Estoy realmente cabreado con la insistente publicidad engañosa del detergente ARIEL en TABS (cápsulas llenas de detergente que se diluyen en el agua), que dice su oblicuidad engañosa que ahorran “hasta un 33 % de detergente, porque sin estas “tabs” o cápsulas, en las lavadoras se tira hasta un tercio del detergente que echamos en el depósito de la lavadora, “que se va “por las cañerías”. Nunca hubiera imaginado que la multinacional PROCTER & GAMBLE, fabricante de ARIEL y de otros 300 productos en el mundo necesitara de esta zafia publicidad para aumentar sus ventas, aprovechándose de la buena fe de la gente y de la pasividad de las autoridades en materia de control de la publicidad engañosa, de los otros fabricantes de detergentes y de los fabricantes de lavadoras.

No sé de dónde habrán sacado la justificación de este “invento” que evita que hayamos tirado y sigamos tirando, toda la vida, un tercio del detergente líquido que ponemos en las lavadoras en cada colada.
Tampoco entiendo que ningún fabricante haya salido al paso de esta barbaridad técnica que ha creado y publicitado machaconamente esta multinacional del detergente y otros negocios. ¿O es que los fabricantes de lavadoras son tan inútiles que nos han hecho perder en toda la vida y siguen haciéndolo un 33 % del detergente que echamos en la lavadora? No lo creo. Pero no han reaccionado, al menos que yo sepa.
Por cierto ¿Dónde se ha escondido la “patronal” de los anunciantes ”AUTOCONTROL”, que según dice, se ocupa de combatir la publicidad engañosa? Supongo que no ven la televisión, y como siempre, no se han enterado. Y si se han enterado y no han movido un dedo, aún peor. 
Pero a todo esto me doy cuenta de que estoy despotricando contra esa publicidad engañosa, contra ese timo fenomenal y todavía no he explicado el por qué del timo. Pero no os preocupéis, amigos lectores, pues no soy de los que hablan por boca de ganso, y cuando digo algo, y sobre todo cuando su relevancia es importante para el bolsillo de millones de españoles (y supongo que de los otros 160 países del mundo donde esta multinacional vende sus productos) antes he estudiado la falsedad o realidad de sus argumentos. Vamos a verlos.
Según reza el anuncio por televisión, “en algunas lavadoras, hasta un 33 % del detergente se va por las cañerías, por lo que recomienda las TABS o cápsulas de detergente que contienen la dosis para un lavado y que explican “debe colocarse en el fondo del tambor de la lavadora, antes que la ropa, para que de esta manera, el detergente “vaya directo a la ropa” y se aproveche hasta la última gota”. Este es, más o menos, el texto que machacan los anuncios por televisión.

Otra versión parecida es la que ofrece el vídeo de su Web, donde una supuesta ama de casa viene a decir “…el pasado martes, el fontanero me dijo que un tercio del detergente que echaba en la lavadora se va por las cañerías…” y por eso, para no malgastar, en la época de crisis que estamos, decide pasarse a las cápsulas de ARIEL.

Supongo que ese mismo martes, después de oír al fontanero, habló con Procter & Gamble y les dijo: esto hay que solucionarlo. Y de ahí vino el invento del TBO. 
El engaño publicitario viene, en este caso, porque las “amas de casa” o los “amos de casa” no conocen lo que hay dentro de la lavadora, pues entre otras cosas, no se ve. Puede pensarse entonces que cuando echas el detergente en el depósito al efecto, “hay una cañería” que se traga el 33 % del detergente y lo tira al desagüe” pues eso dice la publicidad de ARIEL. Y eso ES MENTIRA. Vamos al tema. El depósito detergente de la lavadora tiene normalmente tres compartimentos: prelavado, lavado y suavizante. En cada uno de ellos se echa la dosis de detergente necesaria (prelavado y lavado) y de suavizante, si se utiliza. De la base del depósito de detergente sale un tubo de goma que va a parar a la cuba de la lavadora, que contiene en su interior el tambor de la máquina, que es donde ponemos la ropa.
La cuba pues es el recipiente, de un diámetro unos centímetros mayor que el bombo, donde se queda el agua, y en cuyo interior, como he dicho, gira el bombo o tambor. De la base de la cuba sale otro tubo de goma que va a parar a la bomba de desagüe, que es la que expulsará el agua procedente del prelavado, del vado y de los aclarados, cuando llegue el momento, en cada caso.
Ahora vamos a ver si os explico para que lo entendáis qué sucede cuando le damos al mando del lavado para iniciar el ciclo. Previamente habremos colocado el detergente en los dos depósitos y el suavizante en el suyo. Al iniciar el programa, lo primero que notaréis es que entra agua. Si habéis previsto un programa con prelavado, el agua entrará por esa parte del depósito, llevándose el detergente hacia la base del depósito y de ahí al tubo que descarga el detergente (YA DISUELTO EN EL AGUA) en el caldero o cuba. Entra la cantidad de agua del prelavado y empieza a girar el tambor con la ropa. Observaréis que el agua contenida en la cuba llega hasta unos centímetros por encima de la base del tambor. Antiguamente llegaba casi hasta la mitad de la cuba, pues las lavadoras gastaban el doble de agua que hoy). 
Ya he dicho que desde la base de la cuba sale un tubo que va hasta la bomba. Tiene unos 4 ó 5 cms. de diámetro y una longitud de unos 10 cms. Cuando la bomba se pone en marcha para vaciar, expulsa el agua de la cuba y la manda al desagüe.
Aquí pueden “agarrase” los “inventores” de la publicidad diciendo que parte del agua, con detergente en disolución, va a parar a ese tubo y lo llena. (No puede salir porque la bomba de vaciado no funciona).Bien, de acuerdo: ese tubo “retiene” medio litro de agua, que no se utiliza en el bombo para lavar. ¿Es eso lo que ahorra la TAB o cápsula de ARIEL? Parece que así es, que se basa en eso. Pero es mentita doble, como voy a demostrar. Si son 500 cm3 (medio litro) de solución detergente, sobre los 10 litros del lavado, se trataría del 5 % de solución detergente, y concretamente de detergente serían 0,15 gramos si la cápsula tuviera 15 gramos de detergente, y no del 33 %, que serían 5 gramos, o sea, 33 veces menos de lo que dice la publicidad que se pierde. Por lo tanto, este argumento publicitario no vale, aunque ellos dicen que “se va por las tuberías”.
También dice la publicidad engañosa que se ponga la cápsula en el interior del tambor “para estar directamente en contacto con la ropa, para no perder ni una gota de detergente”. Otra mentira.
Lo que lava, en contacto con la ropa, no es el detergente, sino la “solución detergente”, que no es ni más ni menos que agua con un poco de detergente disuelto. El detergente directo sobre la ropa puede dañarla. En química, una disolución o solución es una mezcla homogénea a nivel molecular o iónico de una o más sustancias, que no reaccionan entre sí. Ver 
Así pues, lo que se “pierde” en el tubo de desagüe de la lavadora es el volumen del trozo de tubo de unos 5 cms. de diámetro por 10 cms. de largo que va de la cuba a la bomba. Exclusivamente. No hay más pérdidas de detergente ni de solución detergente, y eso hemos visto ya que representa un 5 % del volumen de la solución detergente, o bien 0,15 gramos de detergente  de un total de 15 gramos. O sea que se pierde una centésima parte del detergente.
Nos queda ver cómo las TABS “ahorran hasta el 33 % de detergente. Los “sabios” de ARIEL piensan que los “tontos” de los consumidores, al decirles que la cápsula se pone en el interior del bombo, antes que la ropa y en contacto directo con ella, para que no se pierda ni una gaita, ya está todo dicho. Pues no, señores sabios, no está todo dicho:
Si está dicho que lo que lava es la “solución detergente”, por lo que lo que hace la cápsula famosa es DISOLVERSE cuando entra en contacto con el agua, convirtiéndose (agua y detergente) en la soluciono detergente. Y esta solución detergente, ¿A dónde va a parar? Pues va aparar, en primer lugar,  a LOS PUNTOS M´ÑAS BAJOS. ¿Cuáles son? pues el tubo que va del caldero a la bomba. O sea, lo mismo que iba con el detergente colocado en el depósito y el agua que iba entrando, lo que producía la “solución detergente” que iba, en primer lugar a la parte más baja de la cuba, o sea, al tubo que va ala boma. 
¿Me quieren decir los inventores de las TABS o cápsulas de Ariel DÓNDE ESTÁ EL AHORRO? El ahorro, inventores de ARIEL, es CERO PATATERO, pues lo mismo da disolver el detergente del depósito cuando entra el agua que disolver la cápsula en el interior del bombo. ¿O no?
Pero no he terminado. Una vez rebatidos sus ridículos argumentos, AFIRMO que esas cápsulas supuestamente ahorradoras NO SOLO NO TIENEN VENTAJAS, SINO QUE TIENEN INCONVENIENTES. Son estos:
Inconveniente primero: Si pones la cápsula en el bombo, tienes que ANULAR EL PRELAVADO. Porque si no lo anulas, al entrar el agua del prelavado, se disuelve el detergente de la cápsula y se aplica el detergente solo al prelavado. En la entrada de agua posterior, para el lavado, donde hay temperatura y más tiempo de agitación, SE LAVA SIN DETERGENTE. Vaya negocio, inventores de ARIEL…Está claro que no puedes hacer prelavado… Y si lo haces, el lavado no sirve de nada, pues no se lava por carecer de detergente.
Inconveniente segundo: hemos establecido que la solución detergente es este elemento disuelto en agua. Se entiende que no es lo mismo disolver esta cantidad de detergente en una cantidad de agua o en la mitad. Es evidente que la concentración de una misma cápsula de detergente, disuelta en 10 litros de agua, puede tener una concentración óptima. Pero esa concentración, o efectividad para el lavado, se reduce a la mitad si se lava con 20 litros de agua, ¿O no? Pues claro que sí. Pues ese es el desastroso efecto que produce la misma cápsula o TAB de ARIEL en una lavadora que tenga más de 7 ó 8 años: que la cantidad de agua es el doble en el lavado. O sea, que si pones la cápsula en una lavadora algo antigua, la efectividad de la solución detergente, que es la que lava, es la mitad. O no, inventores de AIEL?
Conclusión: estas TABS o cápsulas no solo son una publicidad engañosa y NO AHORRAN NADA DE NADA, SINO QUE, ADEMÁS, no se puede hacer el prelavado, y el poder de lavado se reduce a la mitad en lavadoras algo antiguas, cuando consumían unos 20 litros de agua en el lavado. 
Lamentablemente este engaño/estafa de la publicidad engañosa de Ariel NO VA A LLEGAR SINO A LOS LECTORES DE ESTE BLOG, Y QUIZÁ HASTA ALGUNOS NO LLEGUEN A CREÉRSELO, pues ¿Que puede hacer una sola persona contra el poder de la multinacional? Pues nada de nada…pero si algunos de mis lectores se dan cuenta del engaño, al menos ellos no caerán en la trampa. Descarto anticipadamente que algún responsable político o administrativo, defensores del pueblo, defensores contra la publicidad engañosa, etc. etc, vayan a hacer algo por frenar el insulto a la inteligencia de esta marca. Lástima que, por el contrario, haya blogs como éste, que, no sabiendo lo que dicen, crean a pies juntillas esta publicidad engañosa y se conviertan en los primeros en divulgar entre sus lectores/as tamaños desatinos. Y se queden tan satisfechos de haber ayudado a sus lectores….a caer en la trampa. 
En vez de gastar tantos millones de euros en publicidad engañosa, ARIEL debería revisar –y traducir correctamente, en español- la absurda traducción automática de tales cápsulas en su Web. Una traducción “decente” puede costarles menos de 50 euros. Y se gastan millones en publicidad. Un abuso, una indecencia, una tomadura de pelo y un insulto a la inteligencia de sus clientes. Eso son las TABS o cápsulas de ARIEL. 

NOTA POSTERIOR A LA PUBLICACION DE ESTE ARTÍCULO 
 
JESUS, un amable lector, el pasado día 24 me dejó este comentario que reproduzco y que podéis leer al pié de este artículo. Efectivamente todo parece indicar que el blog que yo cito a través del enlace, está creado o tutelado por Procter & Gamble, por lo que, lógicamente, no van a echar piedras a su tejado y sí llevarse toda el agua a su molino. Podéis entrar en él y ver los dos acertados comentarios de JESUS, a quien agradezco su colaboración. Dice así: “Acabo de dejar un comentario en ese blog que habla tan bien de las pastillitas estas, pero poco después me he dado cuenta de que es un blog oficial de Procter & Gamble, encubierto como si lo escribiese una persona pero que no paran de alabar a Ariel, Fairy, Ambipur y demás empresas del grupo. 
Vamos, que creo que poco caso me van a hacer a mi comentario…”