Fue la empresa CATALANA DE GAS (actualmente transformada en GAS NATURAL) quien primero bautizó a los electrodomésticos “a gas” como “Gasodomésticos”, incluyendo entre ellos el “invento” de las lavadoras y lavavajillas “bitérmicos”, que para calentar el agua , en lugar de hacerlo con el calefactor del aparato, la toman  de la red de agua caliente sanitaria, procedente de la caldera a gas. Ver 

Lavadoras y lavavajillas “bitérmicos”: el gran engaño

Hoy vuelvo a escribir sobre el tema para explicar la historia de estos aparatos.
 
Con su potencia económica y su influencia, la entonces CATALANA DE GAS organizó una gran campaña para vender aparatos a gas a los usuarios directamente, entregando el aparato a domicilio y cobrándolo a “cómodos plazos” en el recibo del gas.
 
Algunos aparatos, como la secadora a gas “WHITE KNIGHT, los tenían en exclusiva para toda España y otros los comercializaban y publicitaban.
 
El caso de la secadora a gas, fabricada por la inglesa CROSSLEE fue un auténtico calvario por los problemas con las averías repetitivas debidas a sus errores conceptuales y de diseño. En mi empresa de posventa llevábamos entonces la asistencia técnica de Catalana de Gas a nivel nacional, por lo que puedo dar fe. 
 
Recuerdo uno concreto: el programador, a veces se “volvía loco”. Tras muchas pruebas (la fábrica no  encontraba la solución) descubrimos, que cambiando la polaridad de la clavija de enchufe, desaparecía el problema (desconectar y darle media vuelta a la clavija de enchufe y volver a conectar) Pues bien, la fábrica tardó varios meses en poder dar una solución a esto. Pero había que reparar muchas veces los aparatos, y los recambios eran muy caros..
 
Otros casos, como las encimeras vitrocerámicas a gas , no solo dieron problemas de reparaciones, sino que llegaron a producir muertes por inhalación de monóxido de carbono, producido en ellas. Sucedió en Bilbao, murieron dos personas y nuestro Servicio Técnico en aquella plaza tuvo que declarar en juicio. A partir de ese momento, dejamos de atender esos aparatos, de la marca OLMAR.
 
Siguiendo con CATALANA DE GAS, fomentó y publicitó el calentar con gas el agua del ciclo de lavado en las lavadoras, y en los lavavajillas, el ciclo de lavado y también el de aclarado caliente. Esos aparatos, bautizados como “bitérmicos”, fueron incorporados por FAGOR, BALAY y otras marcas.
 
En aquellos tiempos (principios de los 90) todavía no se había oído hablar del ahorro energético ni de la eficiencia energética de los electrodomésticos. Entonces, ¿Cuál fue el verdadero motivo para que CATALANA DE GAS se lanzara a la aventura de gastos y publicidad para introducir estos aparatos?. Os lo explico. 


Según ellos (tuve muchas sesiones de trabajo con los responsables de esta línea) el problema que querían superar es que muchos hogares  que solo usaban el gas para el calentador de agua sanitaria, se pasaban al calentador eléctrico y se daban de baja del gas. Era necesario mantener más de un aparato consumidor de gas en activo en los hogares. Alguien tuvo la feliz idea de “gasificar” los electrodomésticos para conseguir el objetivo… de mantenerse en los hogares.

Como demostré en mi anterior artículo, el ahorro de estos dos aparatos es, al año, 4 euros en la lavadora y 11 euros en el lavavajillas. Queda meridianamente claro que es absurdo recomendar y promocionar estos aparatos, pues no se amortizan hasta los nueve años las lavadoras y hasta los 25 años los lavavajillas. Pero el objetivo, como he dicho, era otro.

Ayer, paseando por la Red, encontré un anuncio de REPSOL, que copio literalmente, subrayando por mi cuenta lo más destacable: “…las lavadoras bitérmicas (que se ahorran el proceso de calentado del agua, pues se sirven de la toma de agua sanitaria caliente) suelen encontrar en las calderas de gas su mejor aliado para reducir hasta en un 25% el tiempo de lavado y ahorrar en consumo de energía. Este sistema también puede encontrarse en muchos modelos de lavavajillas”. Ver anuncio:
http://www.repsol.com/es_es/casa_y_hogar/energia_en_casa/reportajes/ahorro_energetico/gasodomesticos_futuro.aspx
Como podéis ver, REPSOL habla del 25 % de ahorro de tiempo, pero “no se moja” cuantificando el ahorro de energía. ¡Naturalmente!. No van a hacer el ridículo con la tomadura de pelo que significa un ahorro anual de 4 euros!

Podría argumentarse también que para que llegue el agua caliente al aparato “bitérmico” descargará primero toda el agua (fría) de la tubería desde la caldera hasta el aparato, por lo que, el promedio de temperatura resultante puede no ser el que queríamos. En este caso el propio aparato continuará calentando el agua pues el calefactor eléctrico del aparato se pondrá en marcha hasta alcanzar la temperatura prevista.

Mi consejo es que no os compliquéis la vida con los aparatos “bitérmicos” y vayáis a lo cómodo, limpio y seguro: la electricidad. Otra cosa son las encimeras de gas, que si son recomendables. Pero la combustión del gas encerrado (vitrocerámica a gas y horno a gas), hay que andarse con mucho cuidado

Otra cosa es la caldera a gas, que al tener la toma de aire y la salida de gases al exterior (las del tipo estanco) son muy seguras y no puede afectar el monóxido de carbono, que, de producirse, iría directamente al exterior por el doble tubo de salida de gases y entrada de aire. Sin embargo, es muy recomendable (mejor, obligatorio) hacer una revisión anual a la caldera por un experto. Confía, como siempre,  en el Servicio Técnico Oficial del fabricante.

Mañana voy a analizar la publicidad de REPSOL sobre las encimeras vitrocerámicas a gas. Os diré lo que es cierto y lo que es falso. Os adelanto que hay más de lo segundo que de lo primero, además de confundirlo todo