MARGA, una lectora del blog, me ha dejado el siguiente comentario : “Hola, me llamo Marga. Tengo una lavadora BEKO WMB 61022 M. No sé qué estoy haciendo mal pero la lavadora no coge suficiente agua. ¿Me puede ayudar?”. Pues no estás haciendo nada mal. Lo que sucede es que no has leído el libro de instrucciones y esta lavadora es diferente de la que antes tenías… 

Hace años las lavadoras consumían el doble que las actuales. Y eran todas de 5 Kg de ropa. Hoy los lavadores consumen menos de la mitad del agua para programas similares, y las hay desde 6 kg de ropa, como la que tiene MARGA, hasta de 8 kg.
Hace años las entradas de agua en las lavadoras llegaban hasta casi la mitad del ojo de buey, por lo que veías perfectamente hasta dónde llegaba el nivel en reposo. Hoy las lavadores tienen una cuba más grande (para más cantidad de ropa) lo que hace que al entrar la mitad del agua que antes, y encontrar la cuba de mayor volumen, el nivel de agua llegue escasamente a verse en la parte baja de ojo de buey.
¿Por qué ha bajado la cantidad de agua hasta la mitad? Porque
  • Se ha mejorado la agitación del bombo
  • Los detergentes son más efectivos y se necesita mucho menos cantidad
  • Los arrastradores del tambor y los agujeros son más eficientes
  • Etc,
Con todo esto se ha conseguido, entre otras cosas, que pueda lavarse con menos agua, lo que significa automáticamente un menor gasto en agua y muy especialmente un ahorro de energía al calentar solo la mitad de agua que antes. Recuerda que el gasto en calentar el agua es de aproximadamente el 70 % del coste de energía eléctrica de cada lavado. Eso lleva a una clasificación energética más alta.
Antes podía subirse o bajarse el nivel del agua regulando el presostato. Hoy la cantidad de agua la ajusta la lavadora en función del programa elegido, el tipo de ropa (algodón, sintética, lana) y la cantidad (peso de la ropa) que se lava. Eso significa que si pones menos carga de ropa tomará menos agua, lo mismo que variará la cantidad de agua en función del tejido a lavar.
Si hubieras leído el libro de instrucciones de tu lavadora BEKO habrías visto donde dice: 

“Capacidad de carga correcta: La máxima capacidad de carga depende del tipo de colada, el grado de suciedad y el programa de lavado que desee utilizar. La lavadora ajusta automáticamente la cantidad de agua al peso de la colada.” 

Luego, más adelante, encuentras una TABLA DE LAVADOS Y CONSUMOS, donde te especifica, en función de la carga de ropa, el tipo de lavado y el tipo de ropa, los consumos en agua, electricidad, duración, etc. etc.
Como verás, MARGA, no vale aplicar los conocimientos que tenías del lavado a nuevos aparatos, más eficientes, más “inteligentes”, más económicos, de mejor calidad de lavado y de mayor eficiencia energética. Es importante leerse el libro de instrucciones SIEMPRE, costumbre ésta que los españoles nunca aprendemos: llega un aparato a nuestra casa y en lugar de leernos las instrucciones y consejos, ponemos el aparato en marcha pensando que como has tenido otros antes, todos son lo mismo, y no es así: las cosas van cambiando y es muy conveniente ponerse al día leyendo las instrucciones. 
 
Lo que debes observar es si te lava bien. No quieras controlar cuánta agua gasta, pues ella ya sabe lo que tiene que hacer. Lo importante es el resultado del lavado, no cómo lo consigue. Por lo tanto, puedes estar tranquila. Si no tuviera suficiente agua lo notarías en la calidad del lavado y también en un aclarado deficiente. Y como no es así, repito, puedes estar tranquila.