con este termostato digital? Pues que la cantidad de calor que se irá aportando al ambiente en cada conexión será la mitad del analógico, pero se producirla el doble de veces. O sea, el mismo consumo de energía. Pero sí hay una diferencia, que nuestro amigo EDUARDO llama CONFORT. Y ése es el argumento principal de los fabricantes de emisores térmicos: LA MAYOR ESTABILIDAD DE LA TEMPERATURA., Pues las oscilaciones de la curva de temperaturas sería con crestas y valles más pequeñas que en el caso de 1 ºC con el termostato analógico. Pero el consumo total (EFICIENCIA ENERGÉTICA, RENDIMIENTO, o como queramos llamarle, IGUAL. Lo que se consigue es dar mayor estabilidad a la temperatura. NADA MÁS. En lugar de 1 ºC de oscilación entre punta y valle, sería de solo de MEDIO grado. 
Y yo me pregunto, amable lector, ¿Quién es el que puede detectar, en una habitación si está a 20 ºC o a 21 ºC? Yo no soy capaz de detectar esa diferencia de temperatura de 1 ºC. Y quien sea capaz de hacerlo, que lo diga. ¿Dónde está el “mayor” confort? Quizá en la diferencia de precio entre un radiador de menos de 100 € al de un emisor térmico, que puede ser del doble. 
Alguien pondría decir: pues yo sí necesito tener los 21 ºC como mínimo, pues es “mi” temperatura de confort. Bien, pon la temperatura a 22 ºC y te garantizas como mínimo los 21 ºC. Pero no creo que haya nadie que hile tan fino…
Ciertamente debo añadir que los emisores térmicos tienen, además de esa regularidad de temperatura, son más bonitos, más modernos, e incluso, voy a aceptar, de una mayor calidad de los materiales empleados. La pregunta sería ¿Estamos dispuestos a pagar el doble por el mismo aparato en cuanto a consumo y calor aportado? Cuando sabemos que el consumo es el mismo.
El ejemplo de la velocidad económica del coche no me vale, pues sí es cierto en los vehículos, que el consumo más económico ronda los 110 ó120 Kms. /hora. Pero ahí interviene un motor de combustión, con su mayor o menor rendimiento, y muchos órganos activos que pueden modificar los resultados. Pero no así en una resistencia pura y dura, que es el caso de los calefactores eléctricos, donde no hay más variables que la potencia y el tiempo para determinar el consumo.
Si nuestra respuesta sobre preferencia de calefactores es de preferir los emisores térmicos, adelante, nadie va a impedirlo. Pero lo que no puede admitirse es que se nos tome el pelo con argumentos vacíos o de contenidos INSIGNIFICANTES. Que digan la verdad, y que cada uno decida. Pero si hicieran eso, las ventas caerían en picado…
Este tema de la oscilación de la temperatura es el argumento principal (con otros igualmente pintorescos) de los emisores térmicos ROINTE, de los que un lector me envió datos de un informe de la Universidad de Lérida con unas pruebas que según ellos demuestran el mayor rendimiento de sus radiadores y que consumen lo misma que una calefacción a gas (cuando ésta última viene a costar la mitad del consumo eléctrico) Pero no estoy de acuerdo, y tengo en cartera un nuevo artículo sobre el tema donde pondrá en cuestión ese análisis de dicha Universidad.