Una lectora que no da su nombre, de 23 años, me ha dejado un comentario en mi artículo donde me dice unas hermosas palabras sobre mi trabajo en el blog que no puedo dejar de agradecer, muy especialmente porque representa el presente-futuro de esta sociedad: la juventud, a la que, dice, le interesan tabulen los temas tratados aquí. Veamos el comentario completo y mis reflexiones.

“Anónimo26 de junio de 2014, 1:56

hola Antonio, no suelo comentar en los blogs pero he de decirte que me has fascinado. me parece un trabajo impresionante el que realizas en este blog, unas entradas muy bien argumentadas y construidas. y sobre todo y lo que a mi me interesa como lectora, es que son constructivas. Di en él por casualidad y te aseguro que seguiré visitándolo a partir de ahora.No sé si para ti supondrá alguna motivación extra o no, pero quiero que sepas que también llegas al colectivo joven (por lo menos a una de 23 años). Un placer enorme 😉

Muy apreciada joven lectora. Naturalmente que me motiva y me agrada muchísimo que los jóvenes lean mi blog. El saber no ocupa lugar y si las cosas que puedan aprenderse aquí resultan de internes, pueden serlo perfectamente para niños, jóvenes y mayores.
Lo que ocurre es que el tema de los electrodomésticos, parte central del blog, se considera normalmente de amas (y amos) de casa. Los niños y los jóvenes no acostumbran a sentir curiosidad o necesidad de resolver problemas hasta que se coinvierten, ellos mismos, en amos de casa. Hasta entonces, son los padres quienes bregan con esos aparatos tan familiares en los hogares y a veces tan desconocidos. Lo mismo podría decirse de los Servicios Técnicos, de la garantía, de la eficiencia energética, de la calefacción, del aire acondicionado, etc.
Pero también digo que hay muchos jóvenes que me leen, porque recibo comentarios en el sentido “…me voy a independizar y necesito saber qué lavadora, o qué calefacción me interesa más”. Esto además se ve multiplicado en épocas de mucho frio o calor. La gran ventaja de los jóvenes es que ante cualquier duda, problema o necesidad, entran en Internet, donde está todo lo que se ha publicado. Esa gran ventaja de la informática se escapa a muchas personas mayores qiue por temor o porque nadie les ha empujado, ignoran esa enorme fuente de información y de sabiduría. Pero también, en muchas ocasiones, es fuente de confusión, engaño y hasta de estafas. Por eso es importante buscar bien y con serenidad lo que se necesita y separar el trigo de la paja. No hay que creer todo lo que se lee en los blogs y webs, sino analizarlo con criterio. Y eso la juventud, de mente abierta, lo hace con gran criterio. Más que las personas de mayor edad que pueden tener sus hábitos y costumbres ya muy arridados donde muchas veces se han colado las dañinas leyendas urbanas y el “un amigo me dijo”, “ha dicho la tele”, “he oído en la radio”, “se dice que…”. En todos estos casos los jóvenes nos lleváis mucha ventaja con menos prejuicios y siendo más críticos e incrédulos con tanta barbaridad que se ve, se oye y se escribe como si de dogmas de fe se trataran.
Respecto a que mis artículos sean bien argumentados y construídos he de decir que en cuanto a la organización y exposición no me cuesta nada, habituado a muchos años de trabajo, informes, estudios, conferencias, etc. Lo que sí admito me cuesta más es en la redacción. Mi propósito fue, desde el primer momento de la concepción del blog, explicar las cosas con la máxima claridad y sencillez posibles. Procurar escribir para que todo el mundo lo entienda. No hago mis artículos para que se piense de mí si escribo bien sino que escribo para que me entiendan TODOS, aunque desconozcan los temas tratados. Lo mismo diría de los cálculos que inevitablemente hay que hacer para justificar, demostrar o enseñar cómo funcionan las cosas. Procuro siempre buscar la manera más fácil de que se me entienda seleccionando las palabras más sencillas. Huyo de fórmulas directas. Huyo de plantear hasta ecuaciones de primer grado para evitar que algunos de mis lectores no lo sigan a menos que, como en algunos casos, no quede más remedio. Pero siempre procurando simplificar al máximo.
En pocas palabras: no escribo literatura (materia que me encanta) pero que aquí sería contraproducente. Simplicidad y sencillez: ese es el objetivo. Añadiré que debido a mis problemas de visión escribo los textos en borrador, los paso por el “caza letras” de Word, y al trasladarlo ya al blog, vuelvo a corregir otra vez el texto final para volver a simplificar conceptos y palabras. En definitiva, como me dice mi vecino y amigo NICO, citado en algunos artículos, “me gusta leer tu blog porque lo entiendo todo, y solo tengo once años”.
Son frecuentes los elogios y felicitaciones sobre el blog. Ayer, sin ir más lejos, de seis comentarios recibidos, tres comenzaban con felicitaciones. Pero no quiero hacerme más pesado. Solo confirmarte, amiga lectora anónima de 23 años, que naturalmente me dan una motivación extra tus hermosas palabras. No por satisfacer mi ego, que también, sino porque me confirman que voy por el buen camino. Que mi voluntad de divulgar las experiencias y conocimientos adquiridos en muchos años de estudio y de trabajo, sirven ahora para que otras personas encuentren respuestas a sus dudas o descubran verdades que otros les habían ocultado o tergiversado. Por eso, amuga lectoría de 23 años, te doy mis más expresivas gracias, a ti y a gente como tú y de la edad que sea, que tantas satisfacciones me dais cuando mes decís que mí trabajo os ha sido útil. No necesito nada más que saber eso para seguir el camino que emprendí hace ya casi cuatro años: ser útil a la sociedad revirtiéndole parte de lo que ella me ha dado.
Gracias a todas, amigos lectores.
Antonio Sánchez