Veo que sigue la polémica. Una nueva pregunta de un lector viene a plantear cuál es el mejor sistema de estufa de butano: de infrarrojos, catalítica o de llama azul. El lector, que se autodenomina “Diciembre”, deja su comentario, que podéis leer en su totalidad en mi blog Más información sobre la calefacción por estufa de…“: 

Realmente el comentario de Diciembre no tiene desperdicio. Supongo que con toda la buena fe ha ido buscando aquí y allá y al final, con tanta y diversa información, tiene dudas y no sabe a qué atenerse. Por éso pregunta.
Para despejar sus dudas y de otros lectores que pudieran tenerlas, voy a analizar lo esencial del comentario de nuestro lector “Diciembre” y al mismo tiempo dar mi opinión en cada caso. El preámbulo del comentario dice así “Hola Antonio, enhorabuena por tu blog, realmente muchas personas necesitamos sitios así para aclarar un mar de dudas. A pesar de todo lo que has explicado sigo sin tener claro lo de que la llama azul sea un timo pues hay un modelo en especial que no parece que lo sea ya que te aclaran la siguiente diferencia:” 
 
Aclaro este primer punto. Antes darle las gracias por sus palabras. Dicho esto voy al grano. Lo del “timo” debe cogerse en su contexto: No es que la estufa de llama azul sea un timo en sí misma, sino la publicidad, eficiencia y la supuesta mejoría sobre los otros sistemas. Lo iré explicando. Veamos ahora lo que ha leído sobre “ese modelo en especial que no parece que lo sea ya que te aclaran la siguiente diferencia:  La diferencia más destacable entre las estufas de “llama azul” y “catalíticas” es que la de llama azul ya no incorpora el panel catalítico por lo que su vida es ilimitada. En cuanto a la seguridad cualquier estufa de gas lleva por normativa un analizador de atmósfera; el cual controla las emisiones de gases CO2, evitando las clásicas intoxicaciones por monóxido, cortando el gas ante la falta de llama. La de llama azul es algo más ecológica por reducir las emisiones de CO2 y es más duradera.”
Mis comentarios sobre este párrafo:
  • El que no incorpore el panel catalítico no justifica “una vida ilimitada” a la estufa de llama azul.
  • Respecto a la seguridad: no es exclusiva de las estufas de llama azul: es OBLIGATORIA EN TODAS, y todas llevan los mismos sistemas de seguridad.
  • El siguiente párrafo es la expresión de un desconocimiento total de quien eso dice. En efecto, el analizador de atmósfera –que llevan todas las estufas, no solo las de llama azul, no controla las emisiones de gases de CO2 (anhídrido carbónico, que es inofensivo) sino del CO (monóxido de carbono, que es tóxico). O sea que confunde el CO (monóxido. Un solo átomo de oxígeno) con el anhídrido carbónico, CO2 (2 átomos de oxígeno). La diferencia d un átomo de oxígeno en la molécula del gas es la diferencia entre la vida y la muerte. Pero para el “vendedor” de ideas, es lo mismo un gas que otro, pues los confunde. Pensará ¿Qué más da un átomo de oxígeno más o menos?
  • Dice “cortando el gas ante la falta de llama”. Eso es una verdadera tropelía. De nuevo confunde las funciones. Hay dos cosas distintas, ambas de seguridad: El analizador de atmósfera, que corta el gas ante la presencia de CO (monóxido) superior a una concentración en el ambiente superior al 1,5 %, y la otra seguridad: la válvula de seguridad, que corta el gas, no si hay CO en el ambiente, sino cuando por alguna razón, se apaga la llama. En ese caso, el termopar de la válvula deja de recibir calor (llama apagada) y cierra el paso del gas.
  • “La de llama azul es algo más ecológica por reducir las emisiones de CO2 y es más duradera”. ¡Qué barbaridad! Las emisiones de CO2 no se reducen por un tipo de estufa u otro. El anhídrido carbónico CO2, lo produce la combustión del gas butano con cualquier tipo de llama y de estufa. Depende únicamente de la cantidad de butano que se queme. Y lo que es más duradera es la sarta de tonterías del autor del panfleto publicitario.

¿Ves, amigo “Diciembre” la cantidad de tonterías por línea de esta publicidad engañosa? Lo malo es que puede engañar a muchos, por timo o por ignorancia supina del autor. Pero no he terminado. Vamos al siguiente párrafo donde dice estas lindezas:

“La catalítica: Funciona con gas catalítico a través de un panel que irradia calor sin llama viva, por tanto menor riesgo de quemaduras que las clásicas de infrarrojos”. Convección o llama azul: basado en una doble salida del calor: frontal y superior, a través de las cuales calientan directamente, su cuerpo metálico permanece a menor temperatura y reduce el peligro de quemaduras. De esta manera, la estufa logra calentar directamente el aire, generando una corriente que proporciona un calor más sano, seguro y equilibrado.”

  • Me gustaría saber lo que es “gas catalítico”. No tengo ni idea. Supongo que querrá decir que el gas butano quema con el apoyo de un panel catalizador. Por eso se llama “catalítica” la estufa. No por la tontería del “gas catalítico”.
  • Tiene razón, debido a la menor temperatura por el sistema catalítico (la combustión se produce a menos de 500ºC) por lo que tiene menor riesgo de quemaduras que la estufa de infrarrojos. Sin embargo, se olvida decir que también tiene más riesgo de quemaduras la estufa de infrarrojos sino también la de llama azul, en la que la combustión se produce a más de 1.000ºC. Pero claro, no va a echar piedras sobre su propio tejado…
  • Por último, la “impresionante” ventaja de la “convección o llama azul, de doble salida, frontal y superior”. Claro, la catalítica debe guardarse el calor en el bolsillo. La estufa catalítica calienta igualmente por radiación (hacia el frente) y por convección, debido a que el aire frente a la estufa, al calentarse, se eleva al perder peso y se eleva hasta el techo, desde donde vuelve a caer y repetir el ciclo. Exactamente como la de la llama azul.
  • El cuerpo metálico de la estufa de llama azul dice que se calienta pero permanece más frío impidiendo quemaduras. Probad a poner un papel sobre las rendijas de la parte superior (las que las tienen) y preparar un extintor para cuando salga ardiendo si se pone la estufa al máximo de potencia.
  • “De esta manera, la estufa (de llama azul) logra calentar directamente el aire, generando una corriente que proporciona un calor más sano, seguro y equilibrado.”. Más sano, si es aire de la sierra. Más seguro, seguro que no, y más equilibrado…¿Quién es el desequilibrado?
Amigos lectores, esta publicidad u opiniones, o lo que sea que le han llegado a nuestro amigo “Diciembre” no tiene desperdicio. La verdad es que no da una en el clavo. ¿Eso no es timar a la gente diciendo las tonterías y barbaridades que demuestran que el autor no tiene ni la menor idea de lo que dice?
Para finalizar el tema diré que las primeras estufas fueron las de infrarrojos, que tenían como unas placa de cerámica, con agujeros, donde se quemaba el gas, poniéndolas muy calientes. El calor se daba solo por radiación, que calentaba lo que “veían” las estufas por su pantalla.
Luego vino la catalítica, que ya sabéis como funciona: se quema el gas sobre una especie de manta que es el catalizador de la combustión del gas, y el calor se disipa por radiación al frente y convección del suelo al techo.
La de llama azul es un quemador como cualquier otro, donde se quema el gas butano, y la placa metálica de detrás envía el calor por radiación, al frente y por convección desde el suelo al techo, tal como he explicado antes.
Con estos datos y comentarios, amigos lectores, que cada cual decida qué tipo de estufa prefiere. Contra gustos no hay disputas. Pero eso sí: sabiendo cómo funciona cada una sin mentiras ni alabanzas indebidas y mucho menos con tamañas tonterías que ofenden la inteligencia.