FRCISCO JAVIER, de México, como se auto titula el lector del blog que dio origen al primer artículo  como respuesta a sus tres extensos COMENTARIOS dejados en mi otro artículo , fue contestado en parte. Hoycontesto el resto de sus consejos sobre todos los aspectos de las lavadoras, donde nos enseñaba que los cálculos que hacemos no son exactos, que hay muchas cosas que deben tenerse en cuenta como la eficacia del lavado, la calidad de los detergentes, las temperaturas y programas de lavado, la dureza del agua, el tipo de suciedad, la clase de ropa, el daño que produce a la ropa cada ciclo de lavado, el coste de ir a comprar la ropa estropeada, el tipo de centrifugado y el de secado. Vamos a comentar y rebatir, en su caso, sus enseñanzas.

1.- Visita a mi “foro”. Esto no es un foro, Francisco JAVIER (en adelante, Sr. Profesor). “Un Foro (también conocidos como “foros” o “foros de discusión”) “…en Internet es una aplicación web que da soporte a discusiones u opiniones en línea. Dicha aplicación suele estar organizada en categorías que contienen foros. Estos últimos foros son contenedores en los que se pueden abrir nuevos temas de discusión en los que los usuarios de la web responderán con sus opiniones.”
También en esta misma era de internet se ha creado el BLOG, que es “…un sitio web en el que uno o varios autores publican cronológicamente textos o artículos, apareciendo primero el más reciente, donde el autor conserva siempre la libertad de dejar publicado lo que crea pertinente y donde suele ser habitual que los propios lectores participen activamente a través de sus comentarios…”
2.- Dice:
“…usted tiene toda la razón en varias cuestiones, como por ejemplo lo absurdo de la publicidad engañosa que es un total intento de engañar al consumidor y me parece excelente que usted haga esta crítica, por la cual lo felicito. Sin embargo, y se lo digo con todo el respeto que usted se merece, sus cálculos sobre energía no son precisos,.. y no encontré ni un sólo cálculo hecho por usted o por los visitantes que se aproximara a la realidad… creo que ni usted ni sus visitantes han hecho un análisis completo del problema antes de comenzar a hacer sus operaciones aritméticas.
Mi punto de vista es que existen muchos factores implicados en el ahorro de energía que no se están considerando al momento de realizar los cálculos y por eso son erróneos. Enlistaré algunos:
El factor principal que no se toma en cuenta son LOS RESULTADOS EN LA EFECTIVIDAD DEL LAVADO. Todos hablan de ahorrar energía en un ciclo de lavado, pero nadie habla de RESULTADOS. Es decir que los cálculos se deben evaluar mediante los resultados que da cada sistema de lavado, de nada sirve que una lavadora ahorre 70% o incluso 99% de energía, si no lava bien. Y medir los resultados es sumamente complejo ya que en esto están implicados demasiados factores, por ejemplo, es muy difícil hacer una medición previa del nivel de suciedad de la ropa antes y después del ciclo de lavado. La suciedad es un fenómeno óptico, porque se ven las manchas,…etc, etc”
Todo eso fuñe rebatido y explicado en general en mi anterior artículo ya citado.
3.- EL TIPO Y CANTIDAD DE DETERGENTE. Aquí entra en explicaciones sobre la calidad de los detergentes: que si se echa más cantidad queda mejor la ropa, pudiéndose lavar con agua fría, que si los detergentes sólidos y líquidos influyen…
Todo eso ya lo sabemos, Sr. Profesor. Si se hubiera molestado en leer algo más en este blog habría encontrado las explicaciones sobre la rebaja de temperatura en el lavado, que permite la mejora constante de la calidad de los detergentes. De todos. No de uno solo, como parece Ud. recomendar. Y sepa también que los detergentes son sometidos sistemáticamente a controles para vigilar su efectividad, y que los existentes en el mercado europeo cumplen los mínimos exigidos por las normas al efecto, Si no fuera así no podrían ponerse a la venta.
4.- La dureza del agua

“El PH del agua varía mucho de una ciudad a otra, si el agua es ligeramente más alcalina o más ácida, esto tendrá una repercusión directa sobre los resultados”.

En los años 60 del pasado siglo, en España se usaba Calgón (exapolifosfato trisódico) cuando las aguas eran muy duras (gran contenido en sales cálcicas y/o magnésicas). En la actualidad los detergentes, sean sólidos o líquidos, llevan incorporados correctores de la dureza del agua, tanto en lavadoras como en lavavajillas. Si el grado de dureza es muy elevado (más de 40 º hidrotimétricos franceses), caben dos posibilidades: echar más detergente o añadir un producto del tipo Calgón ya descrito.
Esas explicaciones con las qiue nos ilustra eran conocidas (y corregidas) desde hace más de 50 años. Llega Vd tarde, como siempre.
5.- El tipo de suciedad de las prendas:

“No es lo mismo remover (en español, QUITAR) una mancha de grasa, que de pasto o de vino, y no es lo mismo remover hongos que remover bacterias, tampoco es lo mismo quitar polvo que remover residuos de insecticida, no es lo mismo remover un mal olor a sudor, que remover un mal olor provocado por humo de cigarro.”

Todas esas explicaciones y muchas más las tienen en cuenta los fabricantes de los detergentes. No necesitan que se las expliquemos de nuevo para que se enteren de ello,
6.- El tipo de ropa o de tela:

“El agua tibia o caliente siempre es mejor para remover la suciedad y para eliminar bacterias que el agua fría, sin embargo el agua tibia puede promover el crecimiento de hongos en la tela, o el agua caliente podría desteñir la ropa de color. Por lo tanto hay que medir la efectividad tomando en cuenta el tipo de tela.”

Para eso están los diferentes programas en función del tipo de ropa y las diferentes temperaturas de cada programa. Y eso, amigo profesor, hace muchísimos años que se inventó.
7. ALGO MUY IMPORTANTE:

“el daño que le produce a la ropa cada ciclo de lavado. De qué me sirve que mi lavadora sea extremadamente eficaz para remover la suciedad y lo haga ahorrando mucha energía, si en poco tiempo va a provocar que los pantalones se rompan y las camisas se destiñan? eso me obligaría a comprar ropa frecuentemente y a lo mejor esto suena ridículo pero no lo es.”

El trato que una lavadora automática le da a la ropa es exquisito. Todo está calculado (número y diámetro de los orificios del tambor, su configuración, la velocidad y la alternancia de giro, los arrastradores, etc). Puedo decir, por las pruebas y ensayos de laboratorio que he tenido en mis manos que tanto el trato como la eficacia son muy superiores al lavado en máquinas de turbina o el lavado a mano. Eso de que se estropea la ropa puede suceder en algunos casos, dependiendo de la calidad de la ropa o del trato que se dé a la misma, no por la lavadora. No obtente puedo asegurar que la ropa se deja de utilizar por renovación por otra más actual que por su envejecimiento por el lavado. Al menos así sucede en España

“…Ya pensaron cuánta gasolina o Diesel gastarían en ir a un centro comercial a comprar unos nuevos pantalones porque los anteriores ya se rompieron? si una lavadora maltrata menos la ropa, se requerirán menos visitas al año al centro comercial para adquirir nuevas prendas, y quizás si calculamos lo que gasta un automóvil en combustible al centro comercial de ida y vuelta, ahí se pierda el ahorro de calentar el agua en muchos ciclos de lavados.”

Prefiero tomarme a broma esa observaciñon. No puedo creer que argumente en serio…
8.- MUY IMPORTANTE: EL MÉTODO DE SECADO:

“Si yo seco mi ropa a la sombra, no se opacará el color de las telas, sin embargo se eliminarán menos microorganismos presentes en ella, pero si yo seco la ropa al sol ahorraré mucha energía al no usar la secadora sin embargo el sol contribuye a que crezcan ciertos microorganismos en la tela, como algunos tipos de hongos, “

Debería ponerse al día el profesor. Las manchas de tipo orgánico hace más de 50 años que se eliminan en el lavado debido a los aditivos de enzimas que contienen los detergentes, Esas enzimas destruyen bacterias, dividen las estructuras de las manchas de tipo biológico (sudor, sangre, suciedad orgánica, etc). ¿De dónde salen las supuestas bacterias después de un lavado para que crezcan con el sol? ¿Y esos hongos? Sr. profesor: estamos en el siglo XXI…Dé un salto y póngase al día.

“…Por otro lado, si yo gasto energía en secar la ropa con una secadora de gas que tenga función de desinfección por vapor, lograré una significativa reducción de gérmenes en la ropa, reduciré mucho más los malos olores de la misma…”

 Ha quedado explicado que las bacterias, hongos, etc., se han eliminado en el lavado, por la acción enzimática y por la temperatura. El sol no ayuda a crear bacterias en la ropa, sino todo lo contrario.

“Para ahorrar energía, secar al sol.

Estoy de acuerdo., Y no lo estoy con el invento de las secadoras a gas, por lo que ya he dicho y porque en la actualidad son mucho más económicos los secados con secadoras con bomba de calor que las reliquias de las secadoras a gas de los años 80.

8.- EL TIPO DE CENTRIFUGADO:

Si mi lavadora centrifuga a 1,200 revoluciones por minuto, mi ropa quedará más seca, por lo tanto me ahorraré energía al secarla sin embargo QUEDARÁ MUCHO MÁS ARRUGADA y gastaré mucha energía en desarrugarla con la plancha…. Puede ser mejor una lavadora que centrifugue a 700 rpm, dejará la ropa más húmeda pero la arrugará mucho menos. Sin embargo si la seco en secadora gastaré más energía.” (Ver lo de la incorporación de la bomba de calor a las secadoras)

Nuestro profesor debería, una vez más, ponerse al día. Estoy de acuerdo extra seco para guardar, extra seco y seco para planchar.
En defensa de los argumentos del profesor, en este punto estoy de acuerdo con él en que no es necesario llegar a 1.400 r.p.m. en el secado. Ni siquiera a 1.200. Normalmente aconsejo no pasar de 800 rpm en ropa de vestir y hasta 1.000 en el resto de ropa. No es recomendable superar estas velocidades por dos razones. La primera porque cuanta más velocidad de centrifugado tome en tambor, más desgaste para la ropa (eso sí, puede ser un desgaste de las fibras, no el del lavado). Y en segundo lugar, porque la curva del rendimiento del secado, si la representamos gráficamente en un eje de ordenadas (vertical), veremos como la cantidad de agua que se extrae en función de la velocidad, va descendiendo en el tiempo. O sea, que al principio de la operación, con la ropa chorreando, es fácil extraer el agua por el centrifugado, pero a medida que transcurre el tiempo, cada vez extrae menos agua, tanto que la curva de eliminación de agua llega un momento que se hace asíntota (paralela) al eje de las abscisas (horizontal), o sea, que llega un punto  que ya no se elimina más agua por más tiempo o velocidad de centrifugado que se seleccione. Por esa razón la eficiencia del centrifugado en las lavadoras, indicada obligatoriamente en la Etiqueta Energética, normalmente llega hasta la clase B, nunca a la A. 
Y la lección final de nuestro profesor
“Bueno, hay muchos más factores implicados en este asunto, lo que quería expresar es que simplemente calcular el gasto de energía en el proceso de lavado implica muchos más factores a considerar, es algo mucho más complejo, se tienen que considerar muchos otros factores.

Mi consejo es el siguiente: en México existe la PROFECO (Procuraduría Federal del Consumidor) y existe la NOM (Norma Oficial Mexicana)

Existe una norma que establece una serie de parámetros muy completos para calcular el ahorro de energía de un electrodoméstico en comparación con otro. Por ley, todos los electrodomésticos deben tener una etiqueta grande, donde expliquen, de acuerdo a la norma oficial, qué porcentaje de ahorro de energía aporta cada aparato como las lavadoras, en comparación con las de otras marcas y lo expresan de una manera muy sencilla de entender, es decir mediante porcentaje de ahorro. Voy a buscar esta etiqueta de una lavadora que compré y si gustan puedo publicarlo aquí.

Ese es un parámetro medido en laboratorio, siguiendo las normas de la ley, y es mucho más preciso y confiable para comparar el gasto energético de cada aparato y aunque no toma en cuenta todos los factores que yo mencioné, si considera muchos de ellos. Busquen esa etiqueta en cada producto, es de color amarillo, y así podrán comparar, por lo menos en México, qué lavadora gasta menos energía.”

Este punto final fue rebatido en mi primer artículo sobre el tema, donde explico que esa normativa extraordinaria de la que nos informa el profesor, implantada en México, fue implantada en la Unión Europea, y por consiguiente en España, en el año 1.994. Como decimos por estos lares, “a buenas horas mangas verdes”.