Pensaréis que nada tiene que ver la obsolescencia programada con el peso de la lavadora MIELE. Tenéis razón, pero el comentario de JESÚS, dejado en mi reciente artículo “Lavadoras con muerte anunciada…” donde razona con claridad meridiana sobre el tema, así como otro comentario que tenía en lista para publicarlo: la lavadora MIELE dura 20 años más… , y añade esta frase lapidaria sobre las lavadoras: “La Bosch pesa 66 Kg vs la Miele 97Kg.¿muy curioso no? Un amigo que trabaja en un servicio técnico de una gran marca me dijo que (con pocas excepciones) el peso es el mejor indicador de la calidad de un electrodoméstico”. Voy a comenzar este artículo por el segundo comentario, el del 22 de Agosto de 2.014, y después veremos al de JESÚS


EL PESO DE LA MIELE: El lector anónimo dice lo siguiente en relación con mi artículo ¿Me interesa comprar una lavadora MIELE…?

“Anónimo22 de agosto de 2014, 23:57

Estoy en completo desacuerdo con esta frase: (Se refiere a mi explicación en  dicho artículo) “No estamos comprando una joya, ni un aparato que dure toda una vida, pues incluso en la marca MIELE, los avances tecnológicos hacen que una lavadora de más de 15 años valga la pena, por prestaciones y por consumo, cambiarla por una actual.

Sigue diciendo “Hay que tener una visión más global y tener en cuenta el coste de la obsolescencia programada y sumar el coste de producir el aparato y reciclarlo cada x años (aunque no lo pague el comprador lo paga el planeta). De media, una Miele durará 10 años más que cualquier otra marca y un electrodoméstico de uso continuado que te dure 20 años o más es una autentica joya. ¿Que es mucho más cara? evidentemente pero está justificado por su calidad. Por último un detalle técnico que no aparece pero que es muy relevante en los electrodomesticos:

El peso.

La Bosch pesa 66 Kg vs la Miele 97Kg.¿muy curioso no? Un amigo que trabaja en un servicio técnico de una gran marca me dijo que (con pocas excepciones) el peso es el mejor indicador de la calidad de un electrodoméstico”

Sobre la frase que cita de mi artículo “No estamos comprando una joya, ni un aparato que dure toda una vida, pues incluso en la marca MIELE, los avances tecnológicos hacen que una lavadora de más de 15 años valga la pena, por prestaciones y por consumo, cambiarla por una actual”. Sigo afirmando lo mismo, por las razones que eon”ces aduje. Luego dice el lector:

“Hay que tener una visión más global y tener en cuenta el coste de la obsolescencia programada y sumar el coste de producir el aparato y reciclarlo cada x años (aunque no lo pague el comprador lo paga el planeta”

¿Eres tú quien tiene una visión global cuando afirmas que existe la obsolescencia programada en los electroforéticos? Yo lo que creo es que en ese punto tienes menos vista que un topo. Es más, ¿Cuál es el coste de la obsolescencia programada cuando nadie ha demostrado nunca que la hubiera en, los electrodomésticos? Ninguno. No existe coste al no haber caso. Respecto a “…sumar el coste de producir el aparato…” queda compensado sobradamente con el ahorro energético de las nuevas lavadoras (y electrodomésticos en general) de los usuarios y para el planeta. ¿No es eso lo que ha perseguido siempre la Unión Europea y los gobiernos nacionales primando mediante bajadas del precio los nuevos electrodomésticos más eficientes?. ¿O es que las Etiquetas Energéticas sirven para jugar  a las cartas?
Respecto al coste de reciclaje, el de una lavadora está alrededor de 5 € por cada aparato reciclado, que paga siempre el usuario en el momento de comprar un aparato nuevo, ya que se incluye el coste de esa cantidad en el precio. Por lo tanto, SI lo paga el comprador, por adelantado, y el planeta se beneficia con el menor consumo de energía del nuevo. Todo lo contrario de lo que tu crees. Añado además que el reciclaje de los electrodomésticos ha creado un elevado número de puestos de trabajo y las empresas que se dedican a ello están obteniendo pingües beneficios, de lo que me quejo, pues no todos los aparatos que se cambian se reciclan pero sí se paga la totalidad de los euros que nos cobran en el coste del aparato nuevo, se recicle o no.

“…de media, una Miele durará 10 años más que cualquier otra marca y un electrodoméstico de uso continuado que te dure 20 años o más es una autentica joya”.

Pues sí, es una autentica joyapor su elevado precio, por el coste de sus reparaciones que puede equivaler a una lavadora nueva de otra marca, y al coste de esos supuestos 10 años más que dura, cuando una nueva se amortiza en menos de 5 años por su menor consumo energético. De otra parte, el que sea de calidad la MIELE no compensa en absoluto su elevadísimo coste.
Ahora llega la guinda del pastel cuando afirma: 

“El peso: La Bosch pesa 66 Kg vs la Miele 97Kg.¿muy curioso no? Un amigo que trabaja en un servicio técnico de una gran marca me dijo que (con pocas excepciones) el peso es el mejor indicador de la calidad de un electrodoméstico.”

Sensacional chorrada: El peso.
Fantástico, esa lumbrera de técnico “de un servicio oficial de marca” asegura que el peso es el mayor indicador de la calidad de un electrodoméstico. No sé si ese técnico dice una estupidez o es que no tiene ni idea de lo que es una lavadora.
¿Cómo se puede ser tan simple para decir que la calidad de una lavadora es proporcional al peso de la misma? Menuda tontería…Pero atención: lo “demuestra” comparando el peso de una lavadora BOSCH, que dice ser de 66 kilos y la MIELE, de 97 kilos. Por esa regla de tres, yo podría afirmar que la lavadora automática de BRU de los años 60 del pasado siglo era mejor que la actoral BOSCH y casi igual que la actual MIELE. Y según esa “ocurrencia” tendría razón, pues la BRU pesaba 93 kilos.
Lo cierto es que el peso de la lavadora NADA tiene que ver con la calidad de la misma. El peso de las lavadoras de hace más de 20 años venía determinado por la “pesadez” de sus componentes: por ejemplo: para conseguir un centrifugado de 800 rpm se necesitaba colocarle a la cuba en su parte superior unos contrapesos de hormigón (cemento) así como en la parte inferior de la cuba. Simplemente porque la cuba, en cuanto empezaba a centrifugar el tambor de su interior, lo hacía a la máxima velocidad, o sea, las 800 rpm, dando unos tirones y oscilaciones dentro del mueble que debían ser “contrapesados” por esos bloques de cemento. De ahí les venía el elevado peso.
Desde el momento que se empezaron  a sustituir los motores asíncronos de lavadoras por motores de corriente continua, la velocidad de centrifugado empieza de cero y va elevándose progresiva y lentamente hasta repartir la ropa (migada y pesada) por toda la superficie del tambor por la fuerza centrífuga. Eso permitió la reducción y la casi desaparición de esos contrapesos y el mayor incremento de la velocidad de centrifugado. Pero hay más: el salto de la eliminación de los enormes y pesados contrapesos y la velocidad progresiva del motor fueron los que permitieron que en el mismo mueble, con las mismas medidas que los antiguos, se pudiera ampliar el volumen del tambor (y de la cuba) para permitir el incremento de capacidad de las lavadoras, que en un principio eran de escasos 5 kilos de ropa de capacidad hoy llegan hasta los 9 kilos de ropa seca… Eso es posible al haberse eliminado aquellas oscilaciones enormes de la cuba que oscila dentro del mueble, que en algunos casos podía llegar a golpear las paredes del interior del mueble por sus oscilaciones.
Eso, que es el ABC de un técnico de lavadoras, no lo conoce el Técnico amigo de nuestro comentarista, que aplicando el “me han dicho que” afirma convencido que la calidad es proporcional al peso. ¿Qué tiene que ver la velocidad con el tocino? Lo que sucede es que decir tentarías es gratis, y hasta a lo mejor convence a algún despistado…
Quiero decir también que la calidad de MIELE es muy buena. Eso no lo discuto. Pero los argumentos para comprar esta marca se ven muy coartados con su elevadísimo precio. Que como hemos visto, no se aprovecha su mayor duración (sin olvidar el coste de las reparaciones). Espero y deseo que tanto nuestro lector anónimo como su informante se hayan manifestado de esta guisa por ignorancia, y no por estupidez, pues La ignorancia es temporal, pero la estupidez es para siempre.
Voy ahora con el comentario de JESÚS, dejado en  mi aerículo“Lavadoras con muerte anunciada…”

Jesús5 de noviembre de 2014, 9:58

Por no hablar de lo que han evolucionado los electrodomésticos en temas de consumo energético. Cada vez que alguien sale presumiendo de la nevera/lavadora de su abuela, que después de 40 años funciona como el primer día, habría que pedirle la factura de la luz, y seguro que nos reíamos un rato.

Por otra parte, para acabar con la obsolescencia programada, no hacen falta leyes. Lo que hace falta es que la gente quiera pagar más por el mismo producto. Si la gente comprase como locos lavadoras Miele, de las que duran 30 años y se siguen vendiendo hoy en día, pues todos los fabricantes las harían así, que tontos no son. Pero como valen 3-4 veces lo que las demás, no las compra ni el tato, ya que, en general, la gente prefiere ahorrarse el dinero y cambiar de lavadora cada 10 años (cosa bastante inteligente por otra parte, por el tema de los consumos).

Vamos, que aun cuando la obsolescencia programada existiese, la culpa no es de las pérfidas marcas, sino de nosotros, los consumidores, con nuestros hábitos de consumo.”

Suscribo, sin quitar ni poner una coma, la totalidad del comentario de JESÚS: sus explicaciones son sabias, ciertas y de una claridad meridiana. Te felicito, JESÚS, por resumir con autoridad y con muy pocas palabras un tema tan complejo.