Acabo  de leer un artículo en la revista COMSUMER de EROSKI: Reducir gastos innecesarios en el hogarque me ha dejado perplejo. Digo esto porque habitualmente contiene artículos variados, interesantes, con excelente base técnica y buen nivel didáctico.

 
Pero éste al que me refiero debe ser el “garbanzo negro” que se les ha colado en su excelente revista. Veamos de qué se trata.
La obsesión por dar consejos sobre ahorro energético, en este caso ahorro en electricidad en la cocina, conduce a exageraciones ridículas como las que contiene este artículo Reducir gastos innecesarios en el hogar”, que podéis leer, pues hay cosas interesantes, pero hay un capítulo que como digo, es sonrojante. Veamos lo que dice:
 
“…Otro modo de ahorrar consiste en evitar el uso de aparatos cuya función puede realizar cualquier persona. Es el caso del cepillo de dientes eléctrico, las máquinas para hacer zumos o los cortadores de carne y fiambres. Una alternativa más de ahorro pasa por apagar los dispositivos que emiten calor antes de terminar de usarlos (planchas, vitrocerámica, calefactores…), con objeto de aprovechar el calor acumulado para finalizar la operación doméstica…”

Vamos por partes. ¿Qué consume un cepillo eléctrico? No lo sé, pues en casa no se usan. Pero voy a suponer que tiene una potencia de 50 vatios. Usándolo tres veces al día, a dos minutos por cepillado, consume, en un día, 0,005 KW/hora (son 2 minutos x 3 veces/60 minutos x 0,050 KW de potencia, dan los 0,005 KW/hora de energía eléctrica consumida). Multiplicando 0,005 KW/hora consumidos por 0,16 euros (el coste del KW/hora), nos da un coste diario de 0,0008 euros, que multiplicados por 365 días, resulta al año 0,29 euros. Excelente ahorro nos propone CONSUMER: 0,29 euros AL AÑO por limpiarnos los dientes a mano en lugar de utilizar un cepillo eléctrico! Fantástico ahorro, ¿No?
Máquinas de hacer zumos (yo diría “Exprimidoras”. Supongámosle una potencia de 200 vatios, y un tiempo de 2 minutos por zumo y día. Haciendo los cálculos como antes, sale un ahorro anual de 0,39 euros. ¡Toda una fortuna!
El mismo caso sería un cuchillo eléctrico, usándolo dos minutos al día y suponiéndole la misma potencia.
Se me olvidaban los otros cacharros que también ahorran “desconcertándolos antes de terminar”. Veamos: una plancha de 2 KW, desconectándola 3 minutos antes de acabar de planchar, una vez por semana, nos ahorrará, al año, la friolera de 0,83 euros.
Desconectando la vitrocerámica (no las de inducción, donde el ahorro sería CERO) de 2 KW de potencia, 3 minutos antes de acabar, 2 veces al día, ahorraremos 1,66 euros al año
Con las propuestas de la revista CONSUMER podemos ahorrar entre la cocina, la plancha y el cepillo eléctrico, 3,56 euros al año! El ministro de la cosa, Miguel Sebastián, nos puede dar el primer premio al “Ahorro Ejemplar” (ejemplarmente idiota, diría yo…)
Señores de CONSUMER: os felicito (de verdad) por vuestra excelente revista, pero “cuidad los detalles” y no asustéis en vano a la gente.