RAFAEL ha dejado un comentario en mi artículo ¿Quién garantiza los electrodomésticos? donde explica que a los 8 meses de uso tuvo una fuga de gas, por lo que no enfriaba, Vino el técnico del Servicio y le contó un cuento chino: que era debido a la poca carga de alimentos y por eso no le enfriaba. Finalmente se comprobó que era una fuga de gas. Hizo una recarga y volvió a perderse el gas, pero esta vez ya fuera de garantía el aparato. Pregunta RAFAEL ¿Qué puedo hacer?


Este es un asunto delicado pero cuya imputación de responsabilidad es facilísima e inequívoca. Antes de seguir veamos la totalidad del comentario de RAFAEL. Dice así

Rafael Mesa Poyato14 de agosto de 2014, 23:05 

Hola Antonio, compré un frigorífico Beko y a los 8 meses de su compra detecté que enfriaba poco, avisé al servicio oficial y su respuesta a un familiar, es que era inteligente y como no había mucha comida detectaba que no tenia que enfriar que lo llenase aunque fuese con latas de bebida que me enfriaría. Al volver a casa después de un largo periodo de tiempo compruebo el engaño y vuelvo a avisarlo pues lógicamente no se había solucionado el problema, y esta vez a mí me dice que sí enfría correctamente, todo esto sin utilizar termómetro ni ningún otro instrumental, le insisto que mida la temperatura, puesto que se negaba, y finalmente acepta y se comprueba que la temperatura en su interior era muy superior a la que debe haber, unos 10º C, además también observa que le falta gas, por lo que lo carga, esta segunda visita fue a los 21 meses de su compra.
Dado que nuevamente estoy fuera de mi domicilio otro largo periodo de tiempo, a la vuelta observo que nuevamente no enfría correctamente, lo vuelvo a llamar, y el técnico nuevamente dice que enfría correctamente, ocurre que ahora estaría fuera de garantía pero el problema viene desde que lo compré, además tengo los partes anteriores. Ante esta actitud del técnico, qué debo hacer?, pues no quise debatirle nuevamente, pues pienso que el problema era evidente solo que por algún motivo no quiere reconocerlo.
Un saludo y gracias¡”

Lo que le dijo el Servicio Técnico a tu familiar de que tenía poca carga de alimentos y por eso no enfriaba es una estupidez. Aun cuando el frigorífico esté vacío, debe enfriar hasta la temperatura programada. Si no es así, el frigorífico tiene una avería. 

Está claro por lo que vino después, que el técnico se quiso quitar el problema de encima pues la solución es compleja. Hay dos posibilidades de que se pierda el gas: 1.- En las tuberías vistas (salida y llegada al compresor) y 2.- Puede ocurrir en las tuberías que están integradas en el material aislante del interior del mueble del aparato (fuga interna).

En el primer caso, puede localizarse el punto donde se ha producido la fuga de gas, y repararla. Pero si se trata del segundo caso, es imposible localizar la fuga pues no se tiene acceso a esas tuberías internas del mueble, ya que habría que destrozar todo el mueble (o sea, todo el frigorífico) para encontrar la fuga.

Es evidente que el técnico que recargó el gas no detectó la fuga (me temo que ni siquiera la buscó). Simplemente recargó ´el gas a sabiendas de que en más o menos tiempo, al no haber taponado la fuga, volvería a descargarse, lo que puede suceder de inmediato, o tardar meses si la fuga es pequeña. Para haceros una idea de lo sucedido: pincháis una rueda del coche y en la primera gasolinera la volvéis a hinchar, sin reparar el pinchazo: sin ninguna duda, se descargara nuevamente.

Al ocurrir la segunda fuga de gas fuera de garantía, el vendedor y el fabricante pueden negarse, en principio, a resolver el problema, que mucho me temo que no tiene solución, como no sea cambiar el aparato por otro nuevo¿Quién debe pagar ese aparato nuevo? La garantía oficial del aparato es de dos años desde la fecha de compra. En nuestro caso ha pasado el tiempo. En las segunda recarga, pero no en la primera.

Esa de fuga de gas no es frecuente en los frigoríficos pero no imposible, y aunque sea la mejor marca, puede ocurrirle a cualquiera, incluida por supuesto BEKO. Veamos ahora que dice la ley de Garantías sobre el tema: En este mismo artículo donde RAFAEL ha dejado el comentario, decía yo:

“!…La Ley 23/2003, de 10 de Junio de 2003, “Garantías en la venta de bienes de consumo”, llamada también “Garantía Europea de dos años”, establece, en el artículo 4º, “Responsabilidad del vendedor y derechos del consumidor”, lo siguiente: “El vendedor responderá ante el consumidor de cualquier falta de conformidad que exista en el momento de la entrega del aparato…”

Así pues, en contra de la práctica habitual, quien debe responder, en todo caso, ante un problema del aparato, es el Vendedor. Sin embargo, en una nota publicada en aquellas fechas por el Ministerio de Economía Sanidad y Consumo, decía textualmente: “para cualquier reclamación “También puede dirigirse, a los Servicios Técnicos del fabricante para reparaciones”.… Indudablemente, sí para reparaciones, pero eso no exime de su responsabilidad al vendedor.

Aconsejo que, al principio de la garantía, se informe al vendedor del problema. El podrá canalizarlo al Servicio del Fabricante, pero es interesante dejar constancia por si posteriormente se complicaran las cosas y hubiera que demandar un cambio del aparato.

¿Por qué el vendedor es el responsable y no el fabricante directamente o a través de su servicio técnico? Muy sencillo: Es el vendedor quien informa de los datos del aparato, explica sus características y aconseja al comprador lo que más le interese. Y además, tiene la obligación de que el aparato cumpla exactamente lo que él publicita.

Por consiguiente, cuando se produce un problema por “falta de conformidad” con lo que el vendedor “te ha vendido”, es él quien debe responder, bien directamente, bien recurriendo al Servicio de la Marca.

Resumiendo: la Obligación Legal de resolver los problemas es del vendedor, quien a su vez, posteriormente, puede revertir los costes del problema al fabricante, según se establece en la misma Ley.

Como podéis ver, amigos lectores, este es un caso claro de falta de conformidad del frigorífico en el momento de la venta, pues el usuario no tiene acceso para perforar los tubos que producen la pérdida del gas. Eso demuestra que el aparato ya tenía la avería en el momento de la venta, aunque tardó varios meses en detectarse.

Luego se hizo una recarga de gas sin solucionar la fuga del tubo, por lo que era previsible (y el técnico era perfectamente consciente) de que en pocos meses debía volver a perder el gas. Y así todas las veces que pueda cargarse en el futuro, si no se tapona la fuga.

¿Cuál es la solución a este caso? Es muy sencilla: el vendedor, como responsable del aparato, debe cambiarlo al usuario. Mejor dicho: si el Servicio Técnico Oficial del fabricante hubiera hacho bien su primer trabajo, debía haber ordenado, por esa fuga, el cambio del aparato.

 
Como a esa fuga no tiene acceso el usuario para haberla provocado, es un problema que salió con el aparato ya de fábrica, Debió solucionarse, como he dicho, cambiando el aparato. Mediante el engaño, y conscientemente, el Servicio Técnico se quitó el problema del cambio de encima, pero lo trasladó a unos mese más tarde pensando que ya habñia pasado la garantía y que pasaría a ser problema del usuario. RAFAEL tiene los documentos que demuestran los inútiles trabajos efectuados y la irresponsabilidad del técnico.
 
Que a nadie le extrañen mis palabras en contra de la actuación del Técnico. Normalmente defiendo la actuación de los Servicios Oficiales de Fabricante por ser los mejor preparados y los más controlados por las marcas. También he dicho en varias ocasiones que los Ser’vicios de BEKO son eficientes. Pero como en todas las familias, siempre puede haber un garbanzo negro, y éste es el caso.

¿Qué haría yo? Prepararía un escrito explicando todo lo sucedido, con todos los detalles como aquí se han expuesto y con los argumentos de la Ley de Garantías. También haría referencia a las intervenciones del Servicio e incluiría copia de los documentos dejados por el Técnico. Ese escrito lo entregaría en mano al vendedor y le facilitaría otro, dirigido al fabricante, para que se lo entrenara él. Con la advertencia de que si no recibe de inmediato la solución sin ningún coste (cambio del aparato por uno nuevo), les demandaría a ambos, vendedor y fabricante mediante denuncia oficial de lo ocurrido.
 
Llegado el caso de demorar o negar el cambio del aparato, prepararía el mismo texto por triplicado, dirigido uno al vendedor y otro al fabricante, y los llevaría a la Oficina de Correos de tu localidad para que envíe ambos escritos por BUROFAX a sus destinatarios. Debe contener las direcciones de uno y otro, y deben ser firmados por el usuario.

(“BUROFAX: Este servicio se utiliza para enviar de manera urgente y segura documentos que requieran de una entrega fehaciente, sirviendo de prueba frente a terceros, por lo que siempre se entrega bajo firma del destinatario. Se puede acceder a este servicio tanto de manera online como acudiendo a cualquier oficina de Correos. “)

Acto seguido de la entrega, o antes, si tienes un abogado de confianza, deberías informarle para que, en el caso de no contestar el vendedor y el fabricante, actué con una demanda.

Otra solución, si no quieres recurrir a un abogado es dirigirte con el burofax a la Atención al Consumidor de tu Ayuntamiento, donde la gestión es gratuita, aunque quizá menos eficaz que con un abogado.
 
Si tarda la solución y  no puedes esperar, puedes comprar un nuevo frigorífico igual o similar al averiado y guardar la factura de compra para, llegado el caso, que te abonen el coste.

Todo eso es lo que haría yo, RAFAEL. Espero que mis consejos te sean de utilidad y que te entreguen un aparato nuevo igual al que ha tenido el problema.