Hoy voy a tratar un tema que me ha propuesto HERMAN, un lector del blog, que me invita a hacer un experimento en mi cocina, que propone se extienda también a todos los lectores. Se trata de hacer una prueba donde pretende demostrar que una maceta de barro puede generar energía (calor) sin ningún consumo, sin ningún coste. Por generación espontanea. Lejos de patentar el invento, nos propone hagamos el experimento y nos aprovéchennos de su descubrimiento de forma gratuita. Veamos lo que propone en su comentario, cuyos párrafos iré copiando y contestando a continuación. Dice así:

“Herman1 de enero de 2014, 19:30

Estimado D. Antonio,

Aprecio su intento de informar a los consumidores sobre la calefacción y protegerles de la publicidad engañosa de algunas empresas.”

Es un honor para mí, HERMAN, que aprecies mi intento de informar a los lectores sobre la calefacción y protegerles contra la publicidad engañosa. Muchas gracias por tu desinteresada autorización para que lo pueda hacer. 

“Sin embargo, con algunas opiniones suyas no puedo estar de acuerdo. Me gustaría argumentar con usted algunas de estas opiniones. Para no entrar en discusiones estériles le propongo hacer una prueba en su casa o, en caso de no tener una cocina con gas, en casa de otra persona que tenga gas.”

Lamento que tu autorizada opinión desestime mis opiniones. Pero no me dices de qué opiniones se trata. Es más, yo no discuto sobre opiniones. Te aseguro que si opinas que el Barcelona es mejor equipo de futbol que el Madrid, o viceversa, yo no voy a discutir contigo, pues como bien dices SON OPINIONES. Pero si de lo que se trata, como en este caso, es de asegurar por tu parte que una maceta de barro genera energía (calor), eso ya no es una opinión. De entrada es, como poco,  una tontería. Pero sigamos….

“Las personas que leen este comentario lo pueden hacer también en su casa.

Le propongo hacer esta prueba con una cocina de gas, por ejemplo por la noche cuando está mirando la tele y sin más calefacción en marcha en la cocina:

Dejar un quemador funcionando durante por ejemplo 2 horas y medir la temperatura en la cocina antes y después.

La 1ª prueba se hace sin nada encima de este quemador. Verá que la temperatura no habrá subido o casi nada.

La 2ª prueba se hace con una maceta de barro, boca abajo encima de este quemador. La temperatura habrá subido substancialmente.
Espero su confirmación o denegación.”

En primer lugar no lo aconsejo a nadie. En cualquier caso quien quiera hacerlo que no me pida responsabilidades si pone la maceta sobre el quemador de gas de la cocina, pues lo más probable es que, si no se apaga por falta de aire en pocos segundos, o se eleva un poco para que entre el aire, explosione en poco tiempo. Por supuesto que yo tampoco voy a hacer la prueba, ya que la idea de HERMAN no es una opinión; es una barbaridad que persigue demostrar que una maceta de barro genera calor sin coste. O sea, genera calor sin consumir energía. O consumiendo “poco”, como seguramente dirá nuestro lector amigo de experimentos.
Primero dice que pongamos el quemador en marcha sin colocarle nada encima y nos vayamos a ver la tele. Medimos antes la temperatura y al cabo de un buen rato, entramos en la cocina y volvemos a medirla. Vamos a suponer que en ese tiempo, el quemador de gas ha consumido un cuarto de metro cúbico de gas natural, o sea, 0,25 m3.
Cada m3 de gas natural produce al quemarlo un equivalente en calor de 9,02 kWh. Por lo tanto, 0,25 m3 producirá 9,02 x 0,25 = 2,25 kWh. Si cada kWh produce 860 Kcalorías, el calor total producido por los 0,25 m3 consumidos es de 2,25 kWh x 860 Kcalorías = 1.935.Kilocalorías que van directamente al ambiente de la cocina. Ese calor calienta el aire de la cocina, el techo, las paredes, el suelo, los muebles, etc. Si medimos la temperatura antes de encender el fuego y despumes del experimento, pongamos que la temperatura ha subido 3 grados
Según nuestro físico aficionado, debemos hacer la misma prueba que antes pero colocando encima del quemador una maceta de barro boca abajo. O sea, que capte y encierre todo el calor que genera el quemador de gas. En primer lugar no recomiendo hacer esa prueba, pues si esa maceta recibe directamente todo el calor generado por el quemador y si está suficientemente levantada de la base del quemador como para poder captar aire el quemador para poder funcionar, estaremos calentando un espacio cerrado con una concentración de calor enorme. Lo hacemos funcionar el mismo tiempo que en la prueba sin maceta. Vuelve a consumir la misma cantidad de gas: 0,25 m3. ¿Qué cantidad de calor se generará en el mismo tiempo y consumiendo la misma cantidad de gas? Pues no queda otra: producirá la misma cantidad de calorías que en la prueba anterior. Exactamente la misma. Ni una caloría más ni una menos. 
A no o ser que la maceta de barro cree calor por generación espontánea, sin consumir energía. A eso de le llamaría MILAGRO. Y los milagros, en Física, no existen. No se aceptan opiniones ni inventos ni pruebas absurdas. La ley física del “PRINCIPIO DE LA CONSERVACIÓN DE LA ENERGÍA indica que la energía no se crea ni se destruye; sólo se transforma de unas formas en otras. En estas transformaciones, la energía total permanece constante; es decir, la energía total es la misma antes y después de cada transformación.
En palabras más sencillas: el gas que se quema en el experimento, en los dos casos, sin nada encima y con la maceta, es la misma cantidad: 0,25 m3, porque está consumiendo el mismo tiempo en ambos casos. Eso produce la misma cantidad de energía en los dos caso. Pero la energía contenida en el gas, al quemarse, se transforma en calor. Si los consumos son iguales, la cantidad de calor generado tiene que ser igual. Porque como dice esa ley física, la energía (calorífica) no se crea ni se destruye, y es la misma antes y después de quemar el gas para su transformación en calor. En ambos casos, claro. 
Por eso es absurda la “opinión” de HERMAN, que nos quiere demostrar que en el caso de la combustión libre solo se nota algo de calor en la cocina. Y que cuando se pone la maceta, el calor de la maceta es enorme. Pues naturalñmente. Es enorme porque está concentrado en un pequeño volumen… Solo se calienta la maceta, no toda la cocina, Pero si dejamos reposar ese calor, una vez apagado el gas, con el tiempo, el calor de la maceta se irá trasladando al aire, a muebles, paredes, techo, etc. ¿Cuantos grados habrá aumentado la temperatura en la cocina en este caso? Pues exactamente los mismos grados que en el primer ensayo. Ni más ni menos. Porque la energía, no se crea ni se destruye…etc. Y eso no es mi opinión. Es una ley física que no admite discusión, y mucho menos “opiniones”. Por más ensayos e inventos que se hagan, Ese principio físico nunca cambiará. A menos que se produzca un MILAGRO. Y no están los tiempos para eso… 
Para terminar diré que este artículo no pretende solo rebatir la llamémosla “opinión” de HERMAN. Si he insistido en un tema tan manido es porque no hay nada que CREE calor, ni energía. No hay aparatos, sistemas, inventos, etc, que generen más calor del que se transforma desde otra fuente de energía. Por ejemplo: esas absurdas mentiras tan repetidas de la publicidad engañosa de los aparatos de calefacción eléctrica (emisores térmicos y similares) que por su “inercia térmica”, o por arte de birlibirloque aseguran que ahorran energía para dar el mismo calor es una estupidez técnica. Es imposible. Y quien no quiera verlo es porque no entiende la física (o no le interesa entenderla) como los vendedores de humo, por ejemplo. 
Espero haber conseguido aclarar una vez mañas este al parecer difícil tema. Si he conseguido que abran los ojos una serie de lectores incrédulos, me doy por satisfecho por el trabajo realizado.