Varios lectores han dejado comentarios en el blog manifestando no estar de acuerdo con mi afirmación de que si se aumenta la temperatura de una habitación, la humedad relativa, BAJA. Unos dicen que se mantiene igual, otros que sube y otros que baja. Pero lo cierto es que BAJA si aumentamos la temperatura. Eso que a algunos les parece al revés, que sube, o que se mantiene constante, es lo que vamos a analizar en este articulo que podría ser la segunda parte de mi anterior sobre el tema Humedad relativa del aire: su importancia en calefacción y refrigeración

 
Primero vamos a recordar lo que es la humedad ABSOLUTA y la humedad RELATIVA. Tomo textualmente lo que escribí en mi citado anterior artículo sobre el tema:
La humedad absoluta es la cantidad de gramos de agua que contiene un metro cúbico de aire. Pero también sabemos que cuanto más caliente esté el aire, más cantidad de humedad podrá absorber, por lo que habitualmente no medimos la humedad absoluta del aire, ya que varía con la temperatura, sino que valoramos la HUMEDAD RELATIVA. 
 
Cuando hablamos de HUMEDAD RELATIVA del aire la valoramos no en la cantidad de agua que contiene (sería la humedad absoluta) sino que la referimos al máximo de humedad que puede contener ese aire. O sea, la humedad relativa se expresa en tanto por ciento, que nos dice la RELACIÓN entre la HUMEDAD que tiene el aire y la máxima humedad que ese aire podría LLEGAR A TENER, QUE SERÍA EL 100 %” 
Decía también que cuanta más alta es la temperatura, más capacidad tiene de almacenar humedad el aire, por lo que, en nuestro estudio, vamos a considerar los datos prácticos de una habitación, donde vamos a hacer el “experimento” teórico para llegar a conclusiones. Partiremos de una habitación que mantendremos cerrada, a diferentes temperaturas. Tomaremos tres casos con sus respectivos datos.
Temperatura ambiente: 10 ºC 
Máxima cantidad de humedad absoluta por m3, 9,3 gramos/m3 
Humedad relativa resultante, 100 % 
Temperatura ambiente: 20 ºC 
Máxima cantidad de humedad absoluta por m3, 17 gramos/m3 
Humedad relativa resultante, 100 % 
Temperatura ambiente: 30 ºC 
Máxima cantidad de humedad absoluta por m3, 30 gramos/m3
Humedad relativa resultante, 100 %
Fijaros, amigos lectores, que en esa misma habitación partimos de una cantidad máxima de agua por m3, que inicialmente está a 10 ºC. Pero si cerramos esa habitación para que no entre ni salga aire, calentamos por el medio que sea (menos por aparatos de combustión de gas, líquidos o sólidos) y cada vez que aumentamos la temperatura, CABE más humedad en el aire, lo que significa que la cantidad de agua hasta la saturación (cuando ya no cabe más humedad) va aumentando. Pero sea cual sea la cantidad de humedad que contenga el aire, hay un máximo admisible, que es la SATURACIÓN. Y como hemos visto en los datos, la saturación varía con la temperatura, cambiando desde los 9,3 gr/m3, a 17 gr/m3 a 20 ºC y 30 gr/m3 a 30 ºC de temperatura.
Si al inicio del “experimento” teníamos un máximo admisible de humedad de 9,3 gramos por m3 de agua. Su saturación era ésa. Si por ejemplo, la cantidad de agua hubiera sido, en lugar de los 9,3 gr. De saturación, solo 6,5 gr/m3, la cantidad de humedad RELATIVA sería del 70 % (70 x 9,3 / 100 = 6,5 gr/m3).
De la misma manera, y con la máxima cantidad de saturación, vamos a ver lo que pasa si la temperatura de la habitación sube hasta 20 ºC. Hemos visto que a esa temperatura la saturación sería de 17 gr/m3. Pero sabemos que no ha habido salidas ni entradas de aire, por lo que la cantidad de agua REAL ES LA MISMA QUE HABÍA A 10 ºC, o sea, 9,3 gr/m3. Pero resulta que en este momento, la cantidad máxima o de saturación, a los 20 ºC, sería de 17 gr/m3. Pero recordemos que no ha habido cambio de aire, y por lo tanto, tenemos la misma cantidad de agua que había a 10 ºC, y que como hemos dicho que en aquel momento la humedad RELATIVA era del 70 %, o sea 6.5 gr/m3, de humedad ABSOLUTA, ahora nos toca calcular qué nueva humedad RELATIVA habrá a 20 ºC de temperatura. Partimos en este caso de la realidad de cantidad de agua (humedad ABSOLUTA) que era de 6,5 gr/m3. Si queremos ver cuál será en este caso la humedad RELATIVA, deberemos ver qué porcentaje representa los 6,5 gr/m3 sobre la de saturación a esta temperatura que henos dicho que era de 17 gr/m3. El resultado es del (6,5 / 17 x 100) = 38 %. O sea que ha bajado la humedad relativa desde el 70 % a los 10 ºC hasta el 38 % con 20 ºC. 
Haciendo los mismos cálculos para la temperatura de 30 ºC, nos saldría una humedad relativa del 6,5 / 30 x 100 = 21,6 %, denostrando que a mayor temperatura, BAJA de nuevo la humedad RELATIVA
Creo que ha quedado claro que la humedad RELATIVA del aire BAJA cuando aumenta la temperatura. Y es que precisamente la sensación de confortabilidad está en función de la temperatura pero TAMBIÉN DE LA HUMEDAD RELATIVA DEL AIRE. Se da como humedad relativa “confortable” la franja entre el 40 % y el 60 %.
Ejemplo: Si el termómetro marca 30 ºC y el higrómetro dice que la humedad RELATIVA del aire es del 65% tendremos una sensación de calor o mejor dicho, de temperatura de bochorno, de 40 ºC. Por otra parte, con una humedad RELATIVA más baja del 30 % no existirá esta sensación de BOCHORNO, a la misma temperatura de 30 ºC. 
Conclusión: cuando aumenta la temperatura, sea por acción de un calefactor eléctrico o por bomba de calor, BAJA la humedad relativa del aire. Es como si diluimos azúcar en una taza de café. Iremos echando azúcar hasta que no admita más: estará saturado de azúcar. Supongamos que en ese momento se han echado 10’ gramos de azúcar en la taza. Por lo que no diluirá más y quedará en forma visible. La saturación del azúcar será del 100 %. Pero si echamos la misma cantidad de azúcar en una cafetera grande, la saturación no se producirá enseguida, sino bastante más tarde, y al echar solo los 10 gramos fijos, la concentración relativa de azúcar en la cafetera será más BAJA, puesto que la cantidad para la saturación será, evidentemente, más alta.
Para terminar, y demostrado que al aumentar la temperatura en una habitación se rebaja la humedad RELATIVA del aire, en el caso del aire acondicionado o bomba de calor, el fenómeno es absolutamente válido. Pero también sucede lo mismo cuando se enfría en verano. Pero es otra la razón: el propio funcionamiento de la bomba de calor en refrigeración, ya que la unidad interior de la habitación, llamada también CONDENSADORA, porque en ese elemento se evapora el gas líquido refrigerante procedente de la unidad exterior, para lo que precisa TOMAR calor del ambiente, pues esta a muy baja temperatura. Por el hecho de estar a temperatura baja, la humedad del aire se CONDENSA en ese evaporador en forma de agua, que gracias a una tubería de desagüe, se va al exterior, evacuándola. Los que tenéis aire acondicionado sabéis perfectamente que hay una tubería que va al exterior, que en verano va expulsando el agua de condensación.
Por lo tanto, aunque en verano la temperatura de la habitación se rebaje, TAMBIÉN SE REBAJA la humedad RELATIVA del aire de la habitación (se elimina vapor de agua) por lo que sucede lo contrario de lo que podría parecer. Por eso decía en mi anterior artículo citado, que en el aire acondicionad con bomba de calor, se reduce la humedad RELATIVA del aire tanto en invierno como en verano. Por eso en verano, con el aire acondicionado, hace tanto la rebaja de la humedad como la rebaja de temperautura: ambas ayudan en la sensación de confortabilidad.
Espero que haya quedado claro este asunto y que se hayan disipado todas las dudas. Es un tema algo chocante y complejo, pero confío haber sabido explicarme para su fácil entendimiento.