Navegando por la red, he aterrizado en un blog donde explican y dan consejos sobre los lavavajillas, concretamente sobre el uso de la sal y de las pastillas o cápsulas para el lavado que el autor llama “3 en 1”.
 
El blog se llama MUNDO ELECTRODOMESTICOS  y  tenía pinta de asesorar sobre estos aparatos,  por lo que me he interesado y he leído su artículo sobre la “evolución de los lavavajillas”. Ver en
http://www.etuyo.com/blog/2008/09/evolucion-de-los-lavavajillas/

Mi sorpresa ha sido mayúscula al leer el siguiente texto, que copio literalmente:
“… El consumo de agua y electrico actual, no suele exceder de 12 litros de agua y 1,05 Kw. de luz. Muchos aparatos llevan ya incorporado lo que se llama 3 en 1, és para el uso de pastillas calgonit o parecidas, eso no significa que no debais añadir carga de sal, hay que hacerlo igualmente, sólo que el aparato gastará ,menos que sin 3 en 1, ya que las pastillas, estan estudiadas para una carga de cubiertos standard, y si en realidad habeis sobrecargado el aparato, el lavavajillas, cojerá la sal que necesita de la carga que haya en el mismo, para su uso.
Aviados están quienes lean este artículo y sigan sus consejos!. En este párrafo hay los siguientes errores:
-Todos los lavavajillas tienen un depósito de  detergente, donde se puede colocar, sin ninguna dificultad la pastilla que el autor llama “3 en 1”.
 
-Aconseja que se añada sal, cuando las famosas pastillas tienen ya incluída la función de rebbajar la dureza del agua, según FAIRY, hasta 38 grados hidrotimétricos (franceses). Por lo tanto, no siendo necesaria la sal para reducir la dureza hasta que el agua tenga más de 38 grados hidrotimétricos franceses. En zonas donde la dureza no sea superior, no es necesario poner sal.

-El aparato, dice, ”gastará menos sal que si no se utilizan las pastillas, ya que las pastillas están estudiadas para una carga de cubiertos estándar. Confunde Churras con Merinas, pues la  carga de cubiertos estándar se refiere a que en los lavavajillas de 60 cms. de ancho, caben 14 cubiertos (plato hondo, llano, de postre, vaso, tenedores, cuchillos, cuharas..) de medidasestandarizadas, no cualquier tipo y medida de cubiertos. Los lavavajillas de 45 cms. de ancho son aptos para cargar 9 cubiertos y en  los pequeños, de sobremesa,  caben cuaro cubiertos estándar.


-Respecto  a su añadido “y si en realidad habeis sobrecargado el aparato, el lavavajillas, cojerá la sal que necesita de la carga que haya en el mismo, para su uso.” De eso, nada. El lavavajillas cogerá la misma sal si lava un solo plato que si lo atiborras de cubiertos, pues la toma de agua salada es independiente de la carga (el aparato no sabe constar los cubiertos que le has puesto) y  está programada automáticamente al final del secado, único momento en el que se hace circular el agua por el depósito de la sal del descalcificador, con lo que el agua se carga de iones de sodio de la sal,  e inmediatamernte se hace pasar por el depósito de resinas del mismo descalcificador, donde intercambia los iones de sodio que lleva la sal del agua, cediéndolos a las resinas, y tomando los iones de calcio y magnesio que allí habia, culpables de la dureza del agua. Por eso al descalcificador se le llama también intercambiador iónico.
 
Para finalizar la explicación, diré que al iniciarse los procesos de  entradas de agua para el lavado caliente y para el aclarado caliente (no para el prelavado ni para el primer aclarado, pues en estos procesos no se calienta el agua y no es necesaria descalcificación alguna). Como decía, en estos dos procesos, el agua pasa por el depósito de resinas, donde intercambia los iones de calcio y magnesio que lleva, que son los que proporcionan la dureza al agua, por los iones de sodio de las resinas, con lo que el lavado principal y el aclarado caliente, se hacen con agua descalcificada. O sea, el agua que debe ser desclalcificada, pasa por el depósito de resinas, “toma” los iones (partículas) de calcio y de magnesio, y “suelta” los de sodio. De esta manera, el agua que entra en el lavado y aclarado caliente, va descalcificada.

Con esta operación, las resinas se saturan de iones de calcio y magnesio, con lo que ya no servirían pra la siguiente carga del lavavajillas. Entonces, en el secado, se produce la entrada de agua salada a las resinas, cediendo el sodio de la sal y llevándose el calcio y el magnesio al desagüe, quedando el descalcificador regenerado para repetir la operación de descalcificar en el siguiente lavado.

Aclarado el proceso, no me queda sino lamentar el desconocimiento del autor, no por no conocer los procesos, sino por dar unas explicaciones fantasiosas y erróneas, con lo que seguro va a confundir a los legos en la materia. Y lo que es peor, hacerles poner siempre sal, cuando ya se ha dicho:

  1. En aguas blandas no es necesaria la sal. No hay que usarla para nada, pues estás tirando el dinero por el desagüe.
  2. El aguas duras hasta 38 grados de dureza, no es necesaria tampoco pues la dureza la corrigen las capsulas o el “3 en 1” como les llama el autor.
Ver mi artículo sobre este tema, 
¿Puedo ahorrarme la sal en el lavavajillas?
Para finalizar, recordaré un consejo que nos dio en clase un catedrático, hace muchísimos años: Para hablar  o escribir sobre un tema, necesitáis saber diez veces más de lo que vais a decir. Si no es así, no lo hagáis, pues es muy posible que engañéis a la gente y además podéis quedar en ridículo.
 
En el caso que nos ocupa, no se trataba de emitir una opinión, en cuyo caso cada uno puede tener una distinta. Se trataba de aconsejar y asesorar a los lectores. Y aquí si se puede (mejor dicho: se debe) aplicar el consejo de aquél cacatedrático. Yo me he esforzado por seguirlo siempre que he podido. Y sobre todo a la hora de dar consejos.