MANUEL me ha dejado dos comentarios en este artículo. Dice que se le ha averiado un frigorífico de marca blanca a los 17 años de uso y pregunta que dada la obsolescencia programada de los componentes de los actuales frigoríficos, ¿Qué marca le recomiendo para que dure más? Añade que “…el personal del servicio técnico me ha dejado bien claro que los nuevos productos tienen una esperanza de vida inferior a la de los productos fabricados hace 20-25 años, todo ello basado en su experiencia de muchos años reparando…”

Podéis leer los dos comentarios en este artículo. Como no estoy en absoluto de acuerdo, aunque este tema lo haya tratado repetidamente, quiero insistir una vez más en los argumentos que demuestran que no es cierto. Ningún fabricante que se precie puede fabricar aparatos que duren unos 8 años, como dice MANUEL. Al contrario, cuanto más dure el aparato, y más fiable será (menos averías), más se recomendara esa marca a los amigos y conocidos y cuando llegue el momento, el aparato viejo se sustituirá por uno nuevo de la misma marca. Pero vamos a ir por partes…
El primer punto es la avería que tiene el combi de este lector. Dice lo siguiente: ”… Ahora, se forma hielo en gran cantidad en una zona concreta del refrigerador, así que me temo que no merece la pena intentar reparar una posible fuga y he decidido renovarlo…”. Amigo MANUEL, no se trata de una fuga del gas refrigerante lo que tiene tu combi. Se trata de que el aislante entre el mueble exterior y el interior (espuma de poliuretano), que envuelve los tubos de evaporación que refrigeran el compartimento del conservador se ha deteriorado en algún punto y eso permite el paso del aire de la habitación, que llega a ponerse en contacto con la tubería FRÍA del evaporador. La física (y la práctica) nos dicen que si el aire húmedo se pone en contacto con un material muy frío (la tubería del evaporador), la humedad del aire se condensa en forma de gotas de agua. Si el frío es elevado, como en este caso, esas gotas se convierten en hielo. Como ese fenómeno se produce cada vez que funciona el compresor, se va añadiendo hielo hasta formar una gran bola.
Hace más de veinte años, en estos casos el técnico saneaba el aislante deteriorado (parte trasera del frigorífico) de la zona dañada, le ponía nueva espuma aislante, la tapaba con lámina de papel de aluminio adhesivo y a seguir funcionando sin ningún problema.
Diréis que a qué viene este comentario sobre la reparación si de lo que estamos tratando es del cambio del aparato por la avería producida. Lo sé. Pero he querido decir cómo se solucionaba entonces para salvar el frigorífico y no tener que cambiarlo. Esa operación, hoy, sería impensable. Primero hay que ser muy manitas dependiendo de dónde esté el problema, y luego, el coste de los trabajos, materiales y desplazamientos se elevaría  posiblemente a la mitad de un aparato nuevo. Pero hace 20 años se hacía. La mano de obra era mucho más barata y los aparatos mucho más caros, por el menor poder adquisitivo de entonces.
Debemos plantearnos pues si los aparatos antiguos eran de mejor calidad o simplemente se reparaban más, por lo que duraban más tiempo. por lo dicho: menos coste de las reparaciones y mayor coste del aparato nuevo entonces. 
He hecho miles de estadísticas de cientos de miles de reparaciones en mis empresas de asistencia técnica de electrodomésticos, y os puedo asegurar que la calidad actual de los aparatos ES MUCHÍSIMO MEJOR que hace 20 años. O sea, que tienen ahora menos averías. 
Recuerdo que los motores de las lavadoras, por ejemplo, si se les estropeaba el bobinado interno, se desmontaban, se saneaba, se rebobinaban de nuevo y a volver a montarlos. Hoy en día reparar así un motor costaría cuatro veces más caro que fabricar uno nuevo. La mano de obra es sensiblemente más cara hoy que entonces. Y todo lo que se pueda cambiar por una pieza nueva resultará más barato que reparar la misma pieza averiada.
El extremo de este ejemplo es que cuando hay que cambiar un motor, cuesta tanto o más la mano de obra y los dos desplazamientos del técnico, que en relación con el coste de un  aparato nuevo, puede no valer la pena repararlo.
Pero no confundamos la cantidad de averías de antes y de ahora. Os daré un dato. En los años 70, la garantía de las lavadoras era de 6 meses. Pues bien, el número de intervenciones en garantía durante esos 6 menes, en lavadoras, podía llegar al 50 %. O sea, se reparaba 1 de cada 2 aparatos fabricados. Se reparaba cambiando la pieza, y a funcionar. Hoy la garantía en una lavadora (en todos los aparatos) es de dos años. El número de averías aceptable para un fabricante en este período es del 3 % máximo para los dos años. O sea, 16 veces menor en 4 veces más tiempo de garantía. Pero claro, las reparaciones eran relativamente baratas en relación con el coste de reposición del aparato, y hoy el número de reparaciones ha descendido de manera importante y se ha disparado tanto el coste de la reparación que según la avería, no vale la pena reparar el aparato, pues por poco más tienes uno nuevo, con dos años de garantía, de mejor calidad que en anterior, y más eficiente en el aspecto nergético.
Los técnicos que le decían a MANUEL que antes duraban más los aparatos era porque no se cambiaban tanto, porque se reparaban más. Hubo un tiempo que el mercado de técnicos empezó a descender por el incremento de la calidad de los aparatos y su menor número de averías. Hubo que hacer ajustes muy importantes de plantillas y reducir el número de técnicos de Servicios de una manera drástica. Y sin embarho coincidió con épocas de expansiçon de la venta de aparatos.
Os doy otro dato: Recuerdo que en las reuniones de ANFEL (Asociación Nacional de Fabricantes de Electrodomésticos) en los años 70 nos reuníamos varias veces al año los responsables de Servicios Técnicos de los diferentes fabricantes españoles de electrodomésticos y cruzábamos datos como índices de averías, costes de los recambios,… y numero de técnicos en toda Ensaña para atender las reparaciones de cada fabricante, y que en aquel entonces esos técnicos eran casi todos de plantilla de las fábricas. El caso más llamativo era el de EDESA, que en aquel entonces tenía 600 trabajadores en su fábrica y 800 técnicos reparadores en Enpaña. O sea, más personal en reparaciones que en fabricación. Esa barbaridad, bastante común entonces, se fué rebajando al ir descendiendo las averías de los aparatos hasta llegar a ese 3 % actual en garantía de dos años.
El problema es que te toque a ti la avenía, que seas uno de esos del 3 %, porque entonces no piensas en el porcentaje, sino que el aparato es un desastre.
Para terminar le diré a MANUEL que hoy es tan importante elegir la marca por su calidad como por su Servicio Técnico. Y además, saber muy bien dónde se compra el aparato, pues si tiene un problema, es el vendedor el responsable de solucionarlo, según la Ley de Garantías. Y ya sabemos cómo están desapareciendo tiendas de electrodomésticos últimamente…
Ya sabéis que no me gusta concretar marcas si no hay más remedio. Que tengan buena calidad, buen Servicio Técnico y tecnología avanzada, pueden ser BOSCH, SIEMENS, FAGOR, LG, SAMSUNG…