LUCY, una lectora del blog, me ha dejado un comentario en mi artículo sobre encimeras donde explica sus interesantes conclusiones sobre las encimeras de inducción, de las que dice que son demasiado rápidas, que no son más eficientes que las encimeras normales o vitrocerámicas, que no significan un ahorro energético respecto a aquellas y que pueden ser peligrosas para la salud. Como las opiniones de LUCY pueden tener una cierta base, creo que merece comentar sus exposiciones y al ver que pueden resultar interesantes para muchos lectores, contesto dicho comentario con este nuevo artículo. 

Como hago normalmente, iré reproduciendo partes del artículo (en negritas y “entrecomilladas”) y las iré contestando todas. Dice así LUCY:
“Hola Antonio,
 
Antes que nada felicitarte este blog que leo con interés, te agradezco el interés que se nota que pones.
 
Sobre este articulo en particular, tengo algun comentario que hacer, me ha tocado la fibra.
 
He pasado por encimera vitro tradicional (radiante) despues por inducción (que se estropeó a los dos años y medio y cuya reparación me costaba mas que una nueva) y por fin he vuelto a la vitro tradicional. La velocidad de esta ultima no me parece ni mucho menos lenta, cocino a velocidades humanas sin correr de un lado para otro que era lo que me pasaba con la inducción. Además jamas se me ha quemado el aceite ni se me ha estropeado ninguna sartén (cosa que si me pasó con la inducción), sinceramente no entiendo esa obsesión por la velocidad.” 
Bien, LUCY, creo que estás molesta por dos cosas: que se te estropeó tu encimera de inducción a los dos años y medio, por lo que encuentro lógico tu malestar, pero lo mismo te podía haber pasado igual con una encimera vitrocerámica, una plancha de asar (como me ha sucedido a mí, antes de los dos años) o cualquier electrodoméstico. Pero como los fabricantes no son infalibles, pueden ocurrir estas cosas, pero cada vez con menos frecuencia por la mayor calidad de los componentes. La segunda cosa que no te convence es la elevada velocidad de la inducción. Creo que eso no es un inconveniente, sino una ventaja. Simplemente deberías cambiar de hábitos, y donde te daba tiempo a preparar cosas mientras cocinabas con la vitrocerámica normal, en la inducción debes tenerlo todo previamente preparado. Con las prisas de hoy en día, creo que la mayoría de la gente prefiere que cuanto menos tarde en cocinar los alimentos, mejor.
“EFICIENCIA: la encimera eléctrica no tiene etiqueta energetica, supongo que lo sabes, eso quiere decir que no hay un estandard que regule el consumo de las mismas. De donde sacas el ahorro del 40%? Es muy habitual confundir velocidad con ahorro energetico, sin embargo como bien sabes, hay que tener en cuenta también la potencia de cada foco. En mi caso, los focos de inducción podían funcionar en modo booster con mas de 3000 watios, mientras que los de la encimera tradicional tienen 1800w (hablo de zonas de cocción similares), mas rapidos si, lo de mas eficientes convendría demostrarlo con un ensayo normalizado. Mi experiencia particular con las dos encimeras: ABSOLUTAMENTE NINGUN CAMBIO EN LA FACTURA ELECTRICA.”
Tienes toda la razón, LUCY: en las encimeras vitrocerámicas normales o las de inducción, no hay etiquetas de eficiencia energética, ya que como muy bien dices, a igualdad de potencia, igualdad de consumo eléctrico. Y yo añado: y también igualdad de cantidad de calor generado, el 100 % de lo que puede producir la electricidad en esa potencia. Estamos absolutamente de acuerdo y celebro que partieras de esta premisa fundamental, que no todo el mundo entiende bien. Pero luego, permíteme LUCY, te haces un péquelo lío por desconocer los fundamentos básicos de ambos tipos de encimera. La vitrocerámica tradicional es una encimera donde unas resistencias eléctricas, con su consumo generan un calor. Por ejemplo: si tienen una potencia en un fuego de 2.000 vatios (2 KW), y están funcionando una hora para cocinar una sartén, han consumido 2 KWh de electricidad. Pero si, como tú dices, la de inducción, con la misma potencia de 2 KW, solo está media hora para llegar a cocinar lo mismo, ¿Cuántos KWh de electricidad consumirá en la media hora? Pues exactamente la mitad, o sea, 1 KWh. ¿Lo entiendes? Entonces me dirás que dónde está el truco, pues te he aceptado que ambos sistemas tienen la misma eficiencia energética. Pues la explicación es la siguiente: AMBOS SISTEMAS SON DISTINTOS. La vitrocerámica tradicional se compone de unas resistencias que están bajo la plancha de cristal, que se calientan, produciendo una cantidad de calor. Cada KWh consumido se transforma en 860 Kcalorías. Por lo tanto, esa encimera dedicará un 40 % de calor a calentar el cristal vitrocerámico, y el resto, una vez caliente el cristal, se trasladará a la sartén por conducción a través del contacto. ¿Cuántas calorías le aportará a la sartén? Pues el resto, o sea el 60 % RESTANTE, QUE ES EL ÚTIL Y APROVECHABLE, Pero realmente ha consumido 860 Kcal. X 2 KWh = 1.720 Kcalorías, que son las que proporcionan los 2 KWh de electricidad consumidos. Pero como ya he dicho, un 40 %, 688 Kcal. Han servido para calentar la placa de encimera (cristal) y el resto, 1.032 Kcal. (El 60 %) del total sirve para calentar la sartén y su contenido.
Vayamos ahora a la encimera de inducción. En este caso, sabes que el calor que generan los campos magnéticos no se transmite por conducción, sino que “pasan” a través del cristal sin calentarlo y calientan la base de la sartén, que OBLIGATOTRIAMENTE DEBE SER FERRÍTICA (DE HIERRO), PARA QUE LAS ONDAS MAGNÉTICAS ACTÚEN CALENTÁNDO LA BASE. Si fuera una sartén de aluminio no se calentaría.
Fijáos que en este caso no ha sido necesario calentar el cristal, ahorrándose ese calor, (688 Kcal) sino que directamente se calienta solo el recipiente, que a su vez calienta el contenido de alimentos.
Por esa razón, A IGUALDAD DE POTENCIA ELÉCTRICA CONSUMIDA, LA INDUCCIÓN APROVECHA UN 40 % MÁS EL CALOR (NO LO DESPERDICIA CALENTANDO EL CRISTAL) de la encimera vitrocerámica tradicional. Por eso es un 40 % más rápida en cocinar los alimentos y ahorra por consiguiente un 40 % de energía, con respecto a la tradicional vitrocerámica.
Hay dos observaciones más: el cristal de la de inducción al final de la cocción se ha calentado algo porque la sartén caliente le ha transmitido por conducción una péquela parte de su calor. Y como consecuencia de que el cristal no se ponga muy caliente, los restos de alimentos que salpican sobre el cristal de la inducción son muy fáciles de eliminar, simplemente con un paño jabonoso, pues al no calentarse mucho como sucede en la vitrocerámica, no se pega, Por eso en la tradicional hay que usar productos específicos y rasquetas especiales para eliminar los restos, totalmente pegados y muy difíciles de quitar.
¿Ves ahora, LUCY, por qué produciendo el mismo calor una placa de la misma potencia que la otra en una se ahorra un 40 % de la energía?. Es porque son sistemas diferentes, no comparables, pues no se parte de los mismos parámetros de funcionamiento. Es como si quisiéramos comparar el coste del Kilómetro en dos coches, uno de gasoil y otro de gasolina, de la misma potencia. Uno, el de gasoil te costará menos pero la energía consumida será la misma para recorrer el mismo kilómetro.
“… Para tu calculo de ahorro utilizas un criterio de 3 horas de funcionamiento al dia a maxima potencia (además del mencionado ahorro del 40% sin explicar suficientemente), eso es una barbaridad. Ni yo ni nadie que conozco utiliza 6kwh al dia en cocinar en la encimera!!!. Eso en equivalencia de patatas fritas deben ser unos 6 o 7 kilos!!!!! “
Te aseguro, LUCY, que en mi casa no nos comemos al día 7 kilos de patatas fritas. Pero eso no tiene nada que ver con el ahorro que yo explico en mi anterior artículo , donde 
para evitar confusiones hablo del funcionamiento de un quemador en una y otra encimera, de la misma potencia, 2 KWh y durante tres horas al día. Si tú puedes hacer 7 kilos de patatas fritas, me parece muy bien, pero no confundas lo que estamos discutiendo. En mi casa, 5 de familia, con comida del mediodía y cena, normalmente en la encimera de inducción, no se escapa la hora y media por cada ocasión. Pero claro, mi esposa es de Bilbao, y como buena vasca, cocina “con fundamento”, como diría Arguiñano. Siete Kilos de patatas fritas no las comemos en mi casa ni en un año.
Pero para el caso es igual. Lo mismo da que cocines en media hora que en 6 horas. El consumo o rendimiento de la placa es en el caso de la inducción, el 40 % de menos coste que en la vitrocerámica, como ya he demostrado.
No me valen tus mediciones del gasto en uno y otro sistema diciendo que en la factura de la luz no has notado diferencia en uno u otro sistema. Claro, si te extraña cocinar en hora y media cada vez…
Lo que hay que hacer, para determinar los consumos reales es como muy bien dices tú
“lo de mas eficientes convendría demostrarlo con un ensayo normalizado”. Perfecto. Yo no he hecho el ensayo. Me basta con los cálculos aproximados. Pero ten por bien seguro que los fabricantes se han hartado de hacer pruebas de laboratorio de forma exhaustiva para llegar a las conclusiones que TODOS ELLOS (no unas marcas sí y otras no) en que la encimera de inducción AHORRA UN 40 % DE LA ELECTRICIDAD PARA COCINAR LOS MISMOS ALIMENTOS QUE LAS VITROCERÁMICAS TRADICIONALES.
“ Seguridad, he visto que algunos fabricantes avisan del peligro de la inducción para personas con marcapasos. Yo no me fio, todo ese campo magnético enfrentado con el cocinero sin protección (como si tiene por ejemplo el microondas)… a mi no me extrañaría que nos llevaramos una sorpresa no tardando mucho en este aspecto.”
Finalmente para terminar, no pueden compararse los sistemas de inducción (ondas electromagnéticas) con los microondas. Estos últimos aparatos, los microondas, tienen una rejilla tras la puerta para evitar que puedan salir al exterior las microondas que podrían resultar perjudiciales. Por eso, para evitar dejarse la puerta abierta y que las ondas pudieran llegar al exterior, llevan, todos ellos, un doble interruptor que se desconecta si queda la puerta abierta. Y lleva doble interruptor, por si se estropea uno, que actúe el otro, de reserva. Sin embargo, las ondas magnéticas actúan únicamente sobre elementos ferríticos colocados EMCIMA de zonas concretas del cristal. Por lo tanto no afectan a los marcapasos, por no ser metálicos y no ponerse sobre el cristal. Y si hay “leyendas urbanas” por ahí circulando son más falsas que un duro sevillano.