Leo en la Web del rastreador de seguros RASTREATOR, que el OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) ha hecho unas pruebas comparativas entre lavadoras que ponen en duda el ahorro energético de los aparatos más eficientes. 

He buscado en la página del OCU el estudio en cuestión, pero no he podido verlo porque para ver esos enrayas hay que ser socio, lo que representa que si quieres enterarte, debes pagar por adelantado sin saber antes por dónde van los tiros. Y como en mi caso tengo clarísimo que el OCU no sabe en este caso `de lo que habla, me conformo con transcribir aquí, y luego comentar, el texto de los “experimentos” realizados por el OCU, que se publicita como una organización “sin ánimo de lucro”. Veamos lo que dicen en RASTREATOR, que han leído el informe en cuestión, así como sus conclusiones 
        
        “Dudas sobre el ahorro de energía de los electrodomésticos eficientes 
La Organización de Consumidores y Usuarios advierte del excesivo tiempo utilizado por algunos electrodomésticos a la hora de desarrollar sus programas de lavado, lo que puede poner en entredicho la pretensión de ahorrar energía. Así lo denuncian a tenor de las pruebas realizadas a lavadoras y lavavajillas. El estudio se ha puesto en marcha a raíz del nuevo etiquetado de eficiencia energética en vigor desde el pasado mes de diciembre.Mientras que las etiquetas energéticas de los electrodomésticos reflejan aspectos como la capacidad de carga, el nivel de ruido y el consumo de energía y agua, dejan al margen de parámetros y mediciones la duración de los programas de lavado de estos electrodomésticos. 
El estudio llevado a cabo por la OCU concluye que, en un mundo donde el tiempo es oro, las lavadoras y los lavavajillas cada vez tardan más en realizar sus tareas, lo que incide en el bolsillo del consumidor y en el medioambiente. 
Según resultados obtenidos por la OCU, el ciclo de lavado sintético a 40º y a plena carga de una lavadora, por poner un ejemplo claro, pasa de 1 hora y 10 minutos de media en 2008 a 1 hora y 28 minutos de media en 2012. Los 18 minutos de más ponen en entredicho la presumible eficiencia energética mostrada en las etiquetas.
Rastreador quiere proporcionar toda la información que pueda resultar de utilidad a los usuarios y recordarles que el cuidado de los electrodomésticos son objeto de cobertura en muchos de los seguros de hogar
Redacción Rastreator.com” 
Es realmente asombroso que una organización que se dedica a la defensa de los consumidores y usuarios sea capaz de sembrar dudas en la eficiencia energética de las lavadoras y lavavajillas. Veamos las lindezas descubiertas por el OCU.
Excesivo tiempo utilizado por algunos electrodomésticos a la hora de desarrollar sus programas de lavado. Se quejan de que en las Etiquetas Energéticas ponen muchos datos, pero no hablan de los tiempos que duran los programas. Lo que quieren decir es que si una lavadora tiene 10 programas de lavado, además con posibles diferencias de temperaturas, deben figurar las duraciones de todos y cada uno de los programas…O sea que en lugar de una simple Etiqueta que nos dice cual es el consumo del aparato en un ciclo de lavado estándar (por ejemplo: consumo por ciclo. 0,95 KWh) , con lo que deduces el coste medio de los programas y como resulta que todos los aparatos (lavadoras, lavavajillas, etc) deben llevar este dato estándar en su Etiqueta, la comparación en el momento de la compra de un aparato es bien sencilla: este consume menos que aquél y más que aquel otrp. Y cada uno elige. Pues no. Según el OCU, en las etiquetas deben poner los tiempos de cada programa. Y a ver quién es el guipao que puede entender y deducir el coste entre diferentes programas y por cada modelo y por cada marca. Fácil: Cuando vayamos a comprar una lavadora, el vendedor nos entrega una especie de listín telefónico donde van todas las marcas, dentro de ellas, por modelos, y luego, por el tiempo de cada programa. Y así, tras una hora de revisiones, te vuelves loco y lo envías todo al garete y compras por el sistema del “pito, pito, colorito” la que salga en suerte.
Argumenta el OCU que …las etiquetas dejan al margen de parámetros y mediciones la duración de los programas de lavado de estos electrodomésticos… en un mundo donde el tiempo es oro, las lavadoras y los lavavajillas cada vez tardan más en realizar sus tareas, lo que incide en el bolsillo del consumidor y en el medio ambiente.” 
Claro, cuando ponemos la lavadora y el lavavajillas, como el tiempo es oro, Estamos sentados frente al aparato hasta que termina todo el ciclo. Con lo que no nos podemos ir al cine o de compras, o a dormir, pues hay que vigilar el aparato, no se le ocurra salir coarriendo o decida hacer una huelga de bombo caído. Eso es una estupidez. Cuando se pone el aparato, que termine cuando quiera, ¿O es que no tenemos otra ropa que ponernos u otros platos para poner la cena? que tarde lo que necesite… ya se parará cuando termine. No saldrá corriendo ni se pondrá a llorar, por lo que no entiendo por qué significa tanto el tiempo empleado.
Pero ahí viene lo más gordo: según el OCU “…el ciclo de lavado sintético a 40º y a plena carga de una lavadora, por poner un ejemplo claro, pasa de 1 hora y 10 minutos de media en 2008 a 1 hora y 28 minutos de media en 2012…” Los 18 minutos de más ponen en entredicho la presumible eficiencia energética mostrada en las etiquetas.
¡Acabáramos! He aquí la madre del cordero. Para el OCU, que una lavadora actual tarde 1 hora y 28 minutos y las de 2.008 tarden 1 hora y 10 minutos (18 minutos más la actuales) representa “…poner en entredicho la presumible eficiencia energética mostrada en las etiquetas….” 
Estas concusiones –y todo el proceso- me demuestran que los “investigadores” del OCU no tienen ni idea de lo que dicen. Dicho esto, me toca (como siempre procuro hacer) demostrar la certeza de lo que estoy diciendo. Veamos dos consideraciones:
En un ciclo de lavado se consume aproximadamente 1 KWh de energía. En el caso de una lavadora (y en el lavavajillas es similar). Del consumo total por un ciclo, el 70 % del consumo se dedica a calentar el agua. En este caso, 700 vatios y el resto, 300 vatios, en el consumo del motor que hace girar el bombo en lavado y en centrifugado. Esos consumos, repartidos en la lavadora más antigua, representaría un coste igual para el calentamiento y en cuanto a la agitación, en el caso de la lavadora antigua sería de 300 vatios en 1 hora y 10 minutos, o sea 70 minutos, La agitación consume, por minuto 300/70 = 4,28 vatios. En la lavadora actual, habría que añadir una agitación de 18 minutos más, o sea, 18 x 4,28 = 77 vatios más. ¿Qué cuestan 77 vatios más? Pues sería 0,077 KWh X 0,19 euros el KWh = 0,015 euros, o sea, 1 céntimo y medio de euro más por lavado. Y si al año lavamos 200 veces, el ahorro ascendería a la importante cantidad de 3 euros anuales...
Pero eso no es todo. No solo cuenta la Eficiencia Energética del aparato. Hay que leer también la Eficacia del Lavado, que es otra cosa y que tiene varias categorías, siendo la mejor la clase A (la que más limpia deja la ropa). Y eso, señores del OCU, también es muy importante leerlo en las etiquetas de los aparatos. ¿Cómo se calcula la eficacia del lavado? Pues haciendo ensayos de laboratorio (no de andar por casa) con una ropa especial preparada y “ensuciadf” por laboratorios al efecto, que puede detectarse y medir luego la calidad del lavado, que se consigue con los buenos detergentes, algo con la temperatura del agua y muy especialmente con el tiempo de agitación del bombo. Ahí está la clave del por qué las lavadoras actuales lavan mejor que las anteriores. Y todo por un céntimo y medio más de euro…
Podría seguir extendiéndome en muchas más consideraciones. Pero solo me voy a referir  una, muy importante. Ha costado mucho trabajo, mucho esfuerzo, muchos ensayos a fabricantes y a la Unión Europea el crear una normativa estándar (que sirva para cualquier aparato) para medir exactamente su eficiencia energética, puesta en duda por el OCU. No estamos hablando de ensayos de andar `por casa. Estamos hablando de unos protocolos que deben seguirse punto por punto para poder medir la Eficiencia Energética de los electrodomésticos. En España no creo que haya muchos laboratorios que puedan hacer estos ensayos. Pero el OCU es muy listo y dicen: tarda más, luego consume más. ¿Y todo lo demás? ¿Y el protocolo de los ensayos? ¿Han pensado que los motores actuales pueden consumir un 20 % menos de energía que los de 2.008?. Pero no. Han hecho unos ensayos de la “señorita Pepis” y lanzan un  titulas poniendfo en duda las Etiquetas Energéticas, a ver si “pican” los lectores…
Finalmente para que tengáis una idea de lo difícil y costoso del procedimiento de los ensayos os diré que los protocolos los ha elaborado la Unión Europea y son de obligado cumplimiento en los 27 países. Pero después de eso, es cada fabricante quien debe hacer los ensayos pertinentes en su propio laboratorio, siguiendo los protocolos de la UE, y reflejar los resultados en le Etiqueta Energética. Luego, cada país de la Unión debe responsabilizarse de que los ensayos, y por lo tanto, las Etiquetas Energéticas, que se facilitan con los electrodomésticos sean correctas, disponiendo de diferentes controles para verificarlos. Eso en nuestro país lo hace el IDAE, dependiente del Ministerio de Industria y Energía. 
Señores del OCU: zapatero a tus zapatos. No os metáis en camisa de once varas, en lo que desconocéis, y mucho menos en divulgar conclusiones que carecen de base científica. Y al perro de RASTREATOR, mejor que se dedique a comparar seguros, que es lo suyo, y no a vocero de los errores del OCU.