PAQUITA, una lectora de Córdoba, que tiene una secadora de OTSEIN-HOOVER, del grupo italiano CANDY, denuncia que esta empresa no cumple la ley sobre el tiempo obligatorio de mantener recambios de los aparatos disponibles para su reparación. En ese grupo no atienden sus reclamaciones, se mofan de ella y le dicen que se compre otra secadora, que ésta ya tiene muchos años (7). Está muy molesta con la marca y dice que nunca másecomprará un aparato de esa marca…En esta artículo voy a analizar y comentar los hechos denunciados a modo de “aviso a navegantes”. Que esta denuncia sirva para que quien esto lea reflexione sobre la actuación del grupo antes de decidir la compra de sus productos.

 
Transcribo a cointinuación el texto del comentario de PAQUITA, la cordobesa que denuncia el desprecio y los abusos cometidos por OTSEIN (Grupo CANDY) en el caso de su secadora de 7 años de uso. Dice así: 
Vivo en Córdoba y quiero dejar un comentario es su excelente Blog por lo menos para que a nadie le pase lo que a mi. El fabricante Otsein-Hoover me ha dejado tirada una secadora que tiene 7 años porque ya ha dejado de fabricarla. Tengo rota la placa electrónica, componente básico (no estético) y tienen la obligación de tener repuestos durante 7 años desde que dejaron de fabricarla, en mi caso estoy dentro de ese tiempo y me dicen, además, con una desvergüenza y mala educación que “yo que sé tanto de leyes haga lo que quiera”, al decirles que iba a poner una reclamación en consumo. Tengo la secadora impecable y lo único que me ofrecen es otra nueva con un pequeño descuento. Estoy muy muy desilusionada, pues tengo una lavadora de la misma marca hace 17 años y compré la secadora por parecerme buena marca, y veo con sorpresa como la chica que me atendió en la fábrica del pais vasco me dice con toda su cara dura que “ya tiene muchos años” (me refiero a la secadora que tiene 7) y que ¿que era lo que esperaba?. Una empresa que no está orgullosa de su producto y te echa los perros porque un electrodoméstico te salga bueno no merece estar siquiera en el mercado. Pero lo peor es que dejen al cliente tirado y sin repuestos porque ha dejado de fabricar un modelo relativamente reciente, como me ha pasado a mi. Nunca mas volveré a a adquirir nada de Otsein-Hoover. Mi nombre es Paquita.”
Como saben mis lectores habituales, hay marcas de electrodomésticos que prácticamente no aparecen en mis artículos. Una de ellas es el Grupo italiano CANDY, La razón de que no comente sobre ellas es porque bajo mi punto de vista carecen de internes por no destacar en el mundo del electrodoméstico en ningún sentido positivo ni tampoco profundamente negativo. Hoy hablarle de las marcas del grupo en cuestión porque la cordobesa PAQUITA ha denunciado unos problemas que a mi entender merecen airearse y que retratan las actuaciones despectivas de este grupo en relación a cualquier problema de usuarios que no le reporte beneficio.
Comenzaré diciendo que este Grupo industrial se inició en 1.945 en Monza (Italia) por EDEN FUMAGALLI, que en ese año fabricó la primera lavadora automática italiana. Luego sus tres hijos siguieron fabricando lavadoras y comenzaron la expansión de la empresa por todo el mundo. Hoy el grupo tiene fábricas en Europa: Italia, Francia, Reino Unido, Rusia, Turquía, Portugal, Finlandia y España, donde en 1.992 compraron la empresa vasca MAYC, fabricante de las lavadoras de carga superior OTSEIN, donde actualmente tiene la sede española en Vergara, que inicialmente tuvo en Barcelona.. También tiene fábricas en África: Costa de Marfil, Egipto y Nigeria, así como en Asia: China y Uzbekistán.
HOOVER nació en OHIO (EE.UU) en 1.900. Pero fue en Europa (Reino Unido), donde amplió la inicial gama de aspiradores con electrodomésticos de línea blanca, que luego fue adquirida por el grupo CANDY. Cuando este grupo compró OTSEIN, añadió la marca HOOVER, pasando a llamearse OTSEIN-HOOVER.
Hecha esta introducción he de decir que en mi opinión, el grupo CANDY no se ha distinguido nunca por ser puntera en calidad ni en innovación. Como otras marcas del sector, ha ido comprando fábricas y marcas, incorporándolas al grupo, sin que, a mi parecer, ninguna de las adquisiciones se haya distinguido por importantes aportaciones técnicas. Más bien todos sus fabricados están sometidos a elevadas presiones de costes para obtener el máximo beneficio, por lo que no se distinguen precisamente por su duración y calidad. Caso distinto era, en su momento, las lavadoras fabricadas por OTSEIN, de una calidad y robustez apreciables.
No me sorprenden pues las manifestaciones de PAQUITA, ya que cuando las empresas lo sacrifican todo en aras de obtener el máximo beneficio, tienden a rebajar, con razón o sin ella, las prestaciones y las garantías a sus clientes, lo que inexorablemente lleva a crear clientes descontentos cuando ven que sus expectativas de calidad y de atención al cliente se ven defraudadas.
Debo recordar que el Grupo CANDY fue, después de WHIRLPOOL, la segunda empresa en España que se apuntó a cobrar el desplazamiento a los usuarios a partir del 7º mes de la garantía, como he manifestado ya en otros artículos. Es una prestación que hurtan estas dos y otras empresas, a los usuarios, que normalmente en el momento de la compra del aparato solo ven que tiene dos años de garantía obligatoria, pero luego, en el texto de la Garantía, dice aquello de que se cobrará al usuario el desplazamiento a partir del 7º mes de uso, por lo que se transgrede el espíritu de la ley europea de garantías de dos años de gratuidad en las reparaciones. Hecho éste que los comisarios de la Unión no se han molestado en rectificar todavía, después de 8 años del abuso.
 
Pero en este caso concreto el problema de PAQUITA es que OTSEIN le ha dicho, a través de su Servicio Técnico Oficial, que no dispone de recambios de esta secadora, de 7 años de uso. Y ella, con toda razón les manifiesta que es obligatorio disponer de recambios al menos hasta 7 años después de la fabricación del último aparato de este modelo, y en el Servicio se le ríen cuando dice que les va a demandar, pues su secadora esta DENTRO DE ESOS 7 AÑOS todavía. Además de no cumplir la ley, se le ríen desde la impunidad, pues saben perfectamente lo difícil que es que las reclamaciones de esta clienta (mejor dicho: ex-clienta), posiblemente van a clamar en el desierto. Pero veamos lo que dice la ley sobre la obligación de disponer de recambios de los electrodomésticos. El Real Decreto 58/1988 de 29 de Enero sobre protección de derechos del consumidor en las reparaciones de aparatos de uso doméstico, en el apartado 4.5 dice:

“Todos los Servicios de reparación de electrodomésticos están obligados a dar servicio de piezas de repuesto como mínimo hasta 7 años después del último aparato fabricado…y dos años para las piezas estéticas, todos ellos calculados desde el último aparato fabricado de ese modelo… todas las piezas de recambio deberán servirse al cliente en el plazo máximo de un mes si son de importación y en el plazo de 15 días si son de fabricación nacional…”

Estoy de acuerdo contigo, PAQUITA, que debes denunciar el caso en el departamento de consumo del Ayuntamiento de tu ciudad o de la Comunidad Autónoma, pues ambos pueden atender tu reclamación. Aporta la factura de compra para demostrar la edad de la secadora. Está claro que no se trata de una avería por manipulación indebida del aparato, pues tú no tienes acceso a esa placa electrónica, por lo tanto se trata de una verdadera avería  por fallo del producto.
Siguiendo con el relato de esta usuaria, el Servicio Técnico de OTSEIN se le ríe en sus narices cuando amenaza denunciar el incumplimiento de la ley. Eso demuestra la “calidad” de la asistencia técnica de esa marca, de los nulos esfuerzos de CANDY-OTSEIN) en formar a sus Servicios Técnicos para atender correctamente a sus clientes. Contra esto solo cabe denunciar los hechos y además, el derecho al pataleo.
Parece increíble que una marca que ERA de calidad y prestigio (dices que estás contenta con tu vieja lavadora OTSEIN haya podido caer en el desprestigio y desprecio a siux clientes de la mano de una multinacional que pone sus intereses económicos por encima de su prestigio despreciando a sus clientes. Las marcas que eso hacen, siempre lo pagan. Un cliente CONTENTO se lo dice a TRES PERSONAS y un cliente DESCONTENTO se lo dice a ONCE PERSONAS, según las encuestas de marketing. Ese promedio es el habitual, pero en este caso, al divulgarlo en un blog, la repercusión de su actuación se multiplica.
¿Comprendéis ahora, amigos lectores, por qué no he hablado hasta ahora de la multinacional CANDY?. No me gusta remover lo que no huele bien. Pero no puedo quedar impasible ante unos hechos bastante habituales como los relatados por PAQUITA, que con su comentario ha dado “aviso a navegantes”. Ahora, que cada lector llegue a sus propias conclusiones sobre lo expuesto.
Y a PAQUITA le animo a que siga adelante con su idea de denunciar los hechos hasta qiue consiga que le reparen la secadora o la sustituyan por una nueva sin ningún cargo. No hay más que una explicación del trato de esa marca: desprecio a sus clientes. La placa electrónica es un componente que no fabrica la marca, que compraba a un proveedor. Pues bien, si se queda sin placas, es facilísimo, y así lo hacen las marcas responsables, de prestigio, comprar una partida de placas a su proveedor y atender a sus clientes. Además, siendo obligatorio y pudiéndolo facturar a su cliente (a precio de oro, como acostumbra a ser en los recambios).