ROSA, habitual seguidora del blog y comentarista frecuente, ha dejado este comentario en mi artículo donde yo explicaba el problema de ESTHER, que ha tenido una avería en el cierre de la puerta de su lavadora OTSEIN, y esa marca le dice que eso no entra en la Garantía. Hizo una extensión de la garantía de dos años más cuando la compró, en EROSKI, y ahora le dicen lo mismo: que eso no entra en la extensión  de la Garantía. Podéis leer el comentario de ROSA aquí. 

 
Este artículo de hoy viene a consecuencia del nuevo comentario de ROSA, donde lamenta el deterioro de esta marca, y dice que su madre tuvo siempre lavadoras de carga superior OTSEIN y que ella misma tiene todavía una lavadora de esa marca desde hace 17 años. Manifiesta que duda que repita con esa marca en el futuro y trata de vergonzoso el trato de EROSKI con su clienta. Lo acontecido a ESTHER, la sufrida protagonista del artículo anterior sobre la avería de la puerta de la lavadora OTSEIN no parece cuadrar con la buena fama que tuvo esta marca en su día. Para los curiosos y para los interesados en las pequeñas “historias de los electrodomésticos” os voy a contar hoy la de OTSEIN y su integración en el grupo CANDY. Veamos antes el comentario de ROSA. Dice así:

“Anónimo27 de agosto de 2014, 23:35 

Rosa

Es una lástima que una marca como Otsein pierda de este modo el prestigio que tenía. Mi madre siempre tuvo lavadoras de carga superior de esta marca con resultados bastante satisfactorios ( incluido el servicio técnico ). Yo todavía tengo una Otsein de carga superior de diecisiete años esperando que claudique. De todos modos, viendo el proceder de esta empresa de electrodomésticos en la actualidad dudo que repita con ella.

Vergonzoso también el trato de Eroski hacia sus clientes.

 

Gracias por analizar la experiencia de Esther. Resulta útil para futuras adquisiciones”

Como siempre, el comentario de ROSA demuestra su internes por el tema del día y nos da su particular visión del mismo, con una claridad de ideas admirable y siempre añadiendo los puntos de intérés analizados y sus consecuencias.
 
Como he dicho, hoy voy a contar una historia que me remite a mi niñez. Un buen día (de los años 50) al llegar a casa de la escuela, me encontré a mi madre alborozada de contenta porque mi padre le había comprado una LAVADORA. Adiós al lavadero, a restregar, a enjabonar, a dejarse las manos en cada colada…Era una lavadora OTSEIN de turbina, esas que tenían la turbina de goma o de baquelita en el fondo de la cuba, Tenía forma semicircular para que la ropa se moviera por el torbellino de agua que se producía al girar la turbina por el motor que había debajo de la cuba del agua. Fué su primera lavadora y le duró en perfectas condiciones hasta que unos 10 años después yo entre a trabajar en BRU y le regalé a mi madre una de aquella marca. La OTSEIN se la diño a una tía mía, pues funcionaba bien todavía.
Vayamos a la historia de OTSEIN después de explicado mi primer contacto con esa marca. En 1.941 un grupo de empresarios vascos fundó la empresa MAYC, S.A. en Vergara, un pueblo de Guipuzcoa. Empezaron fabricando pequeños artilugios y mecanismos eléctricos hasta que en 1.951 lanzaron al mercado la primera LAVADORA fabricada en España. Luego llegaron BRU, BALAY, AGNI, SÚPER SER, CROLLS, NEWPOL, FAGOR, etc. algunas ya con lavadoras automáticas.
 
En la década de los ochenta, la mayoría de estos fabricantes desaparecieron o fueron absorbidos por otros grupos mayores, debido a la Reconversión Industrial: No ocurrió con OTSEIN, una lavadora robusta, de buena calidad, de carga superior e “inspirada” en las francesas, en aquel entonces THOMSON-BRANDT’ y disponiendo de una buena red de Servicios Técnicos subcontratados (como todos los fabricantes en ese momento). OTSEIN consiguió superar la década desastrosa.
En España nadie más fabricó lavadoras de carga superior, pues todos los demás fabricantes se apuntaron al sistema alemán, de carga frontal. Lógicamente las marcas como BRU, FAGOR, NEW POL, etc, vendían lavadoras de carga superior, pero fabricadas por THOMSON.
OTSEIN aguanto la devastadora Reconversión Industrial de principios de los 80, que llevó a la mayoría de marcas españolas a la desaparición o absorción por otras. En 1.992, OTSEIN ya no puedo aguantar más y fue absorbida por el grupo italiano CANDY, hoy formado por CANDY y OTSEIN-HOOVER. A partir de ese momento las cosas cambiaron radicalmente: OTSEIN solo fabricó lavadoras de carga superior, pero incorporo lavavajillas, frigorñificos, congeladores, etc de CANDY.
Mientras todo esto sucedía, en 1.986 España entró en la Comunidad Económica Europea, con lo que forzosamente tuvo que abrir fronteras a la llegada de productos `procedentes de la Comunidad sin TRABAS ADUANERAS. Eso benefició muchísimo al conjunto de nuestro país, pero perjudicó enormemente la producción propia, como en el caso de OTSEIN, pues los productos fabricados fuera de España eran más competitivos que los fabricados aquí. Por esa razón vino un aluvión de electrodomésticos a España procedentes de Alemania (BOSCH, MIELE, BAUKNECHT, AEG, etc, Otros de Francia: THOMSON BRANDT, SCHOLTES, SAUTER, y los más numerosos de Italia: CANDY, INDESIT, ARISTON, SMEG…, etc.
CANDY ya había hecho algunos pinitos exportando a España, concretamente a Cataluña, sus lavadoras automáticas. Las venido en exclusiva la Cadena SACSE, del GRUPO MILAR. Esas primeras lavadoras, muy bonitas de diseño, se vendieron a un alto precio a pesar de su sencillez y limitada robustez. En el argot del electrodoméstico se les llamaba “lavadoras de la Señorita Pepis” en alusión a un juguete, una muñeca para niñas que se vendía en España por aquella época.
Esa “ligereza” de las lavadoras y su simplicidad trajeron muchos problemas técnicos, entre ellos una “enfermedad técnica” por ahorrarse unos céntimos en el sistema de retenes del tambor de las lavadoras que llevó a la marca exclusiva del grupo MILAR a muchísimos problemas de desprestigio y de costes extras en aparatosas reparaciones. En eso llegó la entrada de España en la Comunidad y la formación en Barcelona de la sucursal de CANDY en España, directa de la fábrica, al mando de un Director General italiano, PAOLO GALLIANI, que fue el introductor definitivo de la marca CANDY en España.
Pocos años después, ante los problemas de subsistencia de OTSEIN, CANDY se quedo con la empresa de Vergara. No solo con la fabricación de las lavadoras OTSEIN, sino con la sede de la empresa y con parte de su personal. Despidió a PAOLO GALLIANI y nombró responsables a la cúpula de los dirigentes de OTSEIN para gestionar las marcas OTSEIN y CANDY en nuestro país. Al principio, como es lógico, se si guiño fabricando por el patrón de OTSEIN: una maquina robusta, suficiente, de calidad. Pero en las sucesivas renovaciones de modelos, se aplicó la “tecnología de CANDY” (de la “Señorita Pepis”), buscando el mayor ahorro posible en los costes y rebajándolos al mínimo soportable. Igual proceso se aplicó a la gestión de los Servicios Técnicos.
En ese momento, a partir de 1.992, se empezó a producir la inflexión en la calidad de OTSEIN. CANDY, la multinacional italiana de la familia FUMAGALLI,, debe tener en su ADN una especial instrucción de obligado cumplimiento: buscar el beneficio a costa de lo que sea, incluso de perder clientes…Pues mal andan los tiempos para perder clientes….Estamos en una fase de cambio histórico: pesan más los contenidos que las marcas. Los actuales compradores y más todavía los del futuro próximo, van a tomar las decisiones de comopra no ya por la publicidad tradicional, sino pot las nuevas reglas del marketing de contenidos, que forma parte del “inbound marketing” y es…” el arte de entender exactamente qué necesitan saber tus clientes y entregárselo de forma pertinente y convincente. En otras palabras, consiste en crear y distribuir contenido relevante para clientes y potenciales clientes con el objetivo de atraerlos hacia la empresa y conectar con ellos. No es, por tanto, contenido promocional sino útil y relevante para los usuarios y para la empresa que ha de ser aportado mediante formatos adecuados.” 
Viene una nueva revolución para el Marketing y la publicidad. Todo está cambiando. Las empresas que sigan ignorando lo que realmente quieren los usuarios y no se lo ofrezcan, desaparecerán. El mercado impone sus reglas, no las empresas al mercado. Pero eso es un interesante tema que trataré de forma más amplia otro día. Hoy tiaca OTSEIN, ESTHER y ROSA.
Sobre OTSEIN, apreciada ROSA, podríamos aplicar aquel antiguo proverbio español:
“Este no es mi Juan, que me lo han cambiao, aquél tenía pelo y este está pelao!.”
La penúltima frase del comentario de ROSA dice: “Vergonzoso también el trato de Eroski hacia sus clientes”. Yo, amigos lectores, no compraría un electrodoméstico donde compro los garbanzos. Siempre he aconsejado comprar en una tienda seria, con personal que sepa explicar y recomendar qué aparato le conviene más a su cliente. Porque además, es el vendedor quien debe responder de la posible falta de conformidad del aparato en el momento de su entrega y también de la Garantía, Supongo que EROSKI, si le llevo un paquete de garbanzos estropeados, me lo cambiará, pero ¿Una lavadora? Eso ya son palabras mayores….y ya conocemos su respuesta.
Finalmente ROSA dice: “Gracias por analizar la experiencia de Esther. Resulta útil para futuras adquisiciones”. Me parece muy bien, ROSA, pero me temo que para algunos lectores todo esto no contará, pues como dice aquel refrán tan español “nadie escarmienta en cabeza ajena” .