Un lector ha dejado un comentario en un artículo donde pregunta sobre la sal que se consume en el lavavajillas, qué sucede si no se utiliza sal, cómo funcionan las pastillas “tres en uno” (lavado, descalcificación y abrillantador), así como si hay que poner sal si el agua es blanda (con poca cal), pues el piloto indicador de falta de sal se enciende siempre si no se pone.. 

Como las preguntas pueden revestir interés para otros lectores contesto a éste con un nuevo artículo para mayor difusión de las preguntas y respuestas.
Pero antes tengo que pedir disculpas a dicho lector, pues su comentario fue dejado en mi artículo de día 18 de julio y, por error mío, no lo había visto hasta ahora, que he ido a contestar otro comentario y me lo he encontrado sin leer y por supuesto sin contestar. El comentario dice así:

“Hola Antonio,
acabo de descubrir tu blog y antes de nada debo felicitarte, resulta ameno y práctico, y dado que por alguna razón que desconozco soy un poco “friki” y me apasiona el tema de los electrodomésticos y las ultimas tecnologías, estoy seguro que lo visitaré periódicamente.
Leyendo este artículo sobre el detergente de lavavajillas me surge una duda. Como bien dices todos los equipos disponen de un descalcificador que hay que alimentar con sal, pero según comentas con las pastillas nuevas de todo en uno (que aunque sean de triple efecto he llegado a contar los que aseguran un 8 en 1) no haría falta añadir esta sal. Sea como fuere el aparato parece no saberlo y una vez acabada la sal sigue solicitándola (los más modernos si deben incluir la función de pastillas todo en uno) y aquí siempre surge la duda de si rellenar o no ante tal petición. Vivo en zona de agua blanda, en el norte y entiendo que no haría falta, pero nunca se sabe. Hace poco leí o oí a alguien la indicación de poner sal independientemente de las pastillas.

Total, me surgen un par de dudas. Efectivamente se puede prescindir de la sal o al menos demorar el rellenado? Y otra, desconozco como funcionan los descalcificadores, pero el gasto de sal es proporcional a la dureza de agua? Es decir, si el agua es blanda consume menos sal y por tanto los rellenados son menos habituales, o el proceso es independiente del grado de cal y si hay sal en el depósito la gasta igualmente?
Gracias!” 

Gracias a ti, nuevo lector, por tus palabras sobre el blog. Celebro que te interese.
Sobre las pastillas de detergente, que yo sepa solo hay tres efectos: anti cal, lavado y abrillantador. Que luego digan que limpia la máquina, que deja buen olor, y tonterías por el estilo no tienen ninguna relevancia.
Si la dureza del agua no es superior a 40º hidrotimétricos franceses, no es necesario usar la sal, puesto que el fabricante garantiza que el componente de la pastilla reduce el exceso de cal. En mi casa tenemos 42 º hidrotimétricos y no usamos sal nunca (ni por supuesto Calgón en la lavadora). Usamos pastillas, de varias marcas, y yo realmente no he conseguido ver diferencia de resultados entre ellas.
Te explico como va el descalcificador. Es un recipiente que contiene resinas sintéticas que al pasar por él el agua salada, capta el ión sodio (partícula de sodio) del agua salada (cloruro sódico) y cede el ión calcio, por lo que suelta la cal, que se queda en las resinas. Por eso se llama también al descalcificador “intercambiador iónico”, pues intercambia el ión sodio del agua salada por el ión calcio, que se queda en las resinas. Esa agua, ya sin cal, es la que se utiliza en el lavado y en el aclarado caliente (último). 
Pero las resinas aquedan cargadas de iones calcio, por lo que, en el secado final, entra agua salada procedente del depósito de sal y vuelve a intercambiar iones, llevándose los de calcio al desagüe y dejando los de sodio del agua salada, con lo que quedan prearadas las resinas para que en el próximo lavado vuelvan a hacer el intercambio iónico.
¿Qué sucede si no ponemos sal en el depósito? Pues que los mecanismos de pasar el agua por el depósito de sal se producen igual, pero al no encontrar sal, pasa tal cual y va al depósito de resinas. Allí se encuentra que las resinas no tienen iones sodio, pues el agua no llevaba, por lo que no pueden hacer el intercambio. Pero si el agua es blanda, no pasa nada absolutamente porque la acción sería innecesaria.
El problema pues es si el agua es dura y no hay sal ni pastilla. Entonces, como la temperatura del agua del lavado y segundo aclarado es alta, se producen deposiciones de cal y los vasos quedan como entelados, cosa harto desagradable.
¿Cómo se enciende el indicador de la sal? Normalmente hay una especie de flotador en el depósito de sal que flota solo cuando hay sal en el agua, ya que aumenta su densidad y por eso flota ese “controlador”. Si no hay sal, el agua tiene menor densidad y no flota . Entones actúa un interruptor que enciende el piloto indicativo de que no hay sal.
Entonces… ¿Qué pasa si no se pone sal? No pasa nada, pues está compensada con la pastilla o no la necesita porque es blanda. Pero el flotador del depósito de sal hará que se encenderá el piloto. Pero no pasa absolutamente nada en el aparato ni en sus funciones. Incluso hay lavavajillas en los que se puede desconectar ese piloto por el usuario según se indica en el libro de instrucciones. Pero si no se puede, es igual: ni caso.
Finalmente ¿Se consume más sal si el agua es más dura? Pues no. En todos los casos es igual el consumo. Fijaos que el circuito del agua al pasar por el depósito de sal hace que entre una cantidad de agua que atraviesa el depósito durante un reducido tiempo, lo que significa el paso de una cantidad de agua determinada, siempre igual, que se cargará de sal hasta saturarse. Luego va al descalcificador, etc. Si el agua es muy dura, tiene mucha cantidad de cal. Intercambiará más iones calcio por sodio del agua que si es más blanda, pero como he dicho antes, la cantidad de agua salada siempre es la misma por lo que una parte se desecha si hay poca dureza. En definitiva: no importa la dureza pues la cantidad de sal que se consume en cada operación es la misma. Puede aprovecharse toda o solo una parte. La otra se tira. Hay algunos lavavajillas donde se puede regular la cantidad de sal consumida por el agua en función de la dureza. Para ello hay que seguir las instrucciones que lleva el aoparato, donde se indica el lugar donde esrá el regulador y cómo hacerlo. Pero si no tiene este dispositivo, no te preocupes, consumirá siempre la misma cantidad.
Espero, amigo “nuevo lector”, que se hayan despejado tus dudas. Y de paso pueden haber servido para ilustrar a otros lectores sobre el tema.