La búsqueda de argumentos para intentar demostrar que los emisores térmicos, como es el caso de TECHNOFONT, economizan energía y que gastan tan poco que pueden equipararse en consumo a la calefacción por caldera de gas y radiadores de agua (que habitualmente cuesta algo menos de la mitad que la calefacción por emisores térmicos) es tan disparatada que recurren hasta a encargar un informe de rendimiento a unos profesores de la Universidad de Lérida que se prestan a ello y llegan a la lamentable y engañosa conclusión que busca el fabricante: en sus propias palabras “TECHNOFONT no consume más que una calefacción de gas”. Ver informe de 50 páginas 

 
Para intentar demostrar esa aseveración de TECHNOFONT, profesores de la Universidad de Lérida se dedicaronn, durante 16 días, a elaborar un extenso y minucioso ensayo que llega a esa conclusión, prefijada por quien encargó el trabajo: “que los emisores térmicos TECHNOFONT consumen lo mismo que la calefacción a gas.” 
El detalladísimo informe aplica un rigor especial en informarnos de todos los detalles de los emisores térmicos, marca, modelo, potencia, material de los radiadores, temperatura del aceite, temperaturas exteriores de los radiadores, termostatos de control… Solo les falta dar el número del documento nacional de identidad de los empleados de la cadena de montaje de la fábrica en el momento de construirlos, y la filiación (padre, madre, lugar de nacimiento, etc) de los súper termostatos.
Pruebas y más pruebas con curvas, con datos y más datos. Controles, aparatos de medida… en fin, todo un laboratorio trasladado…a un piso de una calle de Lérida, donde se hace el experimento. La prueba se realiza durante 16 días haciendo funcionar los emisores térmicos 8 días, controlando los consumos eléctricos y luego se hace la misma prueba con igual cantidad de días con la calefacción a gas ¡QUE HABÍA EN EL PISO! Un laboratorio “ideal” y muy fiable, por lo que parece.
Pero así como de los estupendos emisores térmicos daban pelos y señales, y por supuesto eran nuevos y recién salidos de las cadenas de fabricación, de la caldera dicen la potencia y su posible rendimiento según plaquita. No dicen la marca ni el modelo ni el año de fabricación. No dicen a que temperatura del agua trabaja la caldera. No dice a que presión de funcionamiento está. No dice el año de fabricación. ni cuántos´lleva funcionando. No dicen si se ha revisado alguna vez o nunca. No dice si la instalación de los radiadores es correcta ni si estos están en buen estado. No dicen si es suficiente, no llega o se pasa de potencia.
Hacen los ensayos durante 8 días con cada sistema con temperaturas exteriores, insolación, viento, etc, diferentes cada día y para cada ensayo. Extraordinario laboratorio de investigación de rendimientos...Comparan el número de elementos de los radiadores eléctricos de cada aparato con el número de elementos de los radiadores de cada habitación, dando datos dispares, como es de suponer, pues al ser sistemas diferentes, diferentes deben ser también las temperaturas, la cantidad de de calor generado por unos y otros en cada habitación, de su posición (bajo ventana, en pared, etc,) por lo que no son en absoluto comparables excepto, claro está, la temperatura de la habitación, que en ciertos casos, como reconocen los autores, se quedan por encima de las previstas en el caso de la calefacción a gas, precisamente por la incorrecta instalación hecha en su día.
Después de 50 páginas de cálculos, estudios, diagramas, tablas, dibujitos, especificaciones, datos y más datos que no vienen al caso y cálculos y más cálculos que no influyen en absoluto en el resultado del experimento, llegan a unas conclusiones, a mi parecer, como mínimo fantasiosas y sorprendentes que voy a detallar.
Pero antes de seguir, amigos lectores, permitidme que me tome la licencia de contaros un cuento. Al final veréis por qué.
Erase una vez dos amigos, Pedro y Juan, que se enzarzaron una discusión interminable sobre qué coches consumen más carburante: los de gasolina o los diesel. Pedro, que tenía un coche de gasoil decía que eran este tipo de coches los diesel, los que consumen menos. En cambio Juan decía que no. Que los coches de gasolina gastan menos o igual cantidad de carburante que los diesel. Enzarzados estaban cuando apareció un tercer amigo, José, que medió en la discusión y comentó que todo el mundo sabe que los coches de gasoil insumen menos cantidad de carburante que los de gasolina. Como el defensor de la gasolina insistía, el tercero en discordia, José, propuso hacer una prueba práctica: os vais con un coche los dos desde aquí (Barcelona) a Tarragona, y volvéis. Como hay 100 Kms, serán doscientos (ida y vuelta) y medís el consumo de gasolina en el vehículo de Juan. La semana siguiente hacéis la misma operación, os vais por el mismo recorrido pero con el vehículo de gasoil de Pedro. A la vuelta nos vemos los tres y comentamos los consumos.
Así lo hicieron, y se reunieron los tres después de los dos ensayos. Aportaron ambos los datos y resulta que ambos vehículos habían consumido… ¡los mismos 12 litros de carburante! Unos de gasolina y los otros de gasoil. Pero el consumo en litros era igual.
Extrañado José, empezó a hacer preguntas:
¿Por qué carretera habéis ido? Ambos contestaron: por la autopista las dos veces.
¿Ha habido algún problema en la autopista en cualquiera de los dos visajes? Contestaron: Sí, cuando fuimos con el coche de Juan (gasolina) hacía un día de sol espléndido. Pero cuando fuimos con el de Pedro (diesel) hacía un día de perros, llovía mucho y hacía un vendaval terrible. Tuvimos que ir más despacio de lo normal porque era peligroso, las ruedas no agarraban bien.
¿Os acompañaba alguien en el coche? Cuando fuimos con Juan, íbamos solos, pero cuando fuimos con Pedro (diesel), nos acompañaron las dos esposas.
¿Cuántos años tiene tu coche, Pedro? Pues tiene 10 años ya, y nunca ha ido al taller para nada. Ni siquiera le he cambiado los neumáticos…ni revisiones, ni ajustes, nada de nada.
¿Y el tuyo, Juan? Pues tiene dos meses, dijo Juan.
¿Qué potencia en CV tienen vuestros coches? Contestó Pedro: 150 CV el mío, el de gasoil. Juan contestó Pues el mío tiene 100 CV.
José los miró a uno y a otro y dijo: Mi conclusión es que ambos coches, de diferente potencia (consumo), de diferente mantenimiento (uno sin revisar ni ajustar nunca, con ruedas gastadas y el otro, recién salido de fábrica. en condiciones climáticas muy favorables y con el doble de carga el coche de gasoil que en el de gasolina. Repito –dice José- En ESTAS CIRCUNSTANCIAS CONCRETAS, SÍ ES CIERTO QUE HAN CONSUMIDO LA MISMA CANTIDAD DE LITROS. Pero eso no se puede extrapolar a otros coches y menos GENERALIZAR diciendo que los coches de gasolina consumen los mismos litros de carburante que los de gasoil. Eso sería una falsedad. 
Volvamos a nuestros ensayos. Mejor dicho, a los ensayos de la Universidad de Lérida o de sus profesores. Tras leer detenida y pacientemente cada una de las 50 páginas del informe, llego a las siguientes conclusiones:
Puede ser cierto que en esos ensayos se hayan obtenido los resultados de consumió equivalente de KWh entre la calefacción por gas y la calefacción por los emisores térmicos TECHNOFONT. Pero como he dicho antes, esos resultados demostrarían que el consumo en KWh transformado en coste en euros salga IGUAL. Pero eso es solo en este caso, con falta de datos, rendimiento, instalación deficiente, caldera sin ajustar, mayor edad de la caldera, etc. etc. Aún así, este estudio PODRÍA demostrar (luego lo veremos también) que en este caso concreto, de ese piso de Lérida, en las condiciones de uno y otro sistema de calefacción y salvando la anormalidad de no haber hecho el estudio en unos laboratorios homologaodos, con temperaturas y aislamientos constantes, etc. etc. REPITO: en ese caso concreto “podría” ser que el coste del consumo eléctrico y de gas fuera el mismo. Pero SOLO en ese piso de Lérida, porque esa conlcusión NO PUEDE EXTRAPOLARSE a las calefacciones eléctricas en general frente a las calefacciones a gas.  Y tampoco si se trata de emisores térmicos TECNOFONT, que como mucha gente empieza a saber, no consumen ni más ni menos que otros emisores térmicos y todos, a su vez, consumen exactamente igual.
Pero vamos a ver los resultados de consumo en KWh de ambos sistemas en el ensayo en cuestión. Tomo los datos  de consumos y costes según el informe (página 42)
Con calefacción a gas; Total en los 8 días de ensayo: 483,8 KWh; multiplicado por 0,051929 € KWh gas = 25,12; por día, 3,14 €; por mes, 94,2 € 
Con emisores TECHNOFONT: Total en los 8 días del ensayo 270.97 KWh x 0.093303 € KWh eléctrico = 25,28 €; por día 3,16 €, y al mes, 94,8 € 
La conclusión del informe en cuestión es que el coste de la calefacción eléctrica por emisores térmicos TECHNOFONT es IGUAL que el coste de la calefacción a gas. Cosa que he explicado antes que carece de rigor por los métodos de los ensayos. Pero no acaban aquí los errores. No sé de dónde habrán sacado los costes eléctricos y del gas por KWh. A mí no me cuadran. 
En primer lugar, no es válido tomar los costes “base” del KWh del gas y de la electricidad, ya que las cargas y los impuestos difieren: tiene más cargas, engaños, etc, los KWh finales eléctricos que los del gas. Voy a hacer los cálculos de los costes REALES de ambos tipos de KWh en mi casa.e:
Veamos cómo debe calcularse bien el coste de ambas energías. Toma la factura del gas. Mira los KWh consumidos en el período. Toma el coste TOTAL, todo incluido (que es lo que pagas), y divídelo por los KWh de la factura. De esa manera el coste es real. Es lo que pagas. No un hipotético coste del KWh básico que no sirve para saber el coste real.
Calculo el coste del Gas. Total factura 456 €. Cantidad de consumo, 6.736 KWh; coste del KWh gas = 456 / 6736 = 0,0676 € 
Y el coste de la electricidad. Total factura, 366 €. Consumo, 1.818 KWh. Coste por KWh, 366 / 1.818 = 0,20 €® por KWh. 
Ahora apliquemos el coste del KWh gas a los cálculos del informe de la Universidad de Lérida. En gas: Total en los 8 días ensayo: 483,8 KWh; multiplicado por 0,0676 € KWh gas = 32,70; por día, 4,08 €; por mes, 122,62 € 
Con emisores TECHNOFONT: Total en los 8 días del ensayo 270.97 KWh x 0.20 € KWh eléctrico = 54,194 €; por día 6,77 €, y al mes, 203,22 € 
Resumen costes reales al mes: en gas, 122,62 €; en emisores térmicos TECHNOFONT, 203,22; diferencia: 80,6 € mes. O sea, un 66 % más cara la calefacción por los emisores térmicos de TECHNOFONT que la antigua calefacción por gas. Si la caldera de la calefacción a gas fuera algo más moderna, del tipo de “CONDENSACIÓN”, (un 30 % de menos consumo que la del piso del ensayo) el coste del gas bajaría un 30 %, o sea, 122,62 – 30 % = 85,83 €. En tal caso, la diferencia sería 203,22 – 85,83 = 117,39 € menos por el sistema de calefacción a gas. O sea, la calefacción eléctrica por emisores térmicos TECHNOFONT cuestan un 136 % más que la calefacción por gas (una vez y un tercio más). 
¿De qué nos hablan pues los profesores de la Universidad de Lérida cuando afirman que la calefacción por los emisores térmicos TECHNOFONT calientan al mismo coste que la calefacción por caldera de gas y radiadores por agua? ¿Quién encargó el estudio? Por supuesto, lo encargó TECHNOFONT. De eso no me cabe la menor duda. Y ya sabéis, amigos lectores, el nombre de la falla valenciana que ha ganado este año el primer premio: “QUIEN PAGA MANDA” y lógicamente, el informe es, literalmente LA VOZ DE SU AMO” 
Me queda todavía algo que añadir. Es sospechosa, MUY SOSPECHOSA LA COINCIDENCIA entre los emisores térmicos de la marca TECHNOFONT con los de la mata ROINTE. Se parecen, dicen las mismas argumentaciones muy “tecnificadas” pero sin base real científica (eso de que ahorran energía, que gastan menos…etc). Digo esto porque ambos sistemas basan su publicidad de “ahorro” en lo que en TECHNOFONT llaman “OPTIMIZADOR DE POTENCIA” y que en ROINTE llaman “OPTIMIZER ENERGY PLUS”. Blanco y en botella…