RUTH, una lectora del blog, ha dejado un comentario en este artículo donde explica su problema: estaban en una casa que mediante unos emisores térmicos caldeaban bien el ambiente. Se han trasladado a otra vivienda y ha puesto otros emisores que dice no alcanzan más de 14 ºC en una habitación de 12 m2. Pregunta si eso es culpa de los actuales emisores o si se le escapa el calor en la nueva vivienda. Este es un caso más de las dificultades de muchos lectores en entender algunos conceptos importantes, muy sencillos, pero que si no los han identificado bien, se producen dudas y confusiones. Como este asiento puede afectar a otros lectores, los que tengáis dudas sobre el tema haréis bien en leer este artículo. Vamos a ver a continuación el comentario completo de RUTH. Las palabras en negritas las he señalado yo. También he suprimido los apellidos de nuestra lectora.

Ruth 19 de febrero de 2015, 23:43
Hola Antonio!He leido varias de tus entradas y me han arrojado luz en muchos aspectos, pero hay un tema en el que agradecería que me ayudaras. Nos acabamos de mudar y el piso nuevo es muy frío y húmedo. En el anterior piso usábamos emisores térmicos y estábamos bastante contentos con el resultado.

El caso es que para este nuevo piso, por falta de medios, los hemos tenido que comprar de segunda mano. El anterior propietario nos ha dado un plazo para testearlos y aqui empiezan mis problemas. Los emisores encienden, se calientan (hasta tal punto que cuesta mantener a mano en la zona que alcanza más temperatura) pero no caldean las estancias. La última prueba que hice fue en un dormitorio pequeño (unos 12 m2 y abuhardillado, lo que le resta metros cúbicos) cerrado y con un emisor de unos 600-700W a máxima potencia durante horas y no conseguí superar los 14,4º.

Cual es el problema? Puede ser problema de los aparatos? Se me estará “escapando” a mi el calor por algun lado?. Te agradezco la respuesta, ya que me arriesgo a hacer un gasto absurdo con las complicaciones que conlleva la compra de aparatos de segunda mano. Un saludo!Ruth”

Hemos de analizar dos importantes factores: las condiciones de las viviendas y los aparatos calefactores o emisores térmicos. Las viviendas son distintas en cuanto a sus condiciones climáticas, ya que según dice RUTH, en la actual hace mucho frío y humedad. Eso significa que la anterior lo era menos, por lo que ya de entrada, a igualdad de potencia en los emisores térmicos, la vivienda anterior era más fácil de calentar que la actual, ya que además, dice que ésta es una buhardilla, lo que significa que no tiene más pisos encima, estando directamente el exterior sobre el tejado inclinado. Y posiblemente también las paredes tampoco den a otros pisos, por lo que su aislamiento es muy inferior al del anterior piso. Solo por esta razón, la cantidad de calor necesaria para calentar la nueva vivienda puede ser muy superior a la anterior. O lo qiue es lo mismo: los anteriores emisores térmicos que calentaban bien la anterior vivienda, en ésta otra serían insuficientes para calentarla. Una observación complementaria: toda la calefacción eléctrica reduce la humedad, por lo que favorece esta dificultad añadida de la nueva vivienda.
Vayamos ahora a ver si los actuales emisores térmicos son los correctos. No me dice de qué potencia eran los anteriores ni tampoco los actuales, y ese es un dato FUNDAMENTAL para analizar la situación. Solo da un dato objetivo: en una habitación de unos 12 m2, ha puesto un emisor térmico de 600-700 vatios. Pues tengo que decir que probablemente con temperaturas algo frías no consigas elevar la temperatura interior a una temperatura correcta de unos 20 ºC, ya que esa potencia es bajísima y necesitaría varias horas para calentar la habitación, dependiendo siempre de la temperatura exterior y de las fugas de calor. Para esa habitación necesitas una mayor potencia del emisor. Si tienes oportunidad de cambiarlos, pon uno de 2.000 vatios.
Alguien, y seguramente RUTH, pensara: “eso gasta mucho”. Pero no es cierto que por una potencia de 2.000 W se gaste en calentar una habitación más que con una potencia de 600 W. Se GASTA igual, pues el consumo, o sea, la energía eléctrica consumida, no depende solo de la potencia del aparato, sino que la energía consumida es la potencia en kW x el tiempo en horas y nos da los kWh consumidos, que es lo que pagamos. Pero dejemos de momento esa reflexión para meternos en otra. Para calentar, por ejemplo, esa habitación, se necesita una cantidad de calor expresada en kilocalorías. Supongamos que se necesitaran 1.759 kilocalorías (repito que es un ejemplo para que se entienda) para elevar la temperatura desde 10 ºC hasta 20 ºC. De otra parte, cada kWh eléctrico consumido produce 860 Kcalorías. Antes, recordemos estas dos informaciones físicas:
  • Nota informativa nº 1.-  Una CALORÍA es la cantidad de calor  necesaria para elevar 1 ºC la temperatura de 1 gramo de agua (1 cm3). Una Kilocaloría son 1.000 calorías, o sea, la cantidad de calor necesaria para elevar 1 ºC  1.000 gramos de agua (1 litro).
  • Nota informativa nº 2.- Cada kWh eléctrico, transformado en calor, se convierte en 860 kilocalorías. 
Volviendo a la anterior fórmula de calcular la energía eléctrica consumida, aplicamos los datos en dos casos de potencia de los emisores: 
Emisor de 600 W, o sea, de 0,6 kW, para consumir los kWh necesarios para elevar la temperatura desde los 10 a los 20 ºC, hacemos el cálculo
     1.759 kilocalorías necesarias / 860 kcal por cada kWh = 2 kWh necesarios.
Eso significa que hemos de aportar 2 kWh de energía eléctrica a la habitación para conseguir calentarla. Hagámoslo en los dos casos: con una potencia de aparato de 2 kW y con una potencia de aparato de 0,6 kW
  • Con 2 kWh de consumo y la potencia de 2 kW, el tiempo de funcionamiento sería de 2 kWh de energía / 2 kW de potencia = 1 hora necesitará 
  • Con 2 kWh de consumo y la potencia de 0,6 kW, el tiempo necesario sería de 2 kWh de energía / 0,6 kW de potencia = 3,33 horas de tiempo necesario (3 horas y media)
Pero fijaros bien: el consumo no lo produce la potencia del aparato sino el producto de la potencia en kW por el tiempo en horas. Y como podéis ver, en los dos ejemplos, el consumo es el mismo. La diferencia es que a mayor potencia se mesita menos tiempo y a menos potencia se necesita más tiempo. Pero el consumo final para calentar la habitación desde los 10 a los 20 ºC es el mismo. Por lo tanto, mi consejo es que se compren aparatos, en este caso, de mayor potencia de 0,6 kW pues tardarán muchísimo en calentar la vivienda y más todavía con las fugas del aislamiento existentes en la segunda vivienda.
Lo más importante de lo que habéis leído, y lo que debéis retener, es que el consumo no depende solo de la potencia del aparato, sino que es el producto de la potencia en kW multiplicado por el tiempo en horas, y eso nos dará los kWh, que es lo que la compañía eléctrica nos cobradera.
.Así pues, RUTH, mira de comprar aparatos de mayor potencia, que gastaran lo mismo si pones el termostato en una temperatura prefijada. Pero atención también a la Potencia Contratada en la vivienda, no vaya a ser poca y la suma de las potencias de los aparatos que funcionen al mismo tiempo no la resistan y salten los limitadores.

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