Hoy es día de NAVIDAD. Os deseo a todos, amigos lectores, que paséis el mejor día en unión de vuestros seres queridos. Hago extensivo también mi deseo de que el próximo año nuevo sea mejor que el actual y que se rompa de una vez la tendencia negativa de esa crisis que venimos padeciendo y que los esfuerzos y sacrificios de los españoles (y también de muchos otros países) terminen ya y se cree un nuevo horizonte de trabajo y crecimiento. Mis mejores deseos para todos. Pero no voy a acabar aquí este artículo, pues ya sabéis los que me vais leyendo que siempre me extiendo en comentarios y hoy no iba a ser menos.

Quiero aprovechar para daros las gracias a todos por el interés que estáis demostrando por mi trabajo en este blog. Estoy realmente impresionado por el enorme incremento de lectores que viene recibiendo el blog. Ni en mis mejores sueños lo hubiera imaginado.
También quiero agradeceros los comentarios que me dejáis en los artículos, donde la inmensa mayoría contienen palabras de ánimo y de interés por el trabajo realizado.
Decía que la inmensa mayoría de comentarios son altamente positivos, pero debo decir también que unos pocos son críticos. Acepto y aceptaré siempre la crítica si es constructiva y viene documentada. Pero rechazo de plano las opiniones de algunos que se creen saberlo todo y que sin argumentar nada pontifican diciendo que no llevo razón. Especialmente en el tema de rendimientos y consumos de aparatos de calefacción. Llegando algunos hasta el insulto (muy pocos, eso sí) y algunos más a imputarme intereses económicos y de querer favorecer a fabricantes de electrodomésticos y perjudicar a fabricantes y vendedores de calefacción eléctrica,
Nada más lejos de la realidad. Mi único objetivo es explicar las verdadas del barquero, tanto en los casos de falsos argumentos de fabricantes como de vendedores de electrodomésticos, calefacción, detergentes, empresas eléctricas y energéticas, etc. etc. Puedo hacerlo así porque quiero. Porque quiero que mis lectores tengan la oportunidad de entender bien las mentiras para que no se dejen engañar cuando compren un aparato. Ni tampoco por los supuestos gurús que van pregonando por ahí imaginarios contubernios sobre la obsolescencia programada y que habitualmente son utilizados por tales gurús en su propio beneficio vendiendo supuestos aparatos milagreros que duran toda la viuda, Y en otras ocasiones por iluminados que porque así lo intuyen, piensan y creen que llevan razón, cuando sus conocimientos a veces  se circunscriben a lo que esta su alrededor, nunca un poco más allá.
Respecto a intereses económicos que también algunos me imputan he  de decir que en parte tienen razón esos críticos. Si, es verdad. El blog me da ingresos económicos. En 2 años y 5 meses de trabajo he ganado ¡cerca de 400 euros!. Os cuento como.
Resulta que cuando me propuse hacer mi blog, al dar por finalizada mi vida profesional después de 51 años de trabajo (empecé a trabajar a los 14 años), pensé que tendría tiempo para comentar experiencias y explicar cosas que pudieran ser interesantes y ser de utilidad a la gente, en especial en temas de mis especialidades. Por eso creí oportuno crear mi propio blog. Pero sin tener grandes conocimientos informáticos ni colaborar en blogs que pudieran dirigir o condicionarme lo que yo quisiera escribir, empecé a buscar por internet partiendo de cero. GOOGLE ofrecía la posibilidad de crear tu propio blog a coste cero, y allí me metí. Y no me arrepiento. Creé mi blog y soy absolutamente independiente. Y si GOOGLE me podía dar unos ingresos, me servirían para invertirlos en un nuevo ordenador, que este ya tiene 7 años y está un poco achacoso y lento. Porque otra cosa que podría hacer con esos ingresos de GOOGLE, era tomarme un café (1 euro) gratis cada día, pero vi que no era posible. Que la vaca no daba para tanto. En efecto, en los 2 años y 4 meses que llevo escribiendo y atendiendo el blog, con una dedicación media de cinco horas diarias, han pasado 876 días, que me han dado esos 400 euros. O sea 0,45 euros cada día. Por lo tanto, cada dos días y algunas horas más me podría haber tomado un café por cuenta de GOOGLE…Pero doy por bien empleado poner mi blog a disposición del GOOGLE para mis anuncios porque me siento en deuda con ellos, al haberme ofrecido GRATIS un blog, con todos los mecanismos complicados que conlleva y por los que no he tenido que gastar un solo euro, ni consultar con nadie más, pues allí dentro he ido encontrando todas las respuestas a mis dudas. Amén del correo electrónico, y otros servicios, también gratuitos.
Para quienes estén interesados en este tema de crear un blog, me ofrezco a explicarles todos los pasos a dar (sin ningún coste, por supuesto) y así podrían entrar en este mundillo tan interesante. Les aconsejaría también que si hacen su propio blog dejen que GOOGLE ponga anuncios en él. Son ellos (mejor dicho, sus máquinas y robots) quienes deciden en cada momento los anuncios que ponen, con las limitaciones que cada uno ponga. Yo solo puse como limitación que todos los anuncios fueran aptos para todo el mundo. De esa manera, cuando un visitante entra el blog, si le interesa tu artículo y ve un anuncio relacionado, si picha en el anuncio porque le interesa, el “bloguero” recibirá en su cuenta, unos céntimos de euro (0,16 €, 0,22 €…). Al final de mes se acumula todo y te dicen cuánto dinero te van a ingresar. Pero se tiene que ir acumulando hasta que la cuenta llega a 70 euros, en cuyo caso te hacen un ingreso en tu cuenta de la cantidad. Queda carro que de los lectores del blog solo una mínima parte se interesa por el anuncio y lo pincha… por eso es tan bajo el nivel de ingresos. Pero como decía aquél, “menos da una piedra”.
Queda claro pues que SI me apagan. Pero nadie interesado en que diga esto o lo otro. Me paga GOOGLE por los anuncios. Y si quieres hacerlo tú, ya sabes, te puedo ayudar. Y a esos críticos que tan sabios son les sugiero que lo hagan creando su propio blog. Pero claro, eso lleva demasiado trabajo…Es más fácil meterse en un blog e intentar desprestigiarlo, aunque no lo consigan, claro.
Ahora que ya sabéis de dónde procede la fortuna que voy acumulando con este blog, quiero deciros, pacientes lectores, que estaréis notando que llevo varios días de retraso en contestar vuestros comentarios. Es que recibo muchísimos. En este último mes (25 de Noviembre a 25 de Diciembre) he recibido 270 comentarios y he contestado 189. Mis cinco horas diarias de trabajo en el blog no dan para más, y no solo eso, sino que me impiden hacer nuevos  artículos con la frecuencia que yo querría, por lo que también tengo en  lista de espera un montón de artículos nuevos. Por lo que os pido, por favor, que antes de preguntar veáis si ya están dadas las respuestas a vuestras preguntas en mis artículos o en otros comentarios. La inmensa mayoría de respuestas son repetitivas, e innecesarias si se hubiera leído -y entendido- lo que se lee. No obstante, con el consabido retraso, de momento iré contestando comentarios en ese tiempo limitado de mi trabajo. Puede ocurrir a veces que se precise una respuesta rápida a la consulta, pero considero que lo más equitativo es seguir el listado de llegadas desde el más antiguo al más nuevo.
Por hoy no os doy más la lata. El próximo artículo será contestar unas interesantes  preguntas de un lector, como hago frecuentemente, cuando interesa dar una respuesta a través de un nuevo artículo, pues esa pregunta es interesante para otros muchos lectores. Hasta pronto pues, que me estañan llamando a la mesa de NAVIDAD. Son las tres de la tarde. Luego, por la noche, editaré este artículo, pues todavía, hasta que lo podáis ver vosotros, me queda como una hora de trabajo (revisar, comprobar errores de escritura, preparar la edición, poner los enlaces, buscar una foto, ingresarlo todo en EDICIÓN del blog, y cumplimentar unos cuantos detalles.