La Ley 23/2003, de 10 de Junio de 2003, “Garantías en la venta de bienes de consumo”, llamada también “Garantía Europea de dos años”, establece, en el artículo 4º, “Responsabilidad del vendedor y derechos del consumidor”, lo siguiente: “El vendedor responderá ante el consumidor de cualquier falta de conformidad que exista en el momento de la entrega del aparato…”
 
Así pues, en contra de la práctica habitual, quien debe responder , en todo caso, ante un problema del aparato, es el Vendedor. Sin embargo, en una nota publicada en aquellas fechas por el Ministerio de Economía Sanidad y consumo, decía textualmente: “para cualquier reclamación “También puede dirigirse, a los Servicios Técnicos del fabricante para reparaciones”…. Indudablemente, sí para reparaciones, pero eso no exime de su responsabilidad al vendedor.
 
Aconsejo que, al principio de la garantía, se informe al vendedor del problema. El podrá canalizarlo al Servicio del Fabricante, pero es interesante dejar constancia por si posteriormente se complicaran las cosas y hubiera que demandar un cambio del aparato.
 
¿Por qué el vendedor es el responsable y no el fabricante directamente o a través de su servicio técnico? Muy sencillo: Es el vendedor quien informa de los datos del aparato, explica sus características y aconseja al comprador lo que más le interese . Y además, tiene la obligación de que el aparato cumpla exactamente lo que él publicita..
 
Por consiguiente, cuando se produce un problema por “falta de conformidad” con lo que el vendedor “te ha vendido”, es él quien debe responder, bien directamente, bién recurriendo al Servico de la Marca.
 
Resumiendo: la Obligación Legal de resolver los problemas es del vendedor, quien a su vez, posteriormente, puede revertir los costes del problema al fabricante, según se establece en la misma Ley.
 
En otros países europeos, Francia poor ejemplo, es el Vendedor quien asume todos los problemas, atendiendo incluso la Asistencia Técnica. Y esto es así desde el comienzo de la venta de estos aparatos, a mediador del siglo pasado… Otro día explicaremos el por qué, en este asunto, España es tamnién diferente.