SAMUEL, amante de las marcas alemanas, ha dejado un comentario en mi artículo  donde muestra su satisfacción por haber adquirido una lavadora alemana de la marca AEG, manifestando que lava mejor que la de su madre porque usa más cantidad de agua y “jabón”. Vamos a averiguar si es cierto que lava mejor y por qué motivos. Veamos el comentario de este lector. Dice así:

Samuel Martinez21 de abril de 2014, 3:05Buenas noches, sr. Antonio!!

Hace poco adquirí mi primera lavadora. Soy amante de las marcas alemanas y tenia claro que queria una AEG. Concretamente el mod. 76280fl. Hasta la presente estoy contentísimo. He de decir que cuanta más agua coja en el lavado y mayor tiempo, mejores resultados de lavado. Lo digo por experiencia. Las AEG son las que más agua utilizan en lavar y las del grupo BSH, como Bosch, las que menos. Mi madre tiene Bosch y la calidad de las dos lavadoras es similar, algo superior en AEG ( los acabados), pero en resultado de lavado, gana y por goleada AEG, es espectacular como queda la ropa blanca y mejores resultados de aclarado. Para lavar se necesita agua y jabón y si prescindimos de estos dos elementos, poco hacemos. Gracias Antonio. Creo que hice buena compra.”

En efecto, SAMUEL hizo una buena compra. Pero tiene algunos conceptos no del todo ortodoxos. Tiene razón al decir que para lavar se necesita “agua y jabón” entendiendo por jabón el detergente, que es cosa distinta del jabón, y lo que debe usarse en las lavadoras en sustitución de los antiguos jabones

Lo que sucede es que debe medirse bien el agua que necesita la lavadora y además, en cada programa distinto de lavado. Las lavadoras de hace más de 20 años consumían el doble de agua que en la actualidad y lavaban peor. Porque lo que lava no es la cantidad de agua que se usa en cada ciclo, sino la solución detergente o concentración de detergente en el agua. Y lo mismo en el aclarado, que en la actualidad se precede al menos en uno de ellos, de un ligero centrifugado para eliminar los restos de detergente. Que pudieran quedar en la ropa.

Usando los actuales detergentes el poder de lavado se incrementa sensiblemente sobre los antiguos, especialmente si son líquidos, ya que se disuelven mejor en el agua, son más efectivos y si se echa más cantidad de lo aconsejable, no se perjudica tanto el ciclo de lavado que usando detergentes en polvo, que echados en exceso producen depósitos de materia blanca en la cuba, que muchos creen que es cal de aguas duras cuando se trata de un exceso de detergente en polvo que no puede disolverse en la cantidad de agua para el lavado. Por eso es muy recomendable no pasarse de medida si se usa detergente en polvo, pues el exceso es casi peor que el defecto, siendo lo más aconsejable usar detergente líquido, que no presenta problemas de deposiciones.

La acción de lavado y su mejoría y mayor eficacia se consigue con los actuales detergentes (especialmente líquidos) y el rediseño de los arrastradores y agujeros del tambor, unidos a la temperatura del agua. ”La cantidad de agua necesaria en cada ciclo se obtiene en cada modelo de lavadora mediante ensayos exhaustivos en los laboratorios de prueba hasta llegar a la cantidad necesaria en cada caso, de acuerdo con las dimensiones del tambor y del tipo de ropa que se vaya a lavar. Se busca además que la cantidad de agua necesaria sea la mínima, pues cuanto menor sea, más económico resulta calentarla, por lo que mayor es la eficiencia energética del aparato.

Estos ensayos de laboratorio para determinar el poder de lavado se hacen utilizando ropa especial preparada también en laboratorios con unzas condiciones especiales según el tipo de tejidos a lavar y tratada con “suciedades y manchas tipo”. De esta manera, utilizando estas ropas estándares por todas las marcas, se obtienen resultados equiparables.

Respecto a la calidad del lavado, eso depende más del detergente usado, de la temperatura adecuada del agua, del tipo de suciedad y del tipo de ropa. De lo que menos depende es de una cantidad mayor de la necesaria de agua: solo la que realmente precisa, y eso, como he dicho, es un trabajo de ensayos de laboratorio.

En la actualidad se ha eliminado de las Etiquetas Energéticas la información sobre la eficacia del lavado, que hace años, cuando se implantaron estas normas, eran desde la “A” a la “G”. Digo que se ha eliminado en la actualidad porque ya todas las lavadoras de 5 kilos o  más, cumplen con las exigencias de la calidad de lavado mayor, (máxima) que es la “A”. Por lo tanto, todas las lavadoras tienen el mismo poder de lavado. Cosa necesaria para obtener esa calidad son las condiciones que he dejado dichas de programa elegido, detergente utilizado, tipo de suciedad, temperatura adecuada, etc. Cumpliendo esas condiciones, prácticamente todas las lavadoras pueden lavar en calidad “A”, la mayor posible.

Todo esto independientemente de la calidad del aparato, la seguridad de la marca, el consumo eléctrico, la duración del aparato, etc., etc.