SERGIO, un lector interesado en acalorar sus dudas, recientemente me preguntaba por qué se colocan en alto los calefactores en los baños. Le contesté con un artículo  y me agradece la respuesta pero me hace dos nuevas e interesantes preguntas: Si los hornos eléctricos de cocina calientan por resistencia, ¿Pueden tener varias clases de eficiencia energética, o todos son de la misma eficiencia? La segunda pregunta: Por qué no se calienta el agua del termo mediante microondas, como en los hornos de este tipo? 

Estaba redactando mi respuesta cuando se me ha ocurrido que si SERGIO tiene estas dudas, oros lectores pueden tenerlas, y si ni se les ha ocurrido, puede ser interesante conocer las respuestas. Vamos a ello, amigo SERGIO. Comenzaré por reproducir tu comentario:

sergio1 de marzo de 2013 22:20

Hola Antonio

Muchas gracias por haber tomado la molestia de contestarme.
Como todos tus artículos, muy detallado y muy bien explicado.
Otra cosa es que el otro dia vi en una propaganda de una tienda de electrodomésticos que ponían como clase “A” algunos hornos. Si, los más caros cómo no. Hay que ver qué manera de engañar. Estos copian ideas a los de los emisores térmicos con “super-eficiencias”b 🙂
Y cómo va el tema de los microondas? Según tengo entendido funcionan por microondas y por lo tanto al no haber resistencias de por medio tienen mayor eficiencia (creeeeo).Entonces, si así fuera, iría bien para calentar agua en termos, por ejemplo.
Saludos y muchísimas gracias por todo” 

Vamos con los hornos. Realmente tus dudas tienen un principio lógico, ya que te preguntas que si el calor lo da una resistencia, y sabemos, como se ha demostrado repetidamente que una resistencia eléctrica de una potencia determinada siempre da la misma cantidad de calor, como sucede en los emisores térmicos, por ejemplo, ¿Por qué yo afirmo siempre que su eficiencia energética es del 100 %.? Que no hay unos que den más o menos calor a igualdad de potencia y energía consumida (tiempo de funcionamiento). En principio la pregunta de SERGIO es de sentido común: no deben existir tampoco las deferentes clases energéticas en los hornos, pues todos consumen igual, 
 
Pero no es así, amigo SERGIO. Antes, y para entrar en materia, te voy a poner un hipotético ejemplo. Imagina que tenemos un frigorífico de hace 20 años, con su mueble perfecto, pero se nos ha averiado el compresor. Piensa también que pudiera ser rentable cambiarle el compresor y así nos ahorramos comprar uno nuevo. ¿Qué compresor se te ocurre? Pues el mismo que lleve en la actualidad un frigorífico de las mismas dimensiones, pero que sea de clase energética A+++. De esa manera, convertiríamos el viejo aparato en un super eficiente aparato moderno. 
Pues NO. No vale, aunque técnicamente fuera factible, no conseguiríamos que el viejo frigorífico, con un motor de nueva generación y alta eficiencia energética nos diera una clasificación A+++. Te pongo solo dos razones: el líquido refrigerante antiguo era mucho menos efectivo que los actuales, con lo que su rendimiento, ya no sería el mismo. Y segundo y más importante: Una vez conseguida la temperatura en el interior del frigorífico, es fundamental que las pérdidas de calor sean las mínimas. Por eso va bien aislado. Pero el aislamiento de los frigoríficos de hace 20 años estaba a mucha distancia de tener la misma efectividad de los aislantes actuales (aparte de más contaminantes los antiguos).
Eso nos demuestra que no es importante solo el motor, sino que el aislamiento es fundamental para un buen rendimiento del aparato y una mejor clasificación energética (menos consumo). Actualmente el aislamiento es muchísimo mejor que el de antaño.
Visto lo cual, vamos al horno. En efecto, tal como dices, si tiene una resistencia de 2.000 vatios y está funcionando una hora, habrá consumido 2 KWh, que producirán 2 x 860 Kcalorías = 1.720 Kilocalorías. Y eso sucederá así sea el horno que sea, mientras se mantenga la misma potencia y tiempo de funcionamiento. Pero hay más factores: Como sucede en el frigorífico, el horno es un recinto cerrado y AISLADO, para que no pierda calor, o que pierda el mínimo posible, ya que lo que nos interesa es calentar dentro del horno, no hacia el exterior, que cuanto menos calor se pierda MAS RENDIMIENTO DARÁ EL HORNO. Y mayor clasificación energética tendrá. Gracias a un mejor aislamiento.
 La diferencia con un calefactor o emisor térmico es que en éstos, el calor se va al ambiente que queremos calentar, por lo que NO SE PIERDE NADA. Y en el caso del frigorífico, no queremos que haya pérdidas de frio hacia fuera, y en el horno no queremos que haya pérdidas de calor hacia fuera.
Por eso los hornos, al igual que el resto de electrodomésticos, tuvieron y tienen su tarjeta de clasificación energética, que va, como cuando se puso en marcha el sistema, con 7 clasificaciones, desde la A (más eficiente) hasta la G (menos eficiente). Y de momento, la máxima sigue siendo la A, pues todavía no se ha visto la necesidad de ampliar la clasificación a otras más elevadas (A+, A++, A+++) como sucede en otros aparatos, pues no hay mucho margen ya para mejorar el aislamiento. Aclarado esto, vamos a por el siguiente tema.

Dices que por qué no se calienta el agua del termo como se hace con un vaso de agua en el microondas, con poco gasto = alto rendimiento. Por la propia construcción del microondas, vemos que es una caja cerrada con una puerta para IMPEDIR que las microondas puedan salir de la “caja”, Incluso, aunque no lo hayas detectado, en la puerta hay un doble interruptor para evitar que puedan salir de la caja las microondas en el caso de dejarse la puerta abierta y que por eso hay un segundo interruptor que impide que pudiera abrirse la puerta funcionando el microondas. Y además la puerta tiene en su interior una rejilla que impide que puedan salir las microondas al exterior cuando esta en marcha.
Ahora dime cómo metemos el termo dentro de un microondas para calentar el contenedor del agua y luego ese contenedor que lleve unas tuberías para la entrada y salida de agua. No digo que sea imposible a nivel industrial, pero no a nivel doméstico.
Espero SERGIO y también los lectores que leáis este artículo que me haya explicado claro. Si es así, quedáis enterados del por qué, en el caso del horno, SÍ hay etiquetas energéticas y no las hay en el caso de la calefacción por estufas eléctricas o emisores térmicos, pues no hay mayor efoiciencia que el 100 %, que ya lo tienen todos.. Lo explicado aquí confirma, una vez más, las mentiras de los fabricantes y vendedores de calefacción eléctrica cuando dicen que sus aparatos consumen menos o calientan más que otros.