Como podéis comprobar por mis escritos, siempre recomiendo invertir en la compra de aparatos electrodomésticos más eficientes, pues el ahorro puede ser significativo. Si hablamos de calefacción, la factura de gas puede reducirse con calderas más eficientes, pero muchas veces, ese menor coste se nos va por las rendijas de puertas y ventanas, o producen un  sobrecoste si la calefacción es eléctrica.
 
Invertir en una calefacción más eficiente puede costarnos muchos euros, aunque siempre se amortiza por el menor consumo. ¿Por qué no invertir pues una pequeñísima cantidad en tapar las rendijas evitando las fugas de calor –y de confort- que producen?
 

Son frecuentes las corrientes de aire frío que se cuelan por debajo de las puertas o por las rendijas de puertas y ventanas. Si eres un poco “manitas” lo puedes resolver tu mismo (o tu misma). Veamos algunos ejemplos.

 
Rendijas bajo la puerta. Existen unas pletinas con una especie de cepillo por la parte inferior que se atornillan a la parte baja de la puerta,  y quedan levantadas del suelo cuando se abre la puerta y,  cuando se cierra, por una pequeña palanca, presionan contra el suelo. Puedes comprarlas en la ferretería e instalarla tú mismo
 
Burletes autoadhesivos para puertas y ventanas: Se compran en rollos, y tienen un lado adhesivo protegido por un papel que se retira para pegarlo. Se corta a la medida del marco donde cierra la ventana y se pega.
 
Silicona: Sirve para rellenar posibles ranuras en la pared, alrededor de puertas y ventanas. Es fácil de aplicar y puedes comprar tubos de todos los colores. En cada tubo encontrarás las fáciles instrucciones de uso.
 
Espuma de poliuretano: Para rellenar grietas o agujeros importantes. Se introduce la punta de la boquilla en el interior de agujero y presionando la boquilla sale espuma de poliuretano, que se expande inmediatamente rellenando el hueco o la fisura. Este material es aislante y también hidrófugo (repele el agua).
 
Reflectores: Si las paredes no están bien aisladas se producen pérdidas de calor en la parte trasera de los radiadores, por radiación hacia la pared. Un sistema casero para evitarlo es construir y colocar entre el radiador y la pared un “reflector”. Una placa de madera fina, por ejemplo, algo menor de tamaño que la superficie del radiador, se forra con papel de aluminio y nos reflejará el calor de nuevo hacia el propio radiador.
 
Solo te estoy dando consejos y soluciones fáciles de aplicar. Si lo que deseas es aislar bien tu casa, deberás recurrir a un profesional experto en estas lides. El coste puede ser elevado, pero la factura se puede reducir a la mitad.