Como sabéis los lectores de este blog, con mucha frecuencia trato en mis artículos de Eficiencia Energética de los electrodomésticos, tema muy importante parta tenerlo en cuenta en la compra de esos aparatos, ya que las diferencias entre los consumos de los mismos aparatos pueden llegar a ser de hasta un ahorro del 75 % del consumo eléctrico. Eso significa un ahorro no solo económico para nuestro bolsillo sino que también, y muy importante, es que la reducción del consumo reduce al mismo tiempo y con la misma proporción la contaminación ambiental., y eso está en nuestras manos reducirlo. Como también está en muestras manos el ahorro de carburante para el automóvil, que produce igualmente emisiones de dióxido de nitrógeno y de partículas nocivas  que van a parar al medio ambiente.  Por ese motivo inicio hoy una nueva ETIQUETA para artículos con contenidos de este tipo, que he dado en llamar “MEDIO AMBIENTE

“.

Ya sabéis, amigos lectores, las negativas consecuencias de la producción de electricidad por medios contaminantes (petróleo, gas), que además de ser caros para generar energía eléctrica, van contaminando sin remisión la atmósfera y llevándonos al cambio climático que ya se está manifestando con la subida de las temperaturas en el planeta.
Por consiguiente, para cuidar nuestro bolsillo y al mismo tiempo reducir el impacto ambiental, hemos de procurar comprar los electrodomésticos más eficientes para reducir dicho impacto. Igual sucede con los automóviles: debemos seleccionar los que menos carburante consuman a la hora de comprarlos y luego vigilar nuestra velocidad ya que a más velocidad mayor consumo para el mismo recorrido.
Lo mismo podríamos decir de las calefacciones, consuman electricidad o gas, ya que ambos consumos son nocivos para el medio ambiente, por lo que es interesante minimizarlos comprando o aparatos eficientes en el caso del gas (calderas de calefacción) y poniendo como temperatura ideal no más de 20 ºC y bajarlo al ir a dormir a 18 ºC. Recordad que cada grado más de temperatura eleva el consumo un 7 %.
Por esas razones he creado esta nueva ETIQUETA, que inicialmente iba a afectar solo a los electrodomésticos y la calefacción, pero con los problemas recientes de los casos de emisiones tóxicas a la atmósfera de vehículos como Volkswagen y no solo de esta marca, sino que recientemente se ha descubierto en revisiones y controles efectuados en Alemania sobre otros vehículos y marcas, que también aparecen irregularidades, siendo la contaminación que producen mucho mayor de lo que tales marcas prometían.
Habrá que estar pendientes de su desarrollo y las consecuencias económicas para las marcas, que han engañado a los consumidores con falsos ahorros. Pero hay otra parte de excesivo consumo que depende de cada uno de nosotros: ¿Qué consume nuestro coche? ¿Puedo reducir su consumo? ¿Cómo puedo hacerlo? 
Si cada uno de nosotros pone su granito de arena en la reducción de ese consumo, también en el automóvil, podríamos evitar lo que ocurrió la semana pasada en Madrid, que obligó a reducir la velocidad en la M-30 pasando de los 90 kms/h a 70 kms/h. 
Y eso puede empeorar. Pero… ¿Es seguro que reduciendo la velocidad, por ejemplo, se ahorra gasolina o gasoil? Pues depende…pero eso lo dejaré para un próximo artículo, que os va a sorprender. Hasta muy pronto, amigos.