Pues un ventilador puede ser una solución al agobiante calor del verano. Mejor un acondicionador de aire, pero si no se puede instalar o no se puede comprar por su coste, una solución simple, barata y bastante efectiva puede ser un ventilador. En este artículo explicaré la diferencia entre el sistema de aire acondicionado, donde se rebaja la temperatura de la habitación para refrescar, y el ventilador, que no baja la temperatura pero también refresca. Además explicaré los diferentes tipos de ventiladores, potencias y precios orientativos.

Como decía, el aire acondicionado refresca el ambiente al rebajar la temperatura de la habitación, además de que, como complemento adicional, rebaja la humedad relativa del aire, lo que da una mayor sensación de confort a igualdad de temperatura.
Pero como eso ya lo sabemos, vamos a centrarnos en los ventiladores. Me han dejado en el buzón de mi casa un folleto de publicidad de un almacén de bricolaje (BAUHAUS), donde venden además de aire acondicionado, aparatos de ventilación, lo que me permitirá dar unos precios orientativos de los ventiladores, que pueden adquirirse en numerosos comercios.
Veamos primero el principio físico en el que se basa el efecto de los ventiladores. En realidad es el mismo que el de los abanicos, antaño tan utilizados en todo el mundo. Tomo el siguiente texto de mi anterior artículo editado el 7 de Agosto de 2.010 :
“El cuerpo humano debe mantener la temperatura alrededor de 37 ºC. Para ello, especialmente en momentos calurosos, suda. El sudor es una refrigeración necesaria para mantener correctamente la temperatura del cuerpo, ya que se EVAPORA en forma de vapor de agua al ambiente. Pero sabemos que para pasar un cuerpo del estado líquido (agua) al gaseoso (vapor de agua) se requiere una gran cantidad de calor. Cada gramo de agua (un cm3) necesita, para evaporarse, 2,219 KJulios de calor, o lo qure es lo mismo, y más conocido: 0,53 Kilocalorías. 
 
¿De dónde saca el calor el sudor para evaporarse? Pues de nuestra piel. Por ello la refresca cuando se comienza a sudar-evaporar. Pero al comenzar a evaporarse, alrededor del la piel tenemos ese vapor de agua que se evapora, por lo que en esa zona el aire se irá saturando de humedad, momento en que ya no puede absorber más humedad. Entonces como seguimos sudando, vemos que el sudor no se evapora. Pero tenemos una solución: quitar ese aire de alrededor de la piel, que está saturado de humedad y sustituirlo por otro menos húmedo, del ambiente. ¿Cómo? Pues soplando, con un abanico, con un ventilador, poniéndonos en una corriente de aire…De cualquiera de esas maneras lo que hacemos es RENOVAR el aire SATURADO próximo a nuestra piel, por otro menos saturado que aportamos creando esa corriente de aire. 
 
Aunque no viene al caso, aclararé, para los curiosos, que si la temperatura del cuerpo baja de 37 ºC, la reacción automática de defensa para calentarlo es ponerse a tiritar, de esa forma se obliga al cuero a hacer ejercicio con los “tiritones”. Y ese ejercicio, produce calor.” 
Bien, ya sabemos cómo el ventilador produce esa corriente de aire que nos permite la evaporación más rápida del sudor y la correspondiente rebaja de la temperatura del cuerpo. Ahora se trata de buscar el mejor sistema en cada caso y en cada necesidad. Veamos los diferentes tipos de ventiladores y sus aplicaciones y precios orientativos.
Ventilador de techo: Es un ventilador con grandes palas u aspas, anclado en el techo de la habitación y que origina una corriente de aire en todo el espacio. Puede tener potencias de alrededor de 50 vatios y unas aspas de un diámetro de más de un metro. Su precio puede ir desde 40 hasta 120 €.
Ventilador de sobremesa; adecuado para ponerlo en un lugar fijo y orientado hacia el usuario. También es cierto que la mayoría de ventiladores pueden ser oscilantes, con lo que “barren” con su corriente de aire espacios amplios. Pero eso es en detrimento de la posición fija que recibe siempre toda la corriente. Sus precios van desde 9 hasta 40 € y su potencia desde 20 a 50 vatios.
Ventilador de pié: Son igual que los de sobremesa, pero con un pié que los eleva hasta 1,5 metros de altura. Igual que los de sobremesa pueden ser fijos, oscilantes y tener diferentes potencias (alrededor de 50 vatios) y diversas velocidades. Su precios oscila entre los 20 y los 60 €.
Ventilador de suelo: Tal como dice su nombre, se colocan en el suelo, son orientables, de alrededor de 50 vatios de potencia y sus precios van desde los 17 a los 36 €.
Ventilador de columna: de varias velocidades, oscilantes, de unos 50 vatios de potencia y de hasta 1,25 ms. de altura. Producen una brisa ligera más agradable que un chorro de aire concentrado. Sus precios van desde 22 hasta 99 €.
Como podéis ver, hay multitud de aparatos de ventilación por un módico precio de coste y de funcionamiento. No es igual que un acondicionado de aire pero sí mejor que un abanico, y si el calor no es asfixiante, pueden rebajar sensiblemente la sensación de calor, mediante su aportación a la renovación del aire circundante para que pueda evaporarse mejor el sudor, que es lo que refresca realmente al absorber el calor necesario de nuestro cuerpo para evaporarse.