El día 16 de Agosto escribí un artículo sobre la denuncia por parte del recambista FERSAY, quien manifestaba que la formación de los Servicios técnicos de electrodomésticos en España era deficiente. En ése mi artículo expresaba mi total desacuerdo con FERSAY, y recomendé, una vez más, que los usuarios recurran, siempre que exista, al Servicio Oficial del Fabricante.
 
ANFEL  (Asociación Nacional de Fabricantes de Electrodomésticos), contestó también a FERSAY en parecidos términos, quitándole la razón.
 
Tres días más tarde, el 19 de Agosto, recibo un comentario en mi blog sobre mi artículo, cuyo autor no se identifica, por lo que tendré que llamarle “Anónimo” ¿Tan difícil es dar un nombre o un seudónimo para que me pueda dirigir a alguien en mis respuestas? A lo que iba.
 
Como es costumbre en mí y así lo tengo indicado en la sección de “Comentarios” de todos mis artículos, cuando el tema considero que puede ser de interés general, no contesto al comentario con otro, sino que mi respuesta origina un nuevo artículo para la mejor difusión entre mis lectores. Estamos en uno de estos casos.
 
Transcribo a continuación el texto que me dejó como comentario el amigo Anónimo. No he cambiado ni un punto ni una coma, pero sí he destacado en negritas los puntos que voy a dar respuesta. O sea, que las “negritas” son mías. Veamos qué dice.
 
“Vaya hombre, entonces según usted tendrán que cerrar muchas empresas que reparan electrodomésticos y no son servicio oficial, estas empresas están dadas de alta, tienen empleados, pagan impuestos, ofrecen un servicio al consumidor, etc… Por lo tanto el consumidor sólo tendrá la opción del fabricante (monopolio) y lo que usted pretende en su blog es dar la mejor opción, pero sólo dejará una al consumidor, y en muchos casos puede que no sea la mejor opción.

Soy cliente de Fersay y otros almacenes desde hace muchos años y le puedo asegurar que la labor que hacen ellos es encomiable, distribuyen repuestos originales y ayudan al consumidor porque muchos repuestos que el fabricante ya no tiene ellos lo siguen comercializando.” 


En uno de mis anteriores artículos sobre clases de Servicios Técnicos decía que hay tres clases:
  • Servicio Técnico general
  • Servicio Técnico Oficial de Fabricante
  • Servicio Técnico “Pirata”
El primero cumple las exigencias que estipula, para esta actividad, el Real Decreto 58/1988, como son tener un local abierto al público, exponer en este local la información exigida sobre esta actividad, y cumplir todos los requisitos legales exigibles a cualquier negocio.
El Servicio Técnico Oficial de Fabricante es el que, cumpliendo los requisitos expuestos anteriormente, tiene además autorización escrita del fabricante para actuar como Servicio Oficial de su marca, según las estipulaciones de un contrato.
El Servicio “pirata” es el que solo tiene un teléfono donde recoger los avisos, no está dado de alta como actividad, no tiene taller, abierto al público, no paga impuestos, no hace factura de las reparaciones y, por consiguiente, no se le puede reclamar en el caso de una defectuosa reparación.
¿Qué Servicio es el más recomendable?  Sin lugar a dudas, el Servicio Oficial de Fabricante. Veamos las razones
  1. Han sido seleccionados por el Fabricante entre los mejores de la zona, y tienen una experiencia positiva. Si no llegara a ser así, el Fabricante ya lo habría cambiado.
  2. Han sido preparados con cursillos técnicos sobre las marcas concretas del Fabricante, y disponen de toda la documentación técnica necesaria para desarrollar bien su tarea.
  3. Pueden consultar con el Fabricante las dudas o problemas que se puedan presentar, bien sean de carácter técnico como comercial (cambio de aparato, por ejemplo).
  4. Usan exclusivamente recambios originales.
  5.  Como todos los días trabajan sobre los mismos aparatos, son los mejores conocedores de sus características, problemas y forma de solucionarlos.
  6. Los precios fuera de garantía están controlados por el Fabricante. En garantía, los cargos de las reparaciones los pasan  directamente al Fabricante.
  7. En caso de reclamación, puede hacerse al Servicio, y si no atiende, se puede reclamar al Fabricante.
  8. En garantía tienen la exclusiva de las reparaciones, por lo que si no se acude a ellos, interviniendo otro Servicio, el aparato pierde la garantía.
Por mi parte, nada que objetar a los Servicios Técnicos no oficiales de fabricante, pues hay muchos, y muy buenos. Pero tienen como inconvenientes las mismas ventajas descritas para los Oficiales de Fabricante. Sin embargo, para aparatos simples, si no hay problema de recambios y de documentación, pueden solucionar las reparaciones.
Por último una observación: Hace años, llevábamos a reparar el coche al Taller conocido, al de siempre de toda la vida. Pero hoy, con la sofisticación de los coches, la electrónica y la complejidad de las piezas, ¿Llevarías tu coche a un taller que no fuera el Oficial de Fabricante si se trata de una avería seria? Yo no. Solo lo llevaría en casos de cambios de aceite, frenos y poca cosa más. Pues aplícate el cuento: los electrodomésticos cada día son más sofisticados y electrónicos.  Si el Servicio no dispone de la información técnica necesaria ni de los instrumentos adecuados para la detección y arreglo de las averías, solo podrá hacer una chapuza.
Confía en el Servicio Oficial de Fabricante. Que no sabes cuál es? No busques en ningún sitio, pues casi seguro te engañarán (ver próximos artículos  sobre este mismo tema). La única fuente fiable es entrar en  ANFEL (Asociación Nacional de Fabricantes de Electrodomésticos), donde  verás todas las marcas y el teléfono del Servicio Oficial del Fabricante de cada una.”
¿Queda claro, amigo Anónimo, el por qué de mi recomendación sobre los Servicios Oficiales de Fabricante?. ¿Desde cuándo he rechazado de plano los Servicios Técnicos independientes? Lo único que no tolero es la mentira y las estafas de los Servicios que, no siéndolo, se autodenominan “Oficial de Fabricante” engañando a los consumidores, y realizando chapuzas colosales, además de cobros abusivos. A éstos, en el argot de los Servicios técnicos, se les llama “piratas”. Por cierto, también se les llama “recambios pirata” a los recambios NO ORIGINALES, la mayoría de los que venden los recambistas… ¿O no?
 
En cualquier caso, amigo Anónimo si no estás de acuerdo con todo lo que digo, por favor, escríbeme un nuevo comentario y te volveré a contestar.