Aprovechando la consulta de un lector, voy a explicar los distintos conceptos que contiene la Etiqueta Energética de una lavadora, que son: la eficiencia energética, consumo anual de energía eléctrica en lavados, consumo anual de agua, clase de eficacia del lavado, clase de eficacia del centrifugado velocidad máxima de centrifugado, humedad residual después del centrifugado, nivel de ruido en el lavado y nivel de ruido en el centrifugado. 

 
JOSE, un lector, se había interesado por una lavadora y finalmente se decidió por una FAGOR modelo F8312, de carga frontal y hasta 8 Kg. de capacidad. Sobre los datos de este modelo voy a ir explicando los diferentes conceptos enunciados, que son la base fundamental para la decisión de compra de una lavadora. 
 
He buscado por los blogs para ver si alguien había descrito de manera sencilla y correcta los diferentes conceptos enunciados. He encontrado de todo, desde errores a simples datos que ya dicen las etiquetas de los aparatos. Pero yo buscaba otra cosa y no la he encontrado. Por eso me he decidido a escribir este artículo, para que quien quiera que lo lea, si quiere, pueda entender todos y cada uno de los conceptos. Ojalá lo consiga. 
 
El primer concepto que recomiendo se decida es la Eficiencia Energética. Podríamos decir que es el rendimiento del consumo de electricidad de la lavadora para hacer un mismo trabajo. 
 
Las clasificaciones energéticas se empezaron a aplicar por la Unión Europea en 1.994. Se determinó que la clase más eficiente se llamaría A. Le seguiría B, menos eficiente, C, menos eficiente, D, menos eficiente. D se consideraba como la media de eficiencia en la escala, y E y F por debajo de la media. Transcurridos 15 años, hubo que retocar la escala, pues el incentivo de la mayor eficiencia energética era ya una exigencia de los consumidores. Por lo tanto, todos los fabricantes tuvieron que construir ya lavadoras, lavavajillas, frigoríficos, hornos, etc, de eficiencia energética A, la más alta. Pero como la técnica y la investigación no se detienen nunca, muchos fabricantes empezaron a construir aparatos con mayor eficiencia que la A, con lo que, como decía, hubo que ampliar la escala antigua con otra nueva, la actual, donde se han eliminado las clases menos eficientes F y G, y se han añadido por arriba las más eficientes A+, A++ y A+++, que es la máxima en este momento. 
 
En vista de que la mayoría de la gente solo sabe de la eficiencia energética que cuanta más alta menos consume y cuanto más baja más consume, he creído conveniente incluir aquí una tabla que creé para mi anterior artículo sobre la amortización de la eficiencia energétiuca. Esa tabla la he ampliado incorporando una nueva columna que he pensado que está más al alcance de los lectores: he aplicado los mismos conceptos de la reducción de los consumos de las lavadoras a unos supuestos coches, partiendo de una lavadora y coche de hace unos 15 años. A la lavadora le otorgo el consumo normal de electricidad de aquella época, llegando al consumo actual más eficiente A+++. Fijáos en el consumo anual hace quince años, que era de 817 KWh. Y el consumo actual más eficiente sería de 196 KWh al año.
CLASE
COEF.
AHORRO
CONSUMO
CONSUMO ELECTRICO
LITROS GASOLINA
A+++
0,24
76%
24%
196 kwh
2,4
A++
0,3
70%
30%
245
3
A+
0,42
58%
42%
343
4,2
A
0,5
50%
50%
408
5
B
0,65
35%
65%
531
6,5
C
0,8
20%
80%
654
8
D/E
1
0%
100%
817
10

 

                        
Para que lo entendáis mejor, en la tabla os he puesto un imaginario coche que comprasteis hace 15 años y le supongo un consumo de 10 litros de gasolina cada 100 Kms. Si el coche hubiera evolucionado como lo han hecho las lavadoras, el mismo vehículo comprado hoy consumiría 2,4 litros de gasolina. Y no solo eso: el coche actual tendría más prestaciones, más seguridad, más capacidad, menos ruido, más estético, etc. Como las lavadoras actuales respecto a las antiguas. 
 
Volvamos a la lavadora. El coste antiguo a precio constante del KWh sería 817 KWh x 0,19 € = 155 € al año. En cambio con el consumo actual hubiera sido de 196 x 0,19 = 37,24 €. Esos datos os dicen que el consumo actual se ha reducido en un 76 % respecto a la antigua lavadora, o lo que es lo mismo, actualmente nos cuesta solo el 24 % de entonces. En la tabla podéis ver el consumo y el ahorro, en porcentajes, de todas y cada una de las diferentes clases de eficiencia energética. 
 
A destacar que siendo el ahorro actual respecto al antiguo de 155 € – 37 € = 118 € anuales, una lavadora de eficiencia energética A+++ que valga 500 € se amortizaría en 5 años. O sea que si tienes una lavadora de esas muy antiguas, tírala, cómprate una de la máxima eficiencia y al cabo de 5 años con lo que te has ahorrado en electricidad, te ha salido gratis la lavadora y tendrás al menos otros cinco años de ahorro, habrás evitado averías fuera de garantía y tendrás la mitad del consumo de agua, más capacidad de carga de ropa, menos uso de detergente, más calidad de lavado y de centrifugadoi… 
 
Para el lector JOSE, por cuyas preguntas he escrito este artículo, tengo que decirle que el consumo que aparece en la etiqueta energética de su lavadora es de 196 KWh al año. Y eso no lo entiende. Veamos. 
 
Para poder comparar todas las diferentes marcas de lavadoras hay que fijar un patrón común de comparación, que es el consumo medio de varios tipos de lavado (cortos, largos, de algodón, sintéticos, con más temperatura del agua, con menos, etc.). Una vez promediado el consumo de un lavado, siguiendo todos los ensayos las mismas reglas, podemos establecer ese gasto medio de electricidad por lavado. Si aplicamos a estos KWh de cada lavado 220 lavados al año, tendremos el gasto medio anual de esa lavadora. En el caso de JOSE, son 196 KWh, que divididos por 220 lavados, nos sale el promedio de consumo por lavado: 196 KWh/220 lavados = 0,80 KWh de promedio por cada lavado, cuyo coste, a 0,19 € por KWh sería de 0,12 € por lavado (12 céntimos de euro por lavado de promedio). 
 
Como estas explicaciones se han extendido demasiado, dejo para un próximo artículo el análisis del resto de datos (eficacia del lavado, del centrifugado, consumo de agua, humedad resídela de la ropa, etc.) . Si os ha interesado este artículo, no os perdáis la segunda parte.