Curiosas observaciones hace un lector, que no da su nombre. Dice que si todos los aparatos eléctricos por resistencia dan el mismo calor., ¿Por qué no usamos el secador de pelo o la tostadora para calentar una habitación? Cree ver “intereses” en mis artículos por “desprestigiar” los Emisores Térmicos, y me reta a hacer unas pruebas para calentar una habitación mediante un secador de pelo.
 
Como no podía ser de otra manera, a mí me gustan los retos, y recojo el guante. Más en este caso, donde el iluminado lector se cree nacido con ciencia infusa y no acepta los argumentos, quizá porque no los entiende o no le interesa entenderlos. Parodiando al filósofo, físico y matemático René Descartes, en lugar de su frase célebre “Pienso, luego existo”, Nuestro lector podría decir “Pienso, luego creo en lo que pienso”. Me parece muy bien, si quiere engañarse el mismo, pero que no pretenda que los demás se crean sus ocurrencias porque las ha dicho él, que es tan ingenioso. Puede pensar lo que quiera, pero si él está convencido de que la tierra es plana y que el sol gira alrededor nuestro, me temo que nadie va a creerle, pues pensar no es saber. Y menos cuando no se trata de emitir opiniones sino de hechos físicos o matemáticos. Estos necesitan SIEMPRE ser demostrados. Pero vayamos a sus propuestas seudocientíficas. Primero copiaré textualmente el comentario, que ha dejado en mi artículo sobre Emisores Térmicos en fecha 7.02.13 Dice así. 

“Anónimo7 de febrero de 2013 21:45
No se que interés tendrá usted en desprestigiar este tipo de calefacción, pero está completamente equivocado. Que quede claro que yo no tengo ningún tipo de interés.Ejemplos:Secador de pelo: 1600WTostadora: 2000W
No conozco a nadie que utilice esos aparatos para calentar una estancia, y según usted, podrían hacerlo perfectamente ¿no? ¿Da el mismo calor (que no calorías) un secador de 1600W encendido durante una hora en una habitación, que un emisor térmico de 1600W?Si quiere acabar con esto ya, que me parece a mi que no, haga la prueba que es MUY SENCILLA.Pone usted un termómetro en una habitación y ya sabe; una hora con el secador y otra hora con el emisor (en la misma habitación que el termómetro, claro).Déjese ya de tonterías que está usted confundiendo a los lectores.” 

No dejo de sorprenderme de la seguridad y el desparpajo que tiene este lector en sus erróneas afirmaciones. Pero vamos a argumentar, no a opinar.
En primer lugar diré que yo acepto sin dudar su afirmación de que él no tiene ningún interés en este caso. En cambio el lector dice “…No se qué interés tendrá usted en desprestigiar este tipo de calefacción…” Pues si no lo sabe, se lo explico. Mi interés es decir la verdad sobre la publicidad engañosa empleada por fabricantes y vendedores de este tipo de calefacción; es defender la verdad para que los posibles usuarios de estos aparatos los compren CONVENCIDOS que no van a ser más eficientes ni van a ahorrar dinero por el solo hecho de decir que son Emisores Térmicos”, pues tiene el mismo rendimiento eléctrico y en calorías aportadas que cualquier otro aparato calefactor de esa misma potencia. No son ni más ni menos. Ese es mi interés. ¿Le parece poco al autor del comentario? A mí me parece muy importante. 
Pone dos ejemplos: Un secador de pelo de 1.600 vatios y un tostador de pan de 2.000 vatios. Dice que no conoce a nadie que utilice estos aparatos para calentar una estancia. En esto coincido plenamente: yo tampoco. Pero añade “…y según usted, podrían hacerlo perfectamente ¿no?…” Pues no, amigo, NO. Nunca he dicho tal tontería. Eso lo dice ese lector, no yo…”
Añade a continuación “¿Da el mismo calor (que no calorías) un secador de 1.600 W conectado durante una hora en una habitación, que un emisor térmico de 1.600 W? …” Voy a contestar pero primero debo aclarar que calor y calorías tienen el mismo significado: Si da mas calor es porque da más calorías y lo contrario. A más de una cosa corresponde más de la otra, y es directamente proporcional. No sé a qué viene negar esa evidencia física tan elemental. Sentado esto, sigamos. Pues sí, amigo lector, un secador de pelo de 1.600 vatios da el mismo CALOR y las mismas CALORÍAS que un emisor térmico de esa misma potencia. Ni más valor ni menos. Ni una caloría más ni una menos.
Me reta a hacer una prueba:”… Si quiere acabar con esto ya, que me parece a mi que no, haga la prueba que es MUY SENCILLA Pone usted un termómetro en una habitación y ya sabe; una hora con el secador y otra hora con el emisor (en la misma habitación que el termómetro, claro)…” Bien, creo que el lector no ha hecho esa prueba, pues si la hubiera hecho se habría sorprendido al ver que en esa hora, la temperatura de la habitación habría subido más y más rápido con el secador de pelo que con el emisor térmico. He dicho más y más rápidamente, no me he equivocado. Pero yo, al contrario de lo que hace el lector en cuestión, lo explico, no solamente lo creo. A la misma potencia, da la misma cantidad de calorías un aparato que otro. Y además, hay una diferencia: el secador vierte TODO el calor, inmediatamente de conectarlo, al medio ambiente de la habitación. En cambio el emisor térmico, al conectarlo, UNA PARTE del calor producido (el mismo que produce el secador) lo envía al ambiente, pero OTRA PARTE la emplea en calentar el aceite maravilloso que lleva en sus entrañas. Por consiguiente, el calor del secador va TODO al ambiente desde el primer momento, con lo que se eleva antes la temperatura.
Terminada esa hora, se vería que el secador ha elevado más la temperatura que el radiador. Pero al desconectar el secador, para automáticamente de lanzar calor, pues no tiene reservas. En cambio, al parar el emisor térmico y estará bastante minutos cediendo todavía calor a la habitación. Ese calor que “robó” al principio el aceite, lo devuelve al ambiente hasta llegar a equilibrar la temperatura de emisor con la del ambiente. Pero la CANTIDAD de CALOR o CALORÍAS totales vertidas al ambiente son iguales en los dos casos.
Voy ahora con la graciosilla pregunta de por qué no usamos entonces secadores de pelo para calentar una habitación. Por la misma razón que comemos la sopa con una cuchara y no con un tenedor: porque cala aparato o utensilio está estudiado para la función que debe dar. Y un secador de pelo no puede estar horas funcionado de contínuo, pues se quemaría, porque el circuito de la resistencia y el plástico no están preparados para soportar el calor generado mucho tiempo seguido. ¿Lo entiende el lector o tengo que hacerle un dibujito? Por idéntica razón, de la construcción de un aparato teniendo en cuenta la “aptitud a la función”, un tostador de pan de 2.000 vatios va muy bien para tostar el pan, pero no para secar el pelo o lavar la ropa, ya que aunque produzca la misma cantidad de calorinas, su aptitud a la función no es la adecuada. Y quien no lo crea, que lave la ropa en el lavavajillas (que también lava) y que lave la vajilla en la lavadora, que también lava. Espero no se le ocurra al lector comprobar esto que digo…que su sapiencia sea capaz a de distinguir una broma de una verdad demostrada.
Finalmente, amigo lector, termino dedicándote  tus palabras “…Déjese ya de tonterías que está usted confundiendo a los lectores…” Aunque afortunadamente mis lectores, en su inmensa mayoría, entienden y aprovechan mi trabajo de explicar las cosas para ayudarles a evitar que les tomen el pelo con la publicidad engañosa.