HAIER, el fabricante chino de electrodomésticos, se ha convertido ya en el primer fabricante mundial de estos aparatos, por unidades fabricadas.
 
A primeros del pasado Agosto cumplía mi blog su primer año de funcionamiento, y preparé un artículo para la ocasión,  señalando el número de lectores que habían visitado mi blog, en un ranking de los 10 primeros países. Después de España, Venezuela y Chile estaban en segundo lugar por el número de lectores en proporción a los habitantes de cada país.
 
Leyendo algunos foros de internet venezolanos, encontré afirmaciones sobre la marca HAIER tales como “es muy mal producto” y otros que decían que era “muy buen producto”. Si estos comentarios fueran únicos, podría decir que a uno le ha funcionado bien el aparato y a otro mal. Pero no es ese el caso: se repetía una y otra vez en muchos comentarios. Muy bueno y muy malo.
 
Me propuse entonces escribir sobre este tema tan interesante, originado por el amor/odio a esa marca. Voy a hacerlo ahora, y no solo para mis amigos venezolanos, sino para todo el mundo, pues si todavía queda algún país en el mundo donde no estén presentes los chinos de HAIER, no se tardará mucho en completar totalmente hasta el más pequeño rincón del planeta con electrodomésticos HAER.


Lo que os voy a contar no son cosas que me hayan contado  o que haya leído. Lo que os voy a contar sobre HAIER está amparado por mi propia experiencia con este fabricante desde el año 1.999, que me contrataron para atender la posventa de HAIER en España, pasando por varias visitas y convenciones con HAIER EUROPE, mi visita a QINGDAO (China) donde está el grupo principal de fábricas HAIER,  y muy especialmente mis sufrimientos y alegrías en los 8 largos años en los que mi organización de Servicios de Asistencia Técnica fue responsable de la posventa de HAIER en España, tanto de línea blanca como del aire acondicionado.

He vivido pues aciertos y errores de la marca en su introducción en Europa, y más concretamente en España, si bien mis contactos continuados con la Central de Haier en Varese (Italia) y con los otros empresarios europeos que atendían la posventa de estos aparatos en cada país, me sirvieron siempre para contrastar mis propias experiencias. 


En una visita a la ciudad de Quindao, (al noreste de China), donde está la central y el mayor parque empresarial de este fabricante, me sirvió para comprobar que todos los Servicios Europeos teníamos los mismos problemas con la marca y reclamábamos las mismas soluciones.

Otra cosa de la que quiero dejar constancia es que en mis explicaciones cito los nombres que vienen al caso, explicando lo bueno –o lo malo- de los dirigentes de HAIER con los que traté en esos 8 años de colaboración.


HAIER inició su andadura cuando una antigua fábrica de frigoríficos china, ubicada en la ciudad de QINGDAO, con muchos problemas económicos y con prácticamente nula calidad, se puso en manos de un joven gestor: ZHANG RUIMIN en 1.984. Esa fábrica no llegaba a fabricar un centenar de frigoríficos mensuales, pero esa fue la semilla de la que nació HAIER, de la mano del citado ZHANG RUIMIN, y como empresa estatal, controlada y financiada  por el gobierno Chino. Se comentaba que ese gestor era el número 10 del Partido Comunista Chino.


Se cuenta (se lo cuentan a todos los que visitan la Central de la fábrica) que la primera producción de la renovada fábrica recibió unas devoluciones de producto. ZHANG RUIMIN, reunió a todos los trabajadores ante 76 frigoríficos devueltos por defectuosos y ordenó romperlos a mazazos, diciendo algo así como Destruidlos. Si pasamos los 76 frigoríficos para la venta, sería la continuación de lo que  casi ha arruinado nuestra empresa”.  Nos enseñaron uno de los mazos de la destrucción que conservan en su “museo” como símbolo de la desctrucción de la mala calidad.


Este artículo se me está haciendo ya muy largo y no quiero cansaros. En el próximo os contaré como entré a cubrir el Servicio Técnico para España, la creación de HAIER EUROPE, la evolución de los aparatos, mis impresiones en China, mi conferencia en la Universidad de HAIER sobre la calidad de los aparatos y de los  Servicios Técnicos, así como las mejoras que se han ido produciendo  hasta llegar a hoy y lo que pienso de cara al futuro. Después de mi exposición mis lectores verán el porqué unos hablan bien de HAIER y otros todo lo contrario.