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Este artículo es continuación al de ayer en el que iniciaba mi particular lucha contra las mentiras de la publicidad engañosa de los fabricantes de Emisores Térmicos que se publicitan, sin serlo, de “Alto Rendimiento y Bajo Consumo”. Ver
Para ver hasta qué punto la publicidad engañosa ha arraigado en los que fabrican y  venden estos aparatos, vamos a buscar en Google “emisores térmicos de alto rendimiento y bajo consumo”. En la primera página aparecen 13 informes. 

El primero nada tiene que ver con nuestros emisores, pues se trata de un centro de alto rendimiento deportivo.
 
El segundo,  corresponde a Climacity y consta de unas tablas que sirven para calcular el número de emisores térmicos necesarios en una casa. No habla de publicidad, ni para bien ni para mal.
 
·   El tercero corresponde a ACESOL “el calor azul”  (yo no sabía que el calor tiene colores…). Comienza con grandilocuentes ventajas técnicas para llegar al punto de bajo consumo, que copio textualmente:”
·     “El sistema ACESOL tiene muy bajo consumo debido a la innovadora tecnología implementada en el desarrollo de nuestros emisores
·        Con un rendimiento el 50% superior (aproximadamente) a otros sistemas de calefacción, en uso continuado (de 10 a 12 h de funcionamiento) su consumo no excede de unas 5 a 6 h. manteniendo en todo momento su rendimiento y confort”
 
En otro apartado dice también:
 
 ACESOL el Calor Azul® es la primera marca del mundo, en investigar, desarrollar y comercializar una  calefacción eléctrica de bajo consumo y alto rendimiento, sana, segura y económica.
 
Los dos pilares en que se basa la publicidad engañosa son, como vemos, “muy bajo consumo” y “rendimiento el 50 % superior (aproximadamente)”.Menos mal que pone “aproximadamente”, por lo cual ese 50 % más de rendimiento no es exacto, sino que puede ser inferior, o sea, 30 %, 20 % …ó CFERO %, que es la verdad.
 
Bromas aparte, ¿En qué se basa realmente la posibilidad de menor consumo?: es muy sencillo, pero no lo dicen. El secreto es la programación. En efecto, si estáis medio día fuera de casa, no necesitas tener la calefacción a todo meter durante las horas que no hay nadie en casa, programando mediante el programador (eso sí, electrónico) las temperaturas de cada radiador (perdón, quería decir “emisor térmico”) en diferentes horas temperaturas distintas, por ejemplo, por la noche bajar la temperatura sensiblemente cuando se va a dormir.
 
Si los emisores son varios, puede progarmarse cada uno  independientemente del otro. En esto consiste –y en nada más– la posibilidad de ahorrar energía eléctrica: no por alto rendimiento ni por bajo consumo, sino racionalizando horas de funcionamiento y temperaturas en cada espacio mediante el programador.. Esa es la única verdad. Y todo lo demás no es cierto. Ni aceites, ni inercias térmicas ni otras historias.
Bien, ya tenemos el secreto de lo que los fabricantes de emisores térmicos aprovechan para engañar a la gente diciendo que son de bajo consumo y alto rendimiento. Los consumos no varían pues como decíamos ayer, si un aparato tiene 1.000 vatios de potencia, da lo mismo quer se llame emisor térmico, calefactor, convector, brasero o tostadora de pan: el calor que suministra es idéntico. lo que sucede realmente es que se pueden variar las temperaturas programadas y los tiempos de funciuonamiento. Entonces, ¿Es solo eso? Pùes sí. Es solo eso.
 
Consecuencia lógica: si es solo la programación, compro un programador (que vale muy poco) y lo pongo en el enchufe donde se conectará el aparato, lo programo para que conecte y desconecte a unas horas determinadas y mediante el termostato que lleva todo radiador eléctrico (hasta el más barato) le pongo la temperatura que quiero,  me ahorro unos doscientos  euros por cada radiador (perdón, quiero decir emisor).
 
Pues sí pero te puedes ahorrar algo mástodavía. Resulta que la mayoría de “radiadores” eléctricos incorporan ya un programador electrónico, por lo que no tienes que hacer absolutamente nada: solo comprar el aparato más barato o el que más te guste.. Y si tenías que comprar cinco,  para toda la casa, te estás ahorrando al menos 1.000 euros. ¿Está claro?. Solo tienes que tomarte la molestia de programarlo lo más ajustadamente que puedas en temperaturas y horarios de funcionamiento. Exactamente igual que deberías hacerlo en los fabulosos emisores térmicos mal llamados de bajo consumo y alto rendimiento, pero con un coste de compra dos o tres veces inferior.
 
Como me está saliendo demasiado largo el artículo y no quiero cansaros, dejaré para mañana la tercera entrega, donde contaré la anécdota (problema) que ocurrió con El Corte Inglés de Cartagena por estos engaños y comentar resumiendo el resto de los doce informes que aparecen  en la primera página de Google…
 
Os espero mañana.