Pocas veces, en tan corto espacio de tiempo, se han producido tantos comentarios en pro y en contra sobre el contenido de un artículo. Me refiero al caso de los radiadores NEWATT, pues por lo que veo, se ha creado una polémica entre los que aseguran que son más eficientes (menor consumo) que otros tipos y los que también aseguran que consumen como cualquier otro aparato de calefacción eléctrica, Eso sí, los radiadores NEWATT a 400 € por aparato y los normales, desde 15 € el aparato. Además han surgido denuncias de lectores y de vendedores informando de averías nada más ponerlos en marcha. De eso trataremos hoy. Recomiendo que antes de seguir leáis los comentarios en dicho artículo . Entre los defensores me voy a referir a los varios comentarios de MARTA, donde concluye con el siguiente:

Pues ahora tengo instalado dos tercios menos de potencia que antes, así que supongo, que la factura ira en consonancia. De todas formas, ya que tu pareces estar completamente seguro de que los aparatos NEWATT no son lo que dicen ser, deduzco que lo habrás comprobado, porque de no ser así no entiendo que pruebas tienes para asegurar que no suponen ningun ahorro. Yo de momento se que calientan mas que los HAVERLAND, y en cuanto me llegue la factura comprobare si tambien se nota en el consumo”

MARTA, si ahora tienes instalados dos tercios menos de potencia, tendrás que tenerlos consumiendo 2/3 más de tiempo para dar la misma energía calorífica. No es cuestión de probarlos ni de esperar el importe de la próxima factura de la luz. Las cosas no van así. No se puede comprar un aparato, que cuesta casi un 400 % más de precio que otro, que da la misma potencia y el mismo consumo, creyendo una publicidad engañosa que argumenta que con la cuarta parte de potencia se consigue calentar la misma habitación que otro de una potencia base, en el mismo tiempo, claro.
El error de MARTA, mejor dicho, el desconocimiento de MARTA (lógico y normal si no conoce las leyes de la física), le lleva a dudar de mis conclusiones cuando dice “…ya que tu pareces estar completamente seguro de que los aparatos NEWATT no son lo que dicen ser, deduzco que lo habrás comprobado, porque de no ser así no entiendo que pruebas tienes para asegurar que no suponen ningún ahorro…”
Pues MARTA, tengo las mismas pruebas que me dicen el saber que el sol sale cada día por el este y se pone por el oeste, o que 2 y 2 son 4, o que el cuadrado de la hipotenusa de un triangulo rectángulo es igual a la suma de los cuadrados de los catetos. Simplemente porque en este caso se trata de una ley física de la termodinámica, unida a una fórmula matemática.
La ley física dice que la energía ni se crea ni se destruye, sino que solo se transforma. En nuestro caso tenemos una energía eléctrica que se transforma en calor. Y eso sucede en cualquier aparato de calefacción por resistencia eléctrica. Esa resistencia consume una cantidad de energía que transforma íntegramente en calor. Está perfectamente medido y comprobado que cada kWh de engría eléctrica se transforma en 860 kilocalorías de calor. Por consiguiente, una resistencia que consuma 1 kW funcionando durante una hora, consumirá 1 kWh, que se transformará en engría calorífica, produciendo 860 kilocalorías, que transmite al ambiente por radiación y por convección. (1 kilocaloría o “caloría grande” son 1.000 calorías “pequeñas”)
De otra parte, la fórmula de la energía es universal, pues se puede aplicar a cualquier tipo de aparato que transforme un tipo de energía en otro. Ejemplo: ¿Cuánta energía consume un coche? Dependerá de su potencia (capacidad de producir trabajo o enrgía) y del tiempo que esté funcionando. Igual sucede con un burro o un caballo que den vueltas a una noria para sacar agua de un pozo, con un motor eléctrico, con una bombilla, y, por supuesto, con un radiador eléctrico, sea del tipo que sea. En este último tipo del radiador eléctrico, dependerá pues de la potencia del aparato y del tiempo de funcionamiento, según esta fórmula: ENERGÍA = POTENCIA X TIEMPO. De esa fórmula física, universal, no se escapa ni el salto del gato.
Apliquemos esa fórmula universal al caso de una estufa, calentador, radiadas, emisor térmico, placa radiante, etc. CUALQUIERA. Que tenga una potencia, por ejemplo, de 1,2 kilovatios (kW) y esté funcionando durante 1 hora. El consumo de energía eléctrica será de 1,2 kW de potencia x 1 hora de tiempo = 1,2 kilovatios x hora (1,2 kWh) de energía.
 
Matemáticamente lo resumimos así, 1,2 kW x 1 h = 1,2 kWh, que es la energía que produce una potencia de 1,2 kW multiplicada por 1 hora de tiempo de funcionamiento. La energía calorífica de 1,2 kWh de energía eléctrica será:
1,2 kWh x 860 Kcalorías = 1.032 kcalorías, que se aportarán al ambiente de la habitación para calentarla.
Si cambiamos en la fórmula de la energía un factor, automáticamente variaran otros. Por ejemplo: según dice NEWATT, sus aparatos consumen la cuarta parte que otros sistemas de calefacción eléctrica. Así pues, con 300 vatios de potencia (0,3 kW) se consigue, gracias a su tecnología galáctica, generar 4 veces más energía. O lo que es lo mismo, que de esos 1,2 kw de potencia de una estufa eléctrica vulgar y corriente, de un precio de unos 15 €, solo necesita, en el caso de NEWATT, 0,3 kW de potencia para dar la misma cantidad de energía calorífica.
Vayamos a la fórmula matemática ya referida de la energía. Era
1,2 kW x 1 hora = 1,2 kWh, y su transformación en calor,
1,2 kWh x 860 Kcalorías = 1.032 Kcalorías,
Ahora apliquemos la misma fórmula de la energía pero sustituyendo el valor de la potencia de una vulgar estufa eléctrica por la excelencia de este fabricante. Cambiaremos en la fórmula la potencia de 1,2 kW por la nueva y prodigiosa de 0,3 kW. Quedaría así:
0,3 kW x 1 hora = 0,3 kWh, que transformada en energía calorífica será
0,3 kWh x 860 Kcalorías = 258 Kcalorías., que resulta que son exactamente la cuarta parte de lo que se produciría con el trasto barato de la estufa vulgar…
Alguien puede decir que no está de acuerdo. Que en la misma fórmula de la energía, pongamos la misma cantidad de calor, a ver qué pasa, qué queda en la fórmula. Veámoslo.
En la fórmula Energía = Potencia x Tiempo, pondremos Potencia 0,3 kW y en energía, los 1,2 kW del viejo aparato ¿Qué sucedería? Vamos a verlo.
0,3 kW de potencia x tiempo = 1,2 kWh. Despejamos de esa ecuación el Tiempo y queda así:
Tiempo = Energía dividida por Potencia, y sustituyendo los valores,
Tiempo en horas =1,2 kW/ / 0,3 kW = 4 horas. O sea, con una potencia 4 veces menor, se consigue la misma cantidad de energía (y por lo tanto de calor) Pero en un TIEMPO 4 VECES MAYOR. PARA OBTENER LA MISMA CANTIDAD DE ENERGÍA.
Resumiendo: si bajamos la potencia de los aparatos cuatro veces, tardaremos 4 veces más de tiempo para consumir la misma cantidad de energía eléctrica y lógicamente 4 veces más de tiempo en conseguir la misma cantidad de calor que aportar al ambiente de la habitación.
Como lo que pagamos por la factura de la luz no es la potencia del aparato sino esa potencia multiplicada por el tiempo de funcionamiento, o sea, la ENERGÍA (eléctrica en este caso), vemos que la cantidad de energía consumida en uno y otro caso es la misma. O sea, que el ahorro de estos maravillosos aparatos es de CERO energía y CERO ahorro en consumo eléctrico, o sea, en dinero en la factura de la luz.
¿Comprendes ahora, MARTA, (y otros “Martas” incrédulos) por qué yo afirmaba que no existía ningún ahorro, que era una publicidad engañosa, y que no necesitaba ninguna pruébaa práctica para afirmarlo? Que la pregunta de MRTA “que pruebas tienes para asegurar que no suponen ningún ahorro …” no se necesita ver ni tocar ni probar estos aparatos. La confirmación es puro y simple cálculo. Porque es de cajón, MARTA. Y ya puede decir misa en latín ese fabricante, que miente a los clientes afirmando tal barbaridad.
Dejo constancia igualmente que no hablo de calidad de los componentes del aparato, que no lo dudo, como tampoco dudo de su tecnología, ni de que se puedan conectarse a través de un teléfono móvil, ni de su hermosura… Todo eso está muy bien, y es lo que debería publicitar el fabricante. Pero no meterse en berenjenales de eficiencia energética asegundado que sus aparatos consumen menos que otros aparatos para dar la misma cantidad de calor.
Dicho esto, y referido a la calidad, aconsejo a los lectores que lean los comentarios de ese artículo, donde usuarios y vendedores dan cuenta de problemas técnicos importantes (averías) surgidos A LAS POCAS HORAS DEL FUNCIONAMIENTO DE LOS APARATOS. Siendo estas averías repetitivas, por lo que dicen los lectores en sus comentarios, al parecer estos aparatos tienen uno de estos dos problemas; A) su calidad no es tal como dicen. B) tienen un defecto de fabricación o de diseño que se les averían a las pocas horas de comenzar a funcionar. Puede tratarse de una serie pequeña o grande, o tratarse de una “enfermedad técnica” que puede afectar a series grandes o péquelas de estos aparatos. Lo desconozco. Pero sería aconsejable verificar este problema, y la mejor verificación sería que el propio fabricante informara de estos defectos. Mientras, amigo lector, saca tus propias conclusiones y piensa bien antes de comprar si merece la pena por el precio y asegúrate de que ya no se averían… ”