ROINTE, el fabricante de emisores térmicos “de bajo consumo” insisten en un comentario que me han dejado, que sus aparatos ahorran un 40 % de electricidad por lo que tienen una eficiencia energética del 140 %. Hasta el día de hoy NADIE había discutido esta verdad de la física y de la electricidad de que el rendimiento máximo de un aparato eléctrico podía ser hasta del 100 %. Pero los señores de ROINTE, por medio de su portavoz que firma LAKOBSEN, insiste en ello, me pone a caer de un burro, dice que tengo que demostrar lo que digo con datos, que es mi palabra “desnuda” contra “la palabra de un fabricante avalada por el mayor o menor prestigio de un laboratorio, en este caso Ceis,” Para terminar me dice: “pero si quieres que la gente que te sigue lo haga por convicción y no por devoción, no te quedes en la burda charlatanería” 

Dicen que soy un charlatán. me tildan a mí de lo que son ellos, como se verá. pues quizá han pensado los señores de ROINTE y el Sr. LAKOBSEN que me iba  a callar. que sus argumentos me habían convencido. Pues craso error: quien tiene que demostrar lo imposible sois vosotros, a quienes corresponde la “carga de la prueba”, ya que a través de vuestros experimentos creéis haber demostrado que el rendimiento de vuestros emisores térmicos es del 140 %. No me corresponde a mí demostrar lo contrario, pero voy a hacerlo. No voy a actuar como vosotros, que ante la imposibilidad de demostrar que decís verdades, cual charlatanes os adornáis con altisonante palabrería escudados en unos ensayos de laboratorio para engañar (sí, he dicho ENGAÑAR) a vuestros clientes diciendo que vuestros aparatos ahorran un 40 % de energía eléctrica para producir el mismo calor que los demás. 
Pero antes de seguir permitidme, amigos lectores, que transcriba el contenido del comentario que ROINTE ha dejado en mi artículo anterior sobre el tema 
Compañero, buenas noches, solo me gustaría hacerte un par de apreciaciones.
La primera es que puedo estar hasta cierto punto de acuerdo con tus dudas sobre la veracidd o no de esos ensayos, pero no me gusta nada ni el tono llamando mentiroso, emgaño, ensayos interesados, etc, como si fueses el dios todo poderoso que tienes la verdad absoluta. Creo que haces una labor crítica, entiendo que desinteresada, con el único objetivo de informar a distintos consumidores de este tipo de productos. Pero yo, personalmente que soy de ciencias y por tanto bastamte materialista, creo que te pierdes en el uso excesivo de la verborrea.
Creo que si técnicamente tienes algo que discutir o poner en duda no puedes hacerlo apelando a tu edad, experiemcia, etc. Eso solo se puede hacer con datos, asi que por lo menos a mi, cuando tengas información o datos basados en ensayos o.pruebas realizadas en esos mismos laboratorios u otros que creas conveniente, y como bien dices de forma desinteresada, entonces si podrás poner en duda, discutir y hablar de engaño. Mientras tanto no deja de ser tu palabra desnuda, contra la palabra de un fabricante avalada por el mayor o menor prestigio de un labortorio, en este caso Ceis, que no se si sqbes el caché que tiene este laboratorio en lo referente a certificaciones de normativas AENOR, como para hacer ensayos como tu dices interesados. No tengo nada ni a favor ni en contra de Rointe, pero si quieres que la gente que te sigue lo haga por convicción y no por devoción, no te quedes en la burda charlataneria.
Iakobsen.”
Me extraña, LAKOBSEN que siendo “de ciencias” tengas tantas fantasías. Yo creía que “los de ciencias” estaban acostumbrados a demostrar lo que dicen, no a atacar sin fundamento con argumentos tergiversados cuando se les discuten principios físicos que no admiten ninguna duda, 
No sé si sabes (aun que deberías saberlo) que toda máquina eléctrica tiene un rendimiento que puede mayor o menor. Ese rendimiento se refiere al aprovechamiento de la energía eléctrica que consume al transformarla en energía mecánica, por ejemplo, en el caso de un motor. Por muy eficiente que sea, no llegará nunca al 100 % de eficiencia, ya que siempre hay pérdidas por rozamiento, por lo que al expresar el rendimiento de ese motor se dice que llega, por ejemplo, al 90 %. Porque ese otro 10 % se convierte en calor, son pérdidas de su objetivo que es la acción mecánica. Queda claro pues que el e rendimiento del 90 % es elevado pero no alcanza el 100 % (no se aprovecha todo en el objetivo de obtener energía mecánica porque esa parte, el 10%, SE “PIERDE “EN FORMA DE CALOR”. Esto es tan elemental que me da hasta reparo tener que recordárselo.
Ahora vamos a la resistencia de la estufa eléctrica, sea de resistencia al aire, sea de radiador, de convector, de estufa, de emisor térmico y hasta la de los emisorers ROINTE. Esa resistencia eléctrica, de unos ohmios fijos en función del voltaje y de la potencia del aparato, consume electricidad, como es normal. ¿Cuál es el objetivo de la resistencia? No es producir energía mecánica, solo CALOR. Entonces, el 100 % de lo que consuma lo debe transformar en calor. O sea que en el caso de las resistencias no hay pérdidas, ya que incluso si las hubiera como en los motores, serían de calor, con lo que está claro que esa resistencia es igual que otra cualquiera de otros aparatos y otras marcas. Y si la potencia del APARATO ES DE 1 kw, CADA HORA CONSUMIRÁ 1 KWh, y ese KWh se convertirá en CALOR. En una cantidad fija y concreta de calor: 860,4 Kilocalorías. Ni una más ni una menos. Todos los aparatos de la misma potencia, IGUAL 
Es indiferente que seas de ciencias o de letras. Esta es una verdad física universal, y supongo que no tenéis ni un solo argumento en contra. Ni Einstein lo hubiera discutido.
Todos sabemos que los electrodomésticos tienen una etiqueta energética que indica el rendimiento del aparato. Una lavadora, por ejemplo, puede ser desde la clase D (la menos eficiente) hasta la clase A+++, que puede ahorrar hasta un 70 % de energía eléctrica. Pero no es por arte de magia. Se reduce la cantidad de agua, con lo que se gasta menos electricidad para calentarla, se baja la temperatura del lavado porque la acción mecánica y los detergentes han mejorado. Por esa razón, la línea blanca, por ejemplo, tiene etiquetas energéticas obligatorias por la Unión Europea, para que el usuario pueda informarse de su eficiencia energética. Lo mismo sucede en frigoríficos, lavavajillas, hornos, aire acondicionado, etc. etc.
Sin embargo, ¡Oh casualidad!, la etiqueta energética en los aparatos eléctricos de resistencia para la calefacción, NO TIENEN ETIQUETA ENERGÉTICA. ¿Por Qué será? Muy sencillo: porque la eficiencia energética de estos aparatos es siempre la máxima: el 100 %. Como no puede mejorarse (lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible, como decía “el Guerra”), no tiene objeto incentivar a los fabricantes como en el caso de los otros aparatos para mejorar su eficiencia. Porque no se puede conseguir una eficiencia superior. 
Hace pocos años se juntaron los fabricantes de emisores térmicos españoles para reclamar la creación de una ETIQUETA de “APARATO EFICAZ” para poder engañar más fácilmente a los consumidores, utilizándola exclusivamente en los emisores térmicos, para diferenciarlos de los demás. Esa petición la hicieron al Ministerio de Industria. Y estuvieron insistiendo una y otra vez. Pero el engaño no coló, porque con buen criterio, se pensó que de EFICAZ a EFICIENTE solo había un pequeño pasito, y fue denegada la petición.
Bien LAKOBSEN, yo también soy de ciencias, y puedo adornar mis palabras, pero no voy a hacerlo. Simplemente te digo, con palabras “DESNUDAS” lo siguiente:
1.-Vuestros emisores térmicos producen la misma cantidad de calor que cualquier otro artefacto con la misma potencia.
2.- Siendo así, y que TODOS estos aparatos convierten toda la energía eléctrica consumida en calor, su rendimiento es EN TODOS LOS CASOS del 100 %.
3.- Si vosotros habéis inventado algo diferente que os lleve a pensar que estáis en lo cierto lo que debéis hacer es demostrar que vuestros aparatos, a igualdad de potencia, consumen menos energía para producir el mismo calor.
4.- Si así lo hacéis y me lo demostráis, os doy mi palabra que rectificaré cumplidamente, en este blog, mi error.
5.- Mientras no sea así, os corresponde a vosotros la “carga de la prueba”. Aunque solo sea para admitir vuestros engaños. 
He dicho bien, y lo repito. Es engañosa la publicidad que de cualquier manera, incluida su presentación, induce o puede inducir a error a sus destinatarios y puede afectar a su comportamiento económico, perjudicar o ser capaz de perjudicar a un competidor. Lo es también toda publicidad que silencie datos fundamentales de los bienes, actividades o servicios.”
Respecto a los laboratorios SEIS tengo que decir que los ensayos que les habéis pedido no iban encaminados a determinar la eficiencia energética de vuestros aparatos, como es evidente que no han hecho, porque sería absurdo hacerlo. Lo que les habéis pedido son unos ensayos del calentamiento en una habitación con las curvas de paro y marcha de vuestros aparatos en comparación con otras. Pero eso no tiene absolutamente nada que ver con vuestra deducción engañosa final, cuando decís que esos laboratorios han ensayado vuestros aparatos y confirman que ahorran un 40 % de energía. Porque eso es una falsedad. Todos los aparatos de calefacción eléctrica tienen fases más o menos constantes de parto y marcha, en función de la sensibilidad del termostato y de la inercia térmica del aparato, pero no significa que produzca ni más ni menos calor que otros de la misma potencia. Esa es la falsedad, no los ensayos, que los han realizado siguiendo vuestras instrucciones y para el único objetivo de tener una documentación, llamémosle “interpretable” para confundir y engañar con vuestra publicidad a vuestros clientes. 
Vuelvo a repetir: rebatid mis argumentos y si me demostráis que voy errado, os doy mi palabra que lo diré por escrito es este mi blog.
Os desafío a que demostréis que lo vuestro no es un engaño, que realmente 1 KWh consumido da, en vuestros aparatos, más de 860.4 Kilocalorías o lo que es lo mismo, conseguís esa cantidad de 860,4 Kilocalorías con un 40 % menos de energía consumida, o sea, con 0,6 KWh.