Amigos lectores: se nos ha colado un TROLL en el blog. Ha dejado un comentario en mi artículo sobre emisores térmicos donde dice que la mayor eficiencia energética de los emisores térmicos se consigue, por la inercia térmica del aceite o de otros materiales de los emisores térmicos en los momentos de paro (no consumo) de estos aparatos. Pone un ejemplo sobre los coches modernos, que paran el motor en los semáforos para que sean más eficientes. Dice que critico la publicidad engañosa y yo hago lo mismo con mi artículo, pues solo tengo información teórica y MUY POBRE. 

No puedo decir aquello de “pobre de mí, se acabaron las fiestas de San Fermín, `porque es todo lo contrario. Es ahora cuando empieza la fiesta. La mía. Porque cuanto más crudo crean que me lo ponen, más entusiasmo pongo en rebatir sus ridículos y tramposos argumentos para vender los aparatos más caros “liando” a sus posibles clientes con informaciones falsas, cuando no estúpidas e ignorantes, a pesar de que vengan supuestamente avaladas por ensayos hechos en Universidades. Pero la verdad es solo una y lo demás son cuentos. Y eso es lo que pretendo aclarar en este artículo: ¿Son más eficientes los emisores térmicos porque ahorran consumo en los ciclos de para-macha?. 
Primero demostraré la falsedad de esa afirmación de los fabricantes de emisores térmicos (recibida vía TROLL) y luego hablaré de esos mismos “picos” de corriente y su influencia en la calefacción por la bomba de calor. 
Según este Troll (que no tiene la dignidad de dar su nombre, amparándose en el anonimato) “… Está claro que mil wattios son mil wattios y que para calentar una habitacion necesitas un numero “x” de calorias las cuales se consiguen con unos watios.Pero igual de cierto es que estos aparatos se consideran de bajo consumo por el sistema de gestion de esos wattios que tiene es decir, la parte electronica que tiene que consigue que el rendimiento de los aparatos sea mucho mayor…” Primero y sensacional descubrimiento: 1.000 vatios son 1.000 vatios y que para calentar una habitación se necesitan “X” calorías que se consiguen con unos vatios… Este nuevo Colón acaba de redescubrir América. Menos mal que me lo ha explicado, pues yo, según ese Troll, “solo tengo información teórica y muy pobre”. Vale. Pero eso que dice sí lo he entendido.
Veamos entonces dónde se CREA la energía que por arte de magia CREAN estos emisores térmicos. Aquí está la revelación del Troll (a partir de ahora, como no puede referirme al autor del comentario como ANÓNIMO, y como Troll es demasiado anglosajón, voy a llamarle Troyano que es más español y es ese “gusano” informático, aparentemente inofensivo, que se mete en los ordenadores -en mi caso en este blog, para perjudicarlo, causarle daño o destruirlo, como hizo el caballo de Troya.
Dice así el Troyano: “…la parte electronica que tiene que consigue que el rendimiento de los paratos sea mucho mayor.Los aparatos de bajo consumo consiguen,por ejemplo,aprovechar la inercia termica del producto desconectando el consumo de la resistencia bastante antes de que llegue a la temperatura que se le ha pedido por lo que el consumo de watios necesario para mantener esa habiatacion caliente es mucho menor…” (este párrafo y todos los entrecomillados y en letra cursiva están copiados y pegados, con su ortografía e idénticas palabras, sin quitar ni poner una sola coma, que quede claro, pues no seré yo quien rectifique la elaborada y elegante prosa de nuestro amigo el Troyano.)
Ya sabemos el secreto: “la parte electrónica que tiene que consigue que el rendimiento de los (a)paratos sea mucho mayor…”. Excelente explicación, perfectamente demostrada, con pelos y señales y con todo lujo de detalles…”¿Habéis entendido todos por qué son más eficientes estos aparatos?, ¿Verdad?. Sí, eso, por la parte electrónica! ¿No será por la parte aquella…¡Manda huevos! (Federico Trillo dixit)
Explicado ya por el Troyano, con toda solvencia, de dónde se consigue que salgan las calorías gratis –del circuito electrónico, claro- o sea, que le salen de los… electrones, sigamos con el exhaustivo análisis de altura de nuestro Troyano. Escribe la siguiente maravillosa explicación: “Los aparatos de bajo consumo consiguen,por ejemplo,aprovechar la inercia termica del producto desconectando el consumo de la resistencia bastante antes de que llegue a la temperatura que se le ha pedido…”Osea que la desconexiñón de la resistencia se produce no por el termiostato al llegar a la temperatura progranada, sino que es la inercia tñlermikca la que desconecta el consumo de la resistencia bastante antes de llegar a la temperatura prevista…” Vamos avanzando. Cada vez las chorradas son más grandes. O sea que el termostato no es el que corta la corriente a la resistencia, sino que lo hace la inercia térmica! Lo que no dice es si lo consigue con las manos, silbando, por telepatía, por conexión a internet o por…electrones… Será eso.
Será por esa zancadilla que le pone la inercia térmica al termostato haciéndole trampa y desconectando antes la resistencia, “…por lo que el consumo de watios necesario para mantener esa habiatacion caliente es mucho menor…” ¡Toma ya, vil termostato, que querías gastar más!
Faltaba la guinda del pastel. La comparación con el coche es todo un hallazgo. Veamos lo que dice “…Vease el caso de los cnuevos coches que apagan el motor en los semaforos,aunque el recorrido que hacen es el mismo que el del cualquier otro ,los cuales gestionan los momentos de parada del coche ya que entienden que ese consumo de gasoil no es necesario…” Buen descubrimiento, pardiez! Ahora nos enteramos que si en el semáforo se para el coche, se ahorra energía. O sea que si se para la calefacción, se ahorra energía. Y si se para un momento, no pasa nada, ahí estará la inercia térmica para CREAR la energía… Pero alma cándida, ¿De dónde ha salido el calor que ha tomado el material de la inicio temida? ¿Ha salido del coche, lo ha CREADO, se lo ha prestado el termostato? Ese calor, Troyano, lo había tomado del generado por la resistencia ese material de inercia térmica al principio de calentarse el radiador, hurtándolo al ambiente. Es lógico que cuando pare la resistencia de generar calor por desconexión, una parte de ese calor “robado” lo restituya al ambiente, al que se lo hartó al principio. En fin, no hay por dónde cogerlo…
En resumen: El radiador del tipo seco, con termostato, cuando comienza calentar cede TODO el calor generado por la resistencia a l ambiente, pues no tiene que calentar aceite. En cambio el radiador de aceite o emisor térmico, cuando empieza a generar el mismo calor la resistencia, una parte SI la envía al ambiente, pero OTRA PARTE se la queda para calentarse él. Y cuando deja de producir calor la resistencia, el aceite, más caliente que el aire, DEVUELVE las calorías “hurtadas” al principio, con lo que la totalidad de calorías producidas y enviadas al ambiente para calentar la habitación son LAS MISMAS en ambos casos. ¿Dónde está el mayor rendimiento? Está en la imaginación engañosa de los fabricantes y de sus Troyanos.
Respecto a que los picos de consumo son menores si el termostato es digital, eso ya lo tengo explicado, pero lo resumo: si los picos de consumo son controlados por un termostato digital del emisor térmico, es posible que la conexión y desconexión sea más breve, pues el diferencial del termostato puede ser más bajo; pongamos 0,5 ºC, En cambio en un radiador tradicional con un termostato sin tantas historias, el diferencial puede ser de 1 ºC. O sea, que si ponemos la temperatura a 21 ºC, en el caso del radiador tradicional, cuando llegue a 21 ºC se desconectará la resistencia y cuando baje la temperatura , 1 ºC a 20 ºC, volverá a conectar la resistencia. En cambio, con el termostato digital, si ponernos 21 ºC, calentará hasta esa temperatura, y cuando baje medio grado (en lugar de uno, como antes), volverla a conectar la resistencia. Pero la frecuencia de cortes será el doble, con lo que los tiempos de funcionamiento de la resistencia, y por ende, la energía consumida, será IDÉNTICA. Y no hay más cera que la que arde. Ya pueden decir misa en latín que las cosas son como son. No como dicen que son.
Para terminar, una sencilla explicación sobre lo que sucede en el aire acondicionado. Igualmente ponemos el termostato en la temperatura deseada. Cuando arranca el compresor, y así cada vez que lo hace, como es un MOTOR eléctrico, y tiene un cierto rendimiento (nunca del 100 %), pega un “tirón de consumo” eléctrico que se nota luego en la factura. Pero en el caso de la resistencia no existe el tirón. No es un motor. El consumo es siempre el mismo. 
Volviendo al aire acondicionado: cuando se consigue estabilizar la temperatura, se desconecta el compresor hasta que baja el diferencial del termostato. En ese momento, vuelve a arrancar el compresor, dando otro tirón de consumo, y así, cada vez que arranca. En este aparato SÍ se notan en el consumo los paros y arranques del compresor. No en las resistencias de los calefactores. 
Tanto es el consumo en el aire acondicionado de estos “picos” de consumo, que se buscó un sistema de MANTENER un diferencial de décimas de grado en el termostato, por lo que siempre está funcionando el compresor: pero así como para alcanzar la temperatura va a tope, cuando la ha alcanzado, modera su velocidad (su consumo) ajustándola a las pérdidas de frío o de calor que se producen en la habitación. Por eso no hay tirones y por eso este sistema, llamado INVERTER, ahorra un 30 % respecto al mismo aparato sin este invento.