Ayer, 15 de Agosto, puse TVE algo más tarde de las 9 de la noche para ver, después del telediario, el partido de futbol Puerto Rico–España. De pronto empiezan a hacer un reportaje sobre los balnearios, y yo, que estaba trabajando en el ordenador, presté atención para ver si decían algo del Balneario de Lanjarón, pueblo alpujarreño (provincia de Granada) donde nací. De la decepción de no decir nada sobre “mi” balneario pasé al cabreo más elevado: de repente surge la figura del charlatán y estafador Benito Muros, con sus consabidas “milagrosas bombillas eternas” y dando lecciones sobre obsolescencia programada

Respeto siempre las opiniones de otros aunque no tengan razón, pero me subleva que charlatanes de esa calaña vayan pregonando sus estafas a los cuatro vientos. Puedo tolerar que a esa serie de engaños se les dé cobijo en radios, televisiones y periódicos, siempre que no estén pagados con dinero sustraído de mi bolsillo. Una televisión pública debe mirar con lupa sus afirmaciones o las de sus invitados, no pregonando falsedades a nivel nacional.
No acostumbro a ver ese canal, pagado largamente con el dinero de todos, cuando se ha caracterizado siempre de alabar a los gobiernos de tierno y denostar a la oposición. Pero lo que no puedo aceptar es que llene la cabeza de tonterías a los televidentes de toda condición, cuya inmensa mayoría solo oye lo de que “ha creado bombillas que duran 100 años”, que impulsa la lucha contra la obsolescencia programada consistente en que los fabricantes introducen en los electrodomésticos y otros artilugios unos dispositivos de llevan a su destrucción y obligada sustitución a una fecha determinada”, que los secadores de pelo debían durar 40 años y que “los frigoríficos deben durar al menos 60 años” y toda la retahíla de gilipolleces a que nos tiene acostumbrados.
Pero el director del programa, ¿Para qué está? ¿Quién se responsabiliza de engañar a la gente difundiendo barbaridades? ¿Quién ha verificado la validez de esas afirmaciones sin ninguna prueba que las respalde?. Un día nos “venderán” que los burros vuelan, y “como lo ha dicho las tele”, a salir todos a la calle a verlos..,Esperamos una rectificación de los responsables. Nadie lo ha verificado porque es inverificable. Lo único cierto es que todo el contenido de su discurso es una mentira. Quien quiera demostraciones de lo que digo, que lea mis anteriores artículos al respecto.
Mi conclusión: la televisión PUBLICA, que debería tener un especial respeto a los televidentes resulta que con nuestro propio dinero ha permitido que el embaucador Benito Muros nos suelte su ya clásico por repetido discurso de siempre, al que no ha aportado nunca ninguna prueba. Y eso lo hace con nuestro dinero, con el dinero de todos castigándonos con las insensateces más ridículas.
Me pregunto qué estarín haciendo todos y cada uno de los 18 “Defensores del Pueblo” (uno por cada comunidad autónoma y otro nacional) así como sus correveidiles, que dejan que la mayoría de la audiencia de la televisión pública deba soportar las mentiras y falsedades de un “iluminado” que solo busca su propio beneficio (la venta a un elevado precio de sus bombillas) que son simples bombillas fabricadas como todas en China, y que en el comercio normal se vender a un precio hasta 10 veces inferior, con el mismo resultado final.
¿Por qué no se le “mete mano” (¡Uff, qué pereza…!) a este individuo que se dedica solo a “meter la mano” en el bolsillo de los españoles? Y los americanos….que empiecen a temblar, pues el iletrado “técnico”, el de las bombillas (no RAPHAEL) ya empieza a “colonizar” América con sus tonterías de la obsolescencia programada…
Como le decía Don Quijote a su escudero «cosas veredes, Sancho, que farán fablar las piedras», En eso estamos