Un lector, RICARDO, ha dejado este comentario en mi anterior artículo sobre cómo será la nueva factura de la luz a partir de este mes de Abril de 2.014. En dicho comentario el lector explica su idea de que si los nuevos contadores inteligentes para la medición del consumo eléctrico, necesarios para la lectura de hora en hora de los consumos y precios de la electricidad, deberían haber previsto que pudieran medir la potencia máxima en un momento dado, para de esta forma, incorporar ese valor de la potencia máxima en la parte fija de la factura de la luz, en lugar del actual Término Fijo de la Potencia Contratada. De esa manera, añade RICARDO, esa parte del coste de la factura sería más real, pues la Potencia se adaptaría a la real de cada momento, no como la actual, que es un término fijo, que representa la máxima que se le puede pedir a nuestra instalación y que pagas lo mismo si utilizas esa potencia o no. De eso vamos a tratar hoy, amigos lectores.

 
Podios leer el comentario total aquí  pero para desarrollarlo iré extractando los párrafos más destacados del comentario. Veamos lo que dice este lector.

“…Y hablando del nuevo contador, hay un pensamiento que me ronda la cabeza estos días… Creo que se ha perdido una buena oportunidad para que organizaciones de consumidores y ciudadanos hubieran presionado a las eléctricas para que el contador hubiera sido “inteligente” de verdad. Si es tan listo de contar cada kilovatio que pasa por el cablecito prácticamente al segundo, ¿no debería ser también lo suficiente listo para saber la potencia que estamos usando en un momento dado?

A ver si me explico. No creo que sea técnicamente difícil fabricar un contador que, aparte de contar kilovatios, tuviera algún mecanismo para saber cuánta potencia estamos usando dependiendo de los electrodomésticos conectados. Un medidor de consumo de 12 euros puede calcular la potencia instantánea, máxima y mínima (aparte de muchas otras cosas) en casa, y creo que sería realmente fácil que se hubiera integrado esto en el contador “inteligente”, de manera que se pueda saber la potencia máxima usada ese mes (ya no digo a la hora, como pretenden las eléctricas), y cobrarla en la factura en consecuencia, en vez de una potencia máxima fija que cobran ahora para todo el año. Muy conveniente para las eléctricas, que te cobran el máximo todo el año cuando en realidad esa potencia la necesitas 4 o 5 meses al año (cuando hace mucho frío o mucho calor).”(Las negritas las he puesto yo)

La idea del lector es interesante, ya que propone que se pague por la parte fija en lugar de la potencia contratada, que a veces no se usa, por la máxima potencia dentro de cada mes, por ejemplo. Pero antes de entrar en materia necesitamos repasar algunos conceptos si queremos entender bien lo que se pretende y si eso es posilla. Veamos esta introducción, recordando (o aprendiendo) los siguientes e interesantes conceptos.
  • Amperio: es la unidad de intensidad de corriente consumida en un circuito. Para entendernos, es la cantidad de corriente que circula por ese circuito y depende del aparato eléctrico que esté consumiendo. La unidad de Intensidad de Corriente es el Amperio (A).
  • Voltio: es la unidad de la fuerza electromotriz, o diferencia de potencial entre los dos hilos de la corriente casera, La unidad se llama Voltio (V).
  • Vatio: es la unidad de potencia eléctrica, o la capacidad de producir energía. La unidad de potencia se llama Vatio (W). Normalmente se usa el kilovatio, o sea 1.000 vatios (kW). Observad que no digo kWh, sino solo kW).
  • Kilovatio x hora: es la unidad de energía consumida en una hora. Se expresa kWh.
Ahora pongamos un ejemplo sencillo. Vamos a suponer que en nuestra casa desconectamos todos los elementos eléctricos y miramos la lectura del contador anotándola para ver lo consumido cuando acabemos la prueba. Ahora cogemos un calefactor eléctrico de 1.000 vatios (1 kW) y medimos la intensidad de corriente que consume mediante un amperímetro. Veremos que consume 4,34 amperios. De otra parte, la potencia es el producto de la intensidad consumida por el voltaje. Veamos la fórmula
      Potencia en vatíois = amperios X voltios, o sea, W = A x V 
Sustituyamos en esta fórmula los datos de que disponemos: A = 4,34; V = 230 voltios, que son los que tenemos en los domicilios. La fórmula quedaría así:
      Potencia = 4,34 A x 230 V = 1.000 W (1 kW)
Si ese aparato lo mantenemos en funcionamiento durante una hora, la energía consumida será de
 
      Energía = Potencia x tiempo, y en nuestro caso,
      Energía = 1 kW x 1 hora = 1 kWh
Como vemos, la potencia se expresa en vatios, porque NO CONSUME. Solo indica lo que puede llegar a consumir si el aparato se conecta durante un tiempo determinado, en cuyo caso ya hablaríamos de ENERGÍA. Esa es la diferencia entre ambos conceptos.
Vayamos ya a la idea de RICARDO. Conociendo lo que ahora sabemos sobre Potencia y Energía, ¿Qué es lo que mide el contador de nuestra casa? El voltaje ya lo sabe: 230 V. ¿Qué necesita saber para calcular la potencia? Pues es muy sencillo: necesita saber la intensidad de la corriente que se va consumiendo. Necesita saber los Amperios que se consumen en el circuito. En el caso del ejemplo, el contador sabe que son 230 V de tensión y controla la intensidad: 4,34 A. El contador solo debe multiplicar la intensidad de la corriente consumida por el voltaje, y eso da una potencia de 1.000 W, como hemos visto.
Entonces, todos los contadores lo que miden es la Potencia. Y también el tiempo, pues para calcular la energía consumida el contador tiene que multiplicar la Potencia por el Tiempo. La potencia en kW y el tiempo en Horas, con lo que el contador calcula los kWh consumidos.
Así pues, amigo RICARDO, TODOS los contadores pueden detectar en cualquier momento la Potencia de los aparatos que están conectados. Eso significa que tu idea de tomar el momento del mes de mayor potencia conectada es fácil, muy especialmente en los nuevos contadores “inteligentes”. Y ahora pensarás: ¿Por qué no se aplica esta idea mía?. Pues siendo una idea con una lógica aplastante, no se aplicará. Simplemente porque ese no es el objetivo de este “impuesto” que es el Término de Potencia que nos cobran en la factura de la luz, que no tiene, en absoluto, ninguna justificación. Se trata de una especie de IMPUESTO. Es un PEAJE. Es un peaje con afán confiscatorio cuya misión es sacarnos el dinero para dárselo a las eléctricas y, no lo olvidemos, a la hacienda pública, pues de ahí también saca tajada.
En realidad la Potencia Contratada les importa un bledo a las eléctri8cas y al gobierno. Les da igual, pues lo que realmente cuesta dinero es generar y distribuir la electricidad. El cobrar por la potencia contratada es un peaje que no se justifica por la cifra de esa potencia, pues la Potencia NO CONSUME. Se trata, como ha quedado claro, de un impuesto de carácter antinatural, excesivo y confiscatorio.
Ya se sabe que el CUARTO PODER de este país es el OLIGOPOLIO de las compañías eléctricas. A los tradicionales poderes del Estado: LEGISLATIVO, EJECUTIVO y JUDICIAL, en este país se añadió otro que predomina sobre los tres anteriores y hace de su capa un sayo. Se trata del cuarto poder, el OLIGOPOLIO de las eléctricas.
Por consiguiente la idea de RICARDO no tiene ningún futuro porque como decía el Ingenioso Hidalgo a su fiel escudero, “Con la Iglesia hemos dado, Sancho” que luego el vulgo modificó la cita así “Con la Iglesia hemos TOPADO, AMIGO Sancho”. Sea como fuere, “CON LAS ELÉCTRICAS hemos topado, amigo RICARDO”.