FERNANDO, técnico de lavadoras, como él se define, ha dejado un comentario en mi artículo ¿Qué lavadora me compro? donde dice que hay que comprar la lavadora más barata, que el resultado de estos aparatos lo decide “la suerte”, que antes las lavadoras duraban de 10 a 45 años, que hoy todas son igual, que tienen muchas más piezas que antes y por lo tanto, más posibilidades de que se averíe alguna, y recomienda BEKO y SVANM que son las más baratas…En definitiva, que la duración de una lavadora no depende nada más que de la suerte. 

No estoy en absoluto de acuerdo con algunas de sus afirmaciones. Pero sí es conveniente hacer un análisis de lo que dice este técnico. Os propongo que me sigáis pues las conclusiones quizá os puedan ser útiles. Primero leed el texto completo del comentario dejado por este técnico.
Muy buenas, soy técnico de lavadoras y he de decir algo muy sencillo,
A la hora de comprarse una lavadora, hoy en día recomiendo seriamente comprarse LA MÁS BARATA. Hoy en día es la suerte, explico:
Antiguamente lo hacían todo mecánico y de buena calidad, por eso las lavadoras duraban desde 10 hasta 45 años ( tengo clientas con lavadoras de esa edad) Hoy en día las hacen electrónicas y de menor calidad. Han bajado mucho los precios, hoy muchisima gente puede comprarse una AEG(por ejemplo. Hace 40 años una AEG valía unas 43.000ptas, ¿Quién tenía esas ptas?… muy poca gente.
Hoy en día se pagan las prestaciones y la marca, pero recordad, mientras más prestaciones, más piezas, mientras más piezas, más posibilidades de que se vaya alguna. Es sencillo. 
Si por ejemplo te compras una AEG, te puede durar tanto 2 como 7 años. Pero lo mismo te puede durar una BEKO o una SVANM, que son de las más baratas. Reitero, es la suerte.”
Dice FERNANDO que antiguamente lo hacían todo mecánico y de buena calidad y por eso las lavadoras duraban hasta 45 años. Por contra hoy en día se hacen electrónicas y de menor calidad y der más piezas, lo que lleva a más posibilidades de averías. 
 
Como habla de lavadoras AEG de hace 40 años, supongo que FERNANDO ronda los 60 años, por lo que vivió la época del despegue de los electrodomésticos en España. Yo también lo viví. El era técnico reparador (supongo) y yo fui director de los Servicios Técnicos de BRU, con una Red de más de 120 Servicios Técnicos y posteriormente en mis propias empresaas, he llegado a crear redes de asistencia técnica con 150 Servicios Técnicos de Línea Blanca y otros tantos de Aire Acondicionado.
Si FERNANDO reparó lavadoras, yo comencé explicando los esquemas eléctricos de las primeras lavadoras automáticas, recién salidas al mercado en España, a los Servicios Técnicos, donde se explicaba su funcionamiento, sus posibles averías, su programación, etc. Por lo que algo sabré del tema. Y además, en mi función de dirección, me ocupaba y preocupaba de controlar las averías, llevando unas estadísticas exhaustivas de todas y cada una de las reparaciones de los Servicio Técnicos. Por lo tanto, de este tema también debo saber algo. Luego, con mis propias empresas era básico controlar las reparaciones de los aparatos, pues la contraprestación económica que recibía mi empresa era de un porcentaje sobre la facturación de los aparatos vendidos), por lo que era (y es) primordial controlar las averías.
Debido a mi función, las luchas con los departamentos de fabricación y control de calidad de las fábricas eran diarias, y en gran parte basaban sus mejoras técnicas en las informaciones sobre las piezas averiadas.
Por eso puedo decir que las lavadoras actuales son muchísimo más fiables (menos averías) que antes, con piezas de mayor calidad, de programas mejores y más eficientes, y, tomando el aparato como un conjunto, de mayor calidad, más prestaciones, y más duración que las de antes. Algunos me dirán que no es cierto. Que su madre o su abalea tienen todavía lavadoras de hace muchos años… Lo veremos también.
Parece que FERNANDO no recuerda que las lavadoras antiguas tenían muchísimas más `piezas que hoy. Y parece que tampoco recuerda la cantidad extraordinaria de averías de programador, bombas de vaciado, resistencias de calentamiento, relés, presostatos, cojinetes del bombo, termostatos, válvulas solenoides, etc, etc, Se reparaban “a espuertas”. Era terrorífico.
El número de técnicos de reparación de la línea blanca era mayor, en muchas marcas, que en número de obreros que fabricaban los aparatos. Recuerdo todavía que en el caso de EDESA, (hoy fabricada por FAGOR y segunda marca del grupo) el Servicio Técnico disponía de 800 técnicos en España y la plantilla de la fábrica era de 600. Y el parque de aparatos no llegaba a 200.000 unidades. Hoy FAGOR tiene un parque de varios millones de aparatos y más o menos un centenar de Servicios Técnicos, con un total de técnicos reparadores que supongo no pasarla de 1.000. Creo que es una demostración suficiente de que los aparatos se averían mucho menos hoy que hace unos años.
¿Por qué entonces se cambian antes las lavadoras? En aquél tempo y hasta hace unos 20 años, las reparaciones, compuestas de desplazamiento, piezas y de mano de obra, eran mucho más económicas que comprar un aparato nuevo. Hoy con los costes de desplazamientos, mano de obra, piezas e impuestos (IVA), y sobre todo, como muy bien dice FERNANDO, con muchísimo más reducidos costes de compra de un aparato nuevo. Si la reparación es un poco complicada, su precio no compensa: es mejor comprar una nueva. Pero no porque no sea reparable, que lo es siempre, sino porque la reparación manual es mucho más cara que la fabricación de un apantallo nuevo, trabajando en serie, con robots en las fabricas para muchas operaciones, resultan los aparatos mucho más baratos que reparar el antiguo. Y además, se compra un nuevo aparato con más eficiencia energética. Y con dos años de garantía, cuando en aquel tiempo la garantía era de tres meses, que con los años pasó a seis meses, después a un año y recientemente a los dos años actuales. Una prueba más de lo absurdo de la interpretación de los apóstoles de la obsolescencia programada de los electrodomésticos, una posición interesada de algunos que ven en esa teoría el modo de “inventar” aparatos que duren “como antes”, sin tener idea de antes ni de ahora. Solo charlatanería.
Donde FERNANDO dice que antes había menos piezas, no es ciento. Hoy la mayoría de funciones y controles en los aparatos están todos en una sola placa electrónica, que es un único conjunto, cuando antes eran muchas piezas sueltas, con unos cableados enmarañados, con multitud de funciones independientes y, como ya he dicho, con muchas más averías.
Los controles electrónicos actuales, Además de dar más fiabilidad al aparato y mejor aptitud a la función, regulan estrictamente los consumos de agua, temperatura, tiempos de accionamiento, etc. adecuando cada caso al programa elegido y además tomando decisiones el propio aparato (“lavadoras inteligentes o FUZZY CONTROL”). 
Lo que sí es cierto es que TODAS las marcas han mejorado su calidad, sus rendimientos y consumos. No todas exactamente igual, pero bastante parecidas.
Otro argumento a favor es que debido a los actuales controles de calidad de los componentes y de la fabricación debido a que todos los componentes han de estar homologados y cumplir unas exigentes normativas para `poder montarse en los aparatos, TODAS las marcas se han puesto a niveles no muy distantes unas de otras. Por consiguiente, habiendo pocas diferencias en este sentido. Hay marcas de primera línea, de segunda y de tercera. Comino en todos los aparatos, vehículos, ropas, comida, etc. Es cuestión de elegir la mejor, la más barata, o la que más convenga, según se prefiera.
Pero hay más cosas FUNDAMENTALES para decidir la compra de una lavadora o de cualquier electrodoméstico, además de su coste, que es importante:
  • Eficiencia energética: escoger la mayor posible. Si se puede económicamente, A+++
  • Confianza en la marca. No es lo mismo compara una BOSCH, por decir algo, que una SVANM (que no conozco ni sabía que existiera (si existe), o una segunda marca o tercera. También debemos empezar a tener en cuenta que de la gran cantidad de fabricantes de Línea Blanca en el mundo, en pocos años, no más de una docena no van a quedar más de 15 fabricantes por efecto de la competitividad y de los costes de fabricación, las marcas de menor producción no podrán seguir las investigaciones de las punteras e irán despareciendo. Procura elegir una marca qiue pienses que va a seguir pues de ello dependerá que puedas disponer de piezas de recambio en el futuro. 
  • Confianza en el Servicio Técnico de la marca.
  • Confianza en el vendedor: La garantía de los electrodomésticos es de 2 años obligatorios por la Unión Europea. Según marcas, en cuanto pueden ye dicen que tal `pieza o reparación no entran en garantía. Si has comparado el aparato en un comercio SERIO, puede apoyarte y forzar al fabricante a admitirlo como garantía, pero si el vendedor ha desaparecido como está pasando desde hace unos cinco años, que se ha reducido el número de tiendas por cierre, o no tiene fuerza ante el fabricante, te puede costar un dineral la reparación o simplemente tener que comprarte otro. Hay que recordar que según la Ley, es el VENDEDOR del aparato y NO el fabricante, quien debe responder de su buen funcionamiento en caso de avería. Cosa distinta es que pueda ocuparse del trabajo el fabricante, por delegación del vendedor, como sucede habitualmente (no siempre) en España. 
Dicho todo esto, y considerando cada uno de los puntos, decide qué marca te interesa comprar. No es solo cuestión de suerte. La suerte también hay que buscarla. No nos vaya a pasar como aquel que se quejaba de que tenía mala suerte  porque nunca le había tocado la lotería y su amigo le pregunta ¿Y compras muchos números? Y contesta ¿Pero hay que comprar números para que te toque? ¿No es la suerte?